Aquel Chico

34 7 4
                                        

Aún lo recuerdo, cuando lo conocí, quede huérfano y no tenía a nadie esperándome en casa. En esa época vivía en un pequeño pueblo rodeado por un gran bosque, todas las noches se alcanzaba escuchar un aullido que me llenaba de tristeza. El día que perdí a mis padres tenias apenas 17 años, estaba solo y asustado pero necesitaba pensar por lo que me dirigí al bosque, dar una paseo por aquel lugar me tranquilizaba aunque la mayoría le temiera. Caminando sin rumbo fijo ahí fue donde lo vi.

Un lobo de pelaje azabache de afilados colmillos y mirada ámbar fría.

Aquel lobo me gruño con fuerza provocando que retrocediera un paso pero no me fui, había algo acerca de esa criatura que me atraía así que me quede a su lado, el se sentó sobre una roca comenzando a aullar por lo que yo me senté a su lado.

Las horas pasaban y lobo aullaba con dolor, e sol comenzó a salir por lo que miré al lobo encontrando una gran sorpresa. Aquel magnifico animal ya no era eso ahora ante mi tenia a un chico de cabello castaño oscuro casi negro de ojos whiskey que mostraban un brillo travieso el cual me relajo. La cicatriz que adornaba su rostro recorriendo desde la ceja hasta la mejilla pasando por el parpado derecho me llamo la atención ya que se veía que había sido una herida muy profunda, me sorprende que aun pueda ver con ese ojo. Se encontraba observándome con una pequeña sonrisa, su torso estaba desnudo y solo traía puesto unos pantalones de mezclilla.

- Eres igual a ella - me dijo

No entendí a lo que se refería por lo que me levante para quedar frente a este chico que parecía ser unos años más grandes que yo.

- ¿Quién eres? - le pregunté a lo que él solo rió

- Deucalion, soy dueño de la cafetería del pueblo y tu eres el chico del que todos hablan - me dijo colocando su mano sobre mi hombro

Ese chico era bastante famoso en el pueblo, todos lo querían incluso mis padres.

Después de ese encuentro con Deucalion me cuido hasta que me conto acerca de él, aún recuerdo su voz llena de tristeza y nostalgia.

- Nací dentro de una familia común y corriente, de niño era alegre pero cuando cumplí quince años conocí a una manda de hombres lobos, los cuales me convirtieron y ahí la conocí, ella era una hermosa chica alvina de ojos grises, era preciosa, pasamos mucho tiempo juntos hasta que nos enamoramos pero fuimos atacados. Toda mi manada murió incluso ella, murió en mis brazos, ella era Selene, hija de la diosa luna sí que al morir su cuero regreso a la luna es por eso que aulló cada noche, le aulló a ella. Como humano aún soy como era antes pero al anochecer me convierto en un ser frio lleno de tristeza que solo atemoriza a los demás

Después de contarme su historia permanecimos juntos tres años más pero el decidió un día dejarme su negocio y casa para ir al bosque. Desde entonces no lo he vuelto a ver pero aún escucho su aullido lastimero todas las noches.

- ¿Ese chico fue muy importante para ti papi?

- Así es Deucalion, aquel chico se convirtió en mi familia

Mire por la ventana donde sobre una roca aquel bello lobo me veía fijamente para después aullar a la bella luna, a Selene.

Pequeños CuentosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora