¿Y si nos casamos?
CAPITULO 6
Durante todo nuestro trayecto de regreso, ninguno de los dos dijo una sola palabra. Seiya conducía muy serio y yo ni siquiera me atrevía a mirarlo. En cierta forma estaba avergonzada por lo sucedido.
Nuestro camino continuó hasta que sin darme cuenta llegamos a mi casa.
—¿Es increíble no?— me cuestionó Seiya quien de inmediato logró llamar mi atención.
—¿A qué te refieres?— le respondí extrañada aún sin descender del auto.
—La cantidad de dinero que las personas gastan en una celebración como esa.
—Pues hasta donde sé, el esposo de Molly es un empresario muy adinerado, así que todos los gastos corrieron por cuenta de él— le respondí pensando que hablaba de eso.
—No bombón, no me refiero a los novios, me refiero a los invitados. Es sorprendente todo lo que son capaces de despilfarrar con tal de agradar a los festejados. ¿No me va a decir que no te fijaste?
—Pues no, en realidad no entiendo que quieres decir.
—Pues si me invitas un café te explico todo— nuevamente había hecho notar sus intenciones, solo que está vez en lugar de hecharlo aceptaría su compañía un momento más. Después de todo, no era un tipo tan desagradable.
—Esta bien— me limité a decirle. Ambos bajamos del auto y nos dirigimos a la puerta de mi casa, pero justo cuando estábamos a punto de entrar comencé a escuchar una molesta carcajada.
—¿Puro saber de qué te ries?— no entendía la actitud de Seiya.
—Ay bombón, discúlpame, es solo que no me imaginé que está fuera la vida que lleva la mejor abogada del país— y continuó riéndose sin parar.
—¡Basta! Tu no sabes nada y además explícame ¿Quién te dijo que soy abogada? Creo que no he tocado ese punto contigo.
—No digas tonterías, tu nombre y tu foto están por todos los periódicos y revistas de la ciudad. Cualquiera que lea sabe quién eres tú.
—Ah ya veo ¿Te acercaste a mi por dinero? Claro, debí suponerlo ¿Que se podía esperar de un apostador como tú? Seguramente pensabas estafarme para sacar el dinero que les debes a esos sujetos ¿Verdad? Pues te advierto que no tengo ni un centavo. Te equivocaste conmigo.
—¡Ay! ¿Por qué siempre tienes que pensar así?— Seiya se había enfadado de sobremanera ante mis palabras, aunque en fondo sabía que estaba en su derecho pues lo estaba juzgando sin antes conocerlo bien. —Si quisiera sacarte dinero ya te habría secuestrado o hubiera intentado hacerte algo, pero no, he tratado de acercarme a ti sin ningún interés, solo por amistad, incluso ahora estoy aun más endeudado y todo por salir contigo y estar a tu altura— no lo podía creer ¿Que había dicho? ¿Más endeudado?
—¿A que te refieres?— le cuestioné ante la sorpresa que su declaración me había provocado.
—Olvídalo Serena, creo que lo mejor es que me vaya. No tiene caso quedarme aquí, y menos cuando tienes esa actitud tan negativa y ese mal concepto de mí. Será mejor que vaya a entregar el auto a quienes me lo prestaron, aunque no tenga con qué pagarles.
—Espera ¿Que dijiste? Pensé que un amigo tuyo te lo había prestado ¿Me mentiste?
—¿Y que querías? ¿Que te dijera que había ido a la casa de juegos a pedir una nueva prórroga y de paso les pedí el auto?
—Pues no tenías por qué hacerlo, yo habría pagado el taxi.
—No quería que te sintieras ofendida al pagar— al decir eso su comportamiento defensivo quedó atrás. —Nunca antes había acompañado a una chica, y menos a un evento de este tipo, de verdad lo hice para que te sintieras cómoda y no tuvieras que avergonzarte de este "jugador" como tú me has llamado — esas palabras me hicieron sentir la peor de las personas. En verdad en ese joven había sentimientos nobles.
—Seiya.. yo... En verdad, lo siento, discúlpame por mi actitud— estaba tan apenada que solo dirigí mi mirada hacia el suelo mientras me sentaba junto a él en la duela del piso.
—Gracias por todo lo que hiciste por mí. Hace tiempo que no me divertía así. Fue muy grata tu compañía— era momento de que yo también me sinserara en cuanto a lo que sentía.
—¿Entonces me vas a dar mi café o me voy sin cenar?— parecía que nuestro pleito jamás había sucedido. —¿Al menos tienes cafetera bombón? ¿Puedo saber por qué vives en estás condiciones? Siempre pensé que las personas de tu nivel vivían como reyes, pero definitivamente tu palacio carece de mucho— con cada nuevo comentario que hacía me sorprendía aún más, no entendía esa capacidad que Seiya tenía para dejar sus preocupaciones y problemas a un lado y actuar como si nada pasara.
—Fui víctima de una estafa, por ambiciosa me quedé sin nada de dinero y tuve que vende mis pertenencias para poder subsistir en lo que mi trabajo comienza a darme ganancias.
—Vaya, tú con falta de muebles y yo con escasez de dinero. Nosotros tan necesitados y todos los invitados de tu amiga derrochando en obsequios.
—Tienes razón ¿Viste cuántos regalos les dieron? Incluso hubo regalos en efectivo y algunos cheques— Seiya tenía razón, en cuanto a bodas se refería, la gente daba todo cuanto tenía.
En ese momento Seiya solo se limitó a girar su rostro mientras una sonrisa pícara zurcaba su rostro —¡Bombón! ¡Tengo la solución a todos nuestros problemas!
—¿Solución? ¿A qué te refieres?
—¡Ay Serena, tú nunca entiendes nada! Estoy diciéndote que ya sé cómo saldremos de todos nuestros apuros. Tú podrás recuperar tus muebles y yo obtendré el dinero para pagar lo que debo.
—Sigo sin entender, no veo cual sea ese mágico remedio.
—¡Bombón!— de pronto se acercó un poco a mí con una mirada curiosa y aún con esa sonrisa pícara que lo caracterizaba. Ante mi mirada confusa tomó mis manos y las sujetó entre las suyas para hacerme una pregunta que cambiaría en curso de nuestra recién formada amistad —¿Y si nos casamos?
ESTÁS LEYENDO
¿Y si nos casamos?
Fanfiction¿Quién dijo que una boda no deja nada bueno? Serena Tsukino, enfocada cien por ciento en su desarrollo profesional está segura de que elmatrimonio no es importante en su vida, o al menos eso pensaba hasta el día en que la suerte parece haberle dado...
