CAPITULO 9

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No podía creer lo que acababa de escuchar ¿Que había dicho Seiya? ¿Una cita con mis padres? ¿Querían conocerlo? No entendía qué estaba sucediendo.

—¿De que rayos estás hablando? ¡Me ausento unas horas de mi casa y tú haces un alboroto! Explícame ¿Que sucedió?— comencé a reclamarle con cierta molestia a mi inquilino.

—No fue culpa mía Serena, más bien la responsable de ese enredo fue tu amiga Molly.

—¿Molly? ¿Y como supo ella lo de nuestro plan? ¿Que hiciste Seiya Kou?

—Mira Serena, en primer lugar no deberías ponerte así, si queremos que nuestro pequeño plan salga bien lo primero es que sea creíble. Nos casaremos de verdad ¿No es así? Con un juez y un sacerdote y un acta de matrimonio que lo confirmará. Lo más lógico es que en una situación así conozcamos a las familias de nuestra pareja. Nuestro plan sería un fracaso si eso no sucede, nada creíble. ¡Piénsalo! Tarde o temprano eso debía pasar— Seiya hablaba con tanta razón, era totalmente cierta cada palabra que decía, pero en el fondo yo seguía creyendo que esto era una completa imprudencia.

—Bueno, y dime ¿Que tiene que ver Molly en todo esto?— le cuestioné aún sin comprender esa parte de la historia.

—Pues verás, todo comenzó cuando saliste a esa cita de trabajo. Tenía al rededor de diez minutos que te habías marchado cuando el timbre de la casa comenzó a sonar.

FLASH BACK (Narra Seiya)

—¡Ay por Dios! Esa Serena siempre tan distraída. Seguro olvidó algo— me dije a mi mismo mientras me levantaba de mi improvisada alcoba en medio de la sala.

El timbre seguía sonando insistentemente hasta que la desesperación de quién se encontraba del otro lado de la puerta estalló y emitió una voz femenina —Serena, ¿Estás ahí? He venido a charlar contigo, traje tu postre favorito, pastelillo.

De inmediato me di cuenta de que la propietaria de esa voz no era Serena, pero aún así me resultó un poco conocida, se trataba de esa amiga suya que se había casado hace unos días.

Lo mejor sería que ella creyera que la casa se encontraba totalmente vacía, así que lo primero que hice fue tratar de dirigirme a una de las habitaciones traseras en completo silencio, pero desafortunadamente fracasé en mi intento.

Era un joven que odiaba el desorden, siempre trataba de mantener cada cosa en su lugar, pero en mi intento por dormir otro rato después de que Serena salió de casa tomé un bowl, lo llene con cereal y un poco de leche y desayuné para después volver a recostarme. Evidentemente el recipiente había quedado sobre el suelo, y yo, en mi tonta idea de alejarme de la puerta de la casa tropecé con él haciendo que Molly confirmara que había alguien dentro del inmueble.

—Ya te escuché Serena, anda, ábreme, tengo tanto que contarte— la joven parecía emocionada mientras hablaba, pero mi negativa de hacerme presente seguía invadiendo todo mi ser hasta que lanzó una amenaza que me hizo aparecer delante de ella.

—Ya escuché que hay alguien ahí adentro, si no sales y das la cara llamaré ala policía— definitivamente todo el mundo sabía que Serena vivía sola, así que si ella llamaba a la policía evidentemente pensarían que era un delincuente, y sin Serena aquí para aclarar la situación se armaría un gran lío, así que no tuve más remedio que atender la puerta ante el asombro de esa mirada de tono verde que me miraba atónita.

—¡Eres tú! ¡El acompañante de Serena!— me dijo ella con gran entusiasmo —Por cierto ¿Podrías decirle que estoy aquí? Necesito hablar con ella.

—Serena no está, salió a un asunto de trabajo y francamente no sé a qué hora vuelva— le respondí de forma tajante con la esperanza de que decidiera irse, pero la chica era curiosa, así que sutilmente se escabulló por el espacio que la puerta de la casa dejaba libre y se coló al interior.

—¡Por Dios! ¿Que es ésto? ¿Por qué la casa está en este estado? ¿Que pasó?— Molly se sorprendió de sobremanera al percatarse de que el inmueble se encontraba totalmente vacío, con tan solo unos pequeños taburetes que usábamos para sentarnos, el refrigerador en la cocina, y por supuesto, mi improvisado lecho sobre el suelo. —¿No habrás vaciado la casa de Serena verdad?— me cuestionó mientras me observaba recelosamente.

—No digas tonterías, acabo de decirte que Serena salió temprano, desayunó y se fue a una cita de trabajo— le respondí con un ligero tono de fastidio y una mueca de pesadez en mi rostro.

—¡Espera! ¿Dijiste después de desayunar?— me cuestionó sorprendida.

—Si ¿Por qué?— esa chica estaba poniéndome de mal humor, era demasiado preguntona.

—¡Ahhhhhh! ¡Siiiiiiiii! ¡Por fin!— ella no dejaba de gritar y saltar emocionadamente, tanto que en su expresión de alegría dejó volar el pastelillo por el aire hasta que se encontró con el suelo —¿Entonces pasaron la noche juntos?— en cuanto lanzó esa pregunta al aire una pequeña luz iluminó mi mente, era hora de comenzar con el plan.

—No solo pasé la noche con ella, de hecho, ya vivo aquí, vivimos juntos y espero que sigamos así durante mucho tiempo más— al dar esa información la chica quedó inmóvil, parecía que realmente el hecho de que Serena tuviera una pareja formal era una verdadera proesa. —De hecho, estamos por formalizar las cosas, pronto tú y tu esposo recibirán nuestra invitación— concluí mi confesión para terminar de fulminarla.

—¡No puede ser!— la chica no salía de su asombro ni de su emoción —Yo quiero ser madrina, de algo, de lo que sea, pero quiero participar en su felicidad— la chica solo hablaba y hablaba mientras yo la observaba, creo que poco faltó para que se desmayara ante la impresión que se llevó.

—Pues si quieres participar podrás hacerlo muy pronto, pondremos nuestra mesa de regalos en una tienda muy exclusiva, o si gustas puedes hacer un obsequio monetario— le lancé directo la que en realidad era la verdadera base de mi plan con Serena.

—¡Vaya! ¡Es por eso que la casa está vacia! ¡Van a redecorar con todos sus obsequios! ¡Excelente idea!— bueno, al menos dentro de la creatividad de la joven había nacido la excusa de la situación de la casa de Serena.

—Asi es— le respondí con toda la seguridad del mundo.

— Supongo que ya conocieron a ambas familias ¡Cuéntame! ¿Como te fue con sus padres? ¿Que te dijeron? ¿Cómo te recibieron? Deben estar felices por Serena, y más que sorprendidos— la chica había dado un punto importante a todo esto. No podíamos tener un plan perfecto si no hacíamos que todo fuera lo más real posible, así que tarde o temprano tendríamos que convivir con la familia del otro.

—Pues solo lo s conocí de vista en día de tu ceremonia, pero tanto así como convivir aún no lo he hecho, pero espero pronto hacerlo, estoy ansioso por conocer a mi nueva familia y comunicarles nuestro planes— seguramente se me notaba la ansiedad por ver a los padres de Serena sobre la piel, pues en ese momento Molly tomó su teléfono, marcó un número y se alejo para hablar en privado, después de al rededor de diez minutos de charlar regresó a mi encuentro y me dió una noticia que me pondría totalmente pálido.

—Listo Seiya, terminarás con esas enormes ganas de conocer a tus futuros suegros. Les he contado parte de los pormenores y están encantados de recibirlos a ti y a Serena el fin de semana en su casa. ¡Por fin convivirás con tu futura familia!— muy emocionada se marchó dejándome un desastre de chantilly por limpiar y un profundo pensamiento en la mente.

—He puesto en marcha el plan, aunque no creo que le guste a Serena. ¡En fin! Alguien tenía que dar el primer paso.

FIN FLASH BACK

¿Y si nos casamos?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora