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Chanyeol sonrió al ver a Lilith tensarse ante su presencia, creyó poder con todo el peso del mundo que ella misma se echó sobre sus hombros.

Qué equivocada estaba.

Lilith era demasiado hermosa, bastante para ser sinceros, pero era cómo una maldita flor con espinas, tan bella y a simple vista delicada ante todos, debemos recordar nunca dejarnos llevar por las apariencias por qué si nos detenemos a mirarla bien, así como era hermosa también demasiado tóxica y llena de espinas, y es cuando realmente nos damos cuenta que no era una flor común sino una llena de enredaderas. Una puta enredadera quién destruye todo a su paso.

Si te dejas llevar tan sólo un poco por ella terminarás enrededado y tan marchito, si eras una bella flor ahora quedarás irreconocible, te contaminará con sus pestes y poco a poco te marchitará para que seas igual a ella: dejes destrucción por dónde pongas un pie.

Todos tenemos una debilidad, eso que nos destruye y nos deja irreconocibles.

Recordemos que no somos infinitos, no creamos todo lo que nos dicen en las películas de ficción que juegan con nosotros y nos dan su "realidad" cuando es todo lo contrario.

Todos tenemos un talón de Aquiles.

Ningún ser es infinito y nuestra destrucción está mas cerca de lo que creemos, es cuestión de nosotros que nuestros enemigos no las descubran.

Si Chanyeol ya estaba lo suficientemente destruido ¿Qué podría pasar?

Sólo bastó con estar el día, hora y momento justo en la iglesia para poder ejecutar su plan. Lilith creyó que podría burlarse de él, pero estaba demasiado equivocada.

Chanyeol era un maldito ángel caído, nadie a excepción de él y Lilith lo sabían, es lógico que ella estuviera al tanto por qué fue la mismísima perra quién lo destruyó.

Nuestro querido Chanyeol era un ángel, aunque no lo creamos él era demasiado puro e incluso puedo jurar que era más inocente que el mismo Sehun. Con sólo 10 años fue destruido completamente.

Sólo que conoció a su destrucción o eso creía.

Vivió 18 años engañando, creyendo que había descubierto lo que lo llevaría a la locura, hasta que lo conoció a él: su hermoso ángel, quién lo salvó sin que lo supiera e incluso logró caer rendido a sus pies dándole la tarea de ser quién lo destruyera cuando quisiera.

Es por eso que en ningún momento lo soltó en el templo de Dios, no le importaba ser el diablo en ése lugar y quemarse por estar en un lugar sagrado, mientras tuviera a su ángel todo estaría bien.

Lilith era capaz de todo con tal de salirse con la suya y por esta ocasión no lo permitiría, pudo haber creído destruirlo a él, pero no iba a permitir por ningún medio el dejar que Sehun también cayera en las manos de la víbora.

Que casualidad que se llamara igual a la mentada serpiente de la que nos narra la biblia y era cierto, ambas eran manipuladoras para salirse con la suya.

Recordemos que ésta vez no la dejaría hacerlo.

Es por ello que supo que su plan iba perfecto al ver al hombre frente a él preguntarle a Lilith quién carajos era ese tipo que estaba sujetando a Sehun como si le perteneciera y no lo dejaría con la duda ante su incógnita.

La mirada que obtuvo de Lilith le confesó todo: su abría la boca era hombre muerto, no perdía nada, después de todo era su turno de destruirla.

—Mucho gusto, soy Park Chanyeol el padre del bebé— Habló de forma casual extendiendo su mano en forma de saludo al extraño frente a él sin soltar a su ángel.

Self Destruction (Chanhun)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora