XV

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Violet pov's

Mientras subía las escaleras de la madriguera sentía un horrible cosquilleo de nerviosismo en mi espalda.

—Tardaron mucho— se quejó George y por alguna razón sentí tranquilidad al verlo allí.

—¿Y eso?— apunte al televisor y el dvd que estaban allí.

—Granger nos los dio hace un tiempo para que entendamos la vida de los muggle— respondió un alegre George.

—¿Con películas?— reí suavemente— Ay Georgie, eres mi gemelo favorito— me tire sobre él mientras Fred me fulminaba con la mirada.

—El se la pasa con tu mejor amiga, yo debería ser tu gemelo favorito— se cruzó de brazos.

—Amo ver cómo se pelean pero estoy hace media hora esperándolos para ver la maldita película así que cierren la bocota— le saque la lengua a Fred y me senté para que el que acaba de hablar se recueste sobre mis piernas.

Recién habíamos visto 1 película de 3 pero cada vez se acercaba más la hora de ir a cenar por lo que decidí abandonar a los gemelos para poder prepararme, nunca solíamos vestirnos formales ni nada pero siempre me gusta estar fresca en las fiestas.

—Permiso— Ginny entró cubriéndose los ojos con Lexie atrás.

—La madriguera es más grande de lo que pensé— dijo fascinada la rubia.

—Ginny— me cruce de brazos— estoy con un toallon, sácate las mano de la cara.

—Lo siento— dijo divertida— hace tanto no entraba— recorrió todo el cuarto que antes era de Percy, pero ahora mío según Arthur.

—Queríamos saber que te vas a poner.

—Lo de siempre— Lexie rodó los ojos— ¿acaso no escuchaste cuando los obligué a todos a vestirse formales?— negué lentamente— es una gran festividad y como mua está aquí, vamos a festejarla bien.

—Después soy yo la de los sentimientos a flor de piel— me dirigí a la pelirroja que sonreía.

La rubia se acercó a mi baúl y comenzó a sacar ropa.

—¡Si!— chilló luego de revolear toda mi ropa.

—¿Ordenarás tu?— recorrí todo el desastre que había hecho.

—Con la varita todo se arregla— no le dio importancia y se acercó con el vestido rojo que había encontrado— ¿Que dices?— se lo enseñó a Ginny.

—Creo que es... ¡precioso!— gritó emocionada.

—¿Mi opinión no cuenta? Digo, yo lo llevaré toda la noche— hice una mueca con mis labios mientras arrugaba la nariz.

—Pues no, Dubois.

En un abrir y cerrar de ojos tenía el vestido puesto, y Ginny me estaba cepillando el pelo.

—¿Que dices?— ambas se miraron— ¿Coleta alta o el pelo suelto con unas trenzas con colgantes?

—Suelto— la rubia salió y al segundo apareció con unos tacones negros.

—¡Me niego!— la mire por el reflejo— no puedo caminar con esas cosas— la rubia abrió la boca— ya mucho con que me estás haciendo esto— me señale entera.

Hizo un puchero y volví a negar— ¡Uy! Esta bien— salió y volvió solo con el maletín de maquillaje, la pelirroja ya había terminado con mi cabello— rojo, porque va a combinar con el vestido.

—Pero ponle sombra negra en los ojos y un poco de brillitos— ambas sonrieron.

Cuando terminaron les tocó a ellas prepararse y yo por mi parte me quede acostada en la cama.

—¡Niñas! Bajen por favor— nos llamo Molly.

Ginny tenía un hermoso vestido negro con una coleta alta y Lexie un vestido azul con el pelo suelto y algunos bucles.

Las tres bajamos las escaleras y no pude evitar reír al ver a los gemelos con traje.

—¡Esperen!— chilló Arthur— Cariño ve con ellas así les saco una foto— corrió a buscar su cámara.

—Son unas princesas— algunas lágrimas cayeron por el rostro de Molly— ¿En qué momento crecieron tanto?

—¡Deja de llorar mamá!— exclamó Ron y esta lo fulminó con la mirada.

—Digan "hidromiel"— apuntó el señor Weasley y lo único que pude hacer fue sonreír.

—¿A nosotros no nos sacan fotos?— pregunto Harry ofendido.

—¿Celoso, Potter?— le saque la lengua y se cruzó de brazos.

—Siempre se roban la atención— el azabache se sentó en el sillón.

—¡Levántate! Y ve a hablar con Ginny— susurre y este salió disparado.

—Es una pena que seas mi "ex"—comentó arrogante Fred.

—Weasley— lo rete con la mirada y este levantó sus manos en forma de inocencia.

—Solo digo...— se alejó y Ron rodó los ojos.

—Nunca supe cómo hacen para ser tan atrevidos.

—No son atrevidos, son valientes— lo moleste— por cierto, ¿En donde está Hermione?

—Discutimos en el tren y decidió seguir hacia su casa— jugó con sus dedos.

—Eres un idiota— susurré.

—Ni me lo digas.

—Sabe, yo funciono como tu hermana mayor y es mi deber decirte que debes tener huevos para ir a confesarle tus sentimientos.

—¿Que sentimientos?— se hizo el desentendido.

—Ya hablamos sobre esto Ronald— suspire y tome sus manos— no te quiero ver deprimido cuando ella esté a punto de casarse con otro hombre o cuando ya tenga una familia formada. Es como solía decirme mi abuela; es hoy o nunca

—No conociste a tu abuela— reí y lo empujé.

—Quería hacerlo más emotivo, estúpido.

—Gracias por funcionar como mi hermanita, Liz— decidí no decirle nada— te amo hasta el infinito...

—Y más allá— murmuré abrazándolo.

Pregunta sería, ¿hay algo mejor que los Weasley?

𝐒𝐞𝐞 𝐲𝐨𝐮 𝐚𝐠𝐚𝐢𝐧; 𝐂𝐞𝐝𝐫𝐢𝐜 𝐃𝐢𝐠𝐠𝐨𝐫𝐲Donde viven las historias. Descúbrelo ahora