En una sala a oscuras, cuatro chicos estaban atados inconscientes a unas sillas, con sacos negros en la cabeza. Las sillas estaban haciendo un semicírculo, con una silla en el medio en donde Sam descansaba sentado. Poco a poco los chicos fueron recuperando la consciencia.
—¿Eh...? ¿Dónde estoy...? —decían confundidos los cuatro.
De pronto Sam hizo levitar los sacos de sus cabezas.
—¿Así que ya despiertan? —exclamó con sarcasmo.
Dos de ellos se quedaron tiesos por lo sucedido, mientras que uno empezó a moverse para intentar zafarse, y el otro simplemente permaneció relajado.
—Oye rana —le dijo Sam al que se movía—. No creo que vayas a salir de ahí.
Luego de eso, se quedó quieto.
—¿Q-q-qué hago aq-q-quí...? —dijo el chico de cabello verde.
—Antes de decirles qué o porqué están aquí, primero deberían decirme sus nombres —respondió Sam— Ya saben, por protocolo.
—Bueno, soy Bourne, Bourne Kuraki. —dijo el de cabello castaño claro.
—¿Cómo le dices tu nombre a alguien que nos secuestró? —subrayó el chico de cabello azul eléctrico.
—Ash, están aquí por orden de los Crowners. —aclaró Sam—. No los secuestré. Bueno, sí, pero considerenlo como un hueco legal.
—Eh... si tú lo dices... Yo soy Nick Hedson.
—Si es orden del Crowner... —dijo el de cabello verde oscuro.
—Oye, no le digas tu nombre —interrumpió el chico de cabello azulado que se movía— No confíes en ellos.
—Vale —dijo Sam—, no les estoy obligando a decirlo. Entonces son: Bourne Kuraki, Nick Hedson, Lade y Green Smith.
Ellos a excepción de Bourne se quedaron anonadados.
—Sí, sé sus nombres, sus descripciones y sus fichas. Se los dije, era por protocolo. Ahora, a lo que vamos. Están aquí porque han sido seleccionados entre todos los jóvenes de entre 16 y 17 años de todo Ebbsfield para un Proyecto.
—¿Con “Proyecto" se refiere a? —preguntó Lade.
—A literalmente un Proyecto. Verán, como algunos saben, hace muchos años, el Crowner Alder anunció que se estaba pensando en comenzar un proyecto en el que las personas obtuvieran algo así como “Superpoderes".
—Eso es sólo un rumor, una posible broma como dicen mis padres. —aseguró Nick.
—Jeje... Oye, no es “sólo un rumor". El plan no fue anunciado completamente. Sí, se dijo que pronto el Proyecto Undersouls iniciaría. Lo que no se dijo fue que ya había sido probado en seres humanos. Ahora este proyecto fue reactivado. En este proyecto se les inyectará un tipo de sangre específico que contiene un factor que se conoce como Factor PX...
—¿Qué, “inyectar una sustancia"! —preguntó Nick desesperado.
—Quiero un abogado... —dijo Lade.
—En este caso no necesitas un abogado, tonto... —escucharon.
Entonces una joven se acercó a ellos. Tenía puesta una bata de científico, unas gafas protectoras y una expresión de desagrado en su rostro. Era de tez blanca, con un cabello negro liso que estaba peinado hacia un lado.
—Antes de que cualquiera se lo pregunte —destacó Sam—, ella es Fernanda Cliff. Asistente de laboratorio del Instituto Científico de Ebbsfield.
—«Eh... Pero se ve como de nuestra... edad...» —pensó Lade.
—Habla sin mentirnos —exclamó Green—. Sé que eso de los “poderes" es sólo una mentira para que puedan usarnos como conejillos de indias. ¿Qué es exactamente lo que quieren hacer con nosotros?
—Ya se los dije —dijo Sam levantando sus hombros—. Esto se trata única y exclusivamente de la inserción de lo que se conoce como superpoderes en sus cuerpos. Si no me creen, miren arriba de sus cabezas.
Cuando subieron la mirada, vieron que los sacos de antes aún seguían flotando sobre sus cabezas, quedando todos los chicos impresionados.
—¿Eso es... algo tecnológico? —preguntó Nick asombrado.
Y los sacos volaron hacia la mano de Sam. Entonces él presionó un botón en sus gafas, y los vidrios se hicieron negros. Cuando se los quitó, les mostró a todos sus ojos de color verde flamante, casi como si un fuego verde saliera de ellos.
—¿Ahora sí me creen? —exclamó él esbozando una sonrisa burlona.
Ellos sólo se quedaron callados. Sam volvió a ponerse sus gafas, y al presionar el botón, los vidrios volvieron a la normalidad, haciendo que sus ojos se vieran de un color castaño normal.
—Bueno, ahora nos toca esperar un poco —dijo Sam—, ya que la otra persona con la que trabajo este proyecto está terminando un turno en su trabajo. Antes de liberarlos para que caminen y convivan un poco, quiero saber si están dentro.
—Por supuesto —respondió Bourne.
Los demás se mantuvieron callados, y Lade logró hablar.
—Espere, esto querría decir, que si obtenemos “poderes”, ¿seríamos una especie de súper héroes, o sólo seremos un experimento?
—Eh... podría decirse que lo primero —respondió Sam—, pero deberán esperar un poco a que mi compañera llegue para darles más información.
—Entonces sí, estoy dentro.
—¿Ayudar a la ciudad con súper poderes y esas cosas? —comentó Nick— Cool, cuenta conmigo.
—Yo... Estoy dentro... —dijo Green.
—Genial, ahora los llevaré a otra habitación. —dijo Sam.
Entonces un aura verde emanó de la mano de Sam, y los cuatro chicos empezaron a flotar aún en las sillas, y Sam los llevó a una habitación cerrada, con paredes blancas y sin ventanas. Sólo con una ventanilla en la puerta.
—Espera, ¿no nos vas a desatar o a dejar tomar aire? —preguntó Nick
—Todo a su debido tiempo. —y al soltarlos de su silla, cerró la puerta.
En el Hospital Riel Tower...
Alex estaba trabajando como paramédico, mientras terminaba de finiquitar el proyecto Undersouls en su mente. De pronto, sus compañeros la llamaron.
—Rahmen —le dijeron mientras se dirigían al lugar—, hay un joven herido en el Bosque Fallen. Parece que fue impactado por una gran explosión repentina que acaba de ocurrir.
—«¿Explosión en el Bosque?» —pensó ella— «¿Acaso tendrá que ver con lo que provocó aquellas aberturas de la otra vez?»
Cuando llegaron, vieron a tres personas alrededor del joven que estaba en el suelo muy malherido. Alex se acercó a socorrerlo, viendo de lejos lo que parecía un chico de 15 o 16 años de cabello castaño. Pero nunca se imaginó lo que vería. A quien vería.
—No puede ser... —dijo completamente aterrada— ¿Lucas...?
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Undersouls: Entre Los Bosques
Science FictionEl pasado nos encontrará, no importa cuanto queramos escapar de él. En Ebbsfield, la heredera del Gobierno fue secuestrada, y su guardaespaldas desapareció. Nunca se supo el motivo de aquellos sucesos. 20 años después, parte del bosque cercano fue m...
