Sesshomaru se levantó muy temprano y se alistó lo más rápido posible; ni siquiera desayunó. El día estaba nublado, con algunas gotas de lluvia cayendo. Subió a su auto, tomó la cartera con la fotografía, la guardó en su abrigo y se marchó directo a esa escuela. Al llegar, vio que estaba cerrada, así que esperó enfrente, dentro de su vehículo.
Después de algunas horas, los estudiantes comenzaron a llegar. Sesshomaru prestaba mucha atención a cada persona que entraba; para su mala suerte, la mayoría llevaba paraguas, por lo que debía estar muy atento o la chica podría pasar sin que se diera cuenta.
De pronto, la vio aparecer. Supo de inmediato que era ella, así que bajó del auto a su encuentro.
—Hola, soy Sesshomaru.
—Hola... (respondió ella.)
—Creo que esto es tuyo (dijo entregándole la cartera)
—Estaba vacía, pero aún...
Rin abrió la cartera y no lo dejó terminar de hablar. Al observar que su fotografía se encontraba dentro, se lanzó a los brazos de Sesshomaru dándole un fuerte abrazo, dejando caer su paraguas.
— Disculpa mi comportamiento
(Lo suelta)
—fue la impresión de ver que mi fotografía seguía ahí. No sabes lo mucho que significa para mí... ¡Muchas gracias! ¡Muchas gracias! (sonrió con los ojos llorosos.)
—¿Estás bien? (preguntó Sesshomaru mientras recogía el paraguas para dárselo.)
—Gracias (lo tomó y se cubrió con él, tapando también a Sesshomaru)
— Como te dije, fue la impresión. Discúlpame por ser tan emotiva. Soy Rin, por cierto.
—No, no tienes de qué disculparte. Para mí es un placer conocerte, Rin.
—Pero, ¿cómo? ¿Dónde la encontraste?
—Bueno, la dejaste tirada el otro día cerca del tren. Traté de seguirte para dártela, pero te perdí entre la multitud.
—¡Vaya! Y pensar que no estaba muy lejos; me encontraba en el centro comercial de la esquina (sonrió.)
Sesshomaru, al ver la sonrisa de aquella chica, se ruborizó y disimuló su expresión poniendo la mano frente a la boca como si fuera a toser.
—Pero dime, ¿cómo puedo pagarte?
—No, ¿cómo crees que te voy a cobrar? No es nada.
—Insisto, no sabes lo feliz que me hiciste. Dime cómo puedo regresarte el favor.
—No, en serio, no es nada.
—Bueno, podría invitarte a comer o algo en forma de agradecimiento, ¿qué dices?
—No, cómo crees... Pero si insistes tanto, acepto. Aunque yo te invito a ti, ¿qué dices?
—No, no es justo, yo soy la que te debe el favor.
—Bueno, toma esto como un favor que me harías a mí.
—¿Cómo podría ser esto un favor si tú me invitas a mí?
Sesshomaru divaga
— Bueno... no sé, me pareces muy linda y... no sé, quiero conocerte.
Rin se ruboriza y agacha la mirada.
—Bueno... está bien, solo porque me has devuelto algo que es muy importante para mí y te estoy muy agradecida.
—Está bien. ¿Te parecería bien este sábado?
—Ah, el sábado no puedo porque ya tengo planes. Tal vez el domingo.
—Me parece bien. ¿Puedes a las diez de la mañana?
ESTÁS LEYENDO
El Destino
Fanfictionsesshomaru es un joven popular y millonario que estudia en una universidad privada se divierte y anda con muchas mujeres esta comprometido por conveniencia pues a él no le interesa él amor solo él dinero y él poder, rin es una joven que trabaja y s...
