Se terminaron las clases y Sesshomaru se apresuró a ir a aquella preparatoria con la esperanza de toparse con la joven. Tomó la misma ruta, pero para cuando llegó, el lugar estaba completamente desierto: se había quedado atascado en el tráfico durante demasiado tiempo. Molesto y frustrado, pensó que al día siguiente se adelantaría y saldría dos clases antes de la universidad para llegar justo a tiempo a la salida y encararla.
Regresó a su departamento con el ceño fruncido. Al recostarse en su cama, sacó la fotografía de la billetera. Miraba y miraba la imagen; esa cálida sonrisa lo estaba volviendo loco y necesitaba cerrar ese ciclo cuanto antes. Cerró los ojos y, sin darse cuenta, se quedó dormido.
El sueño de Sesshomaru
Tomaba la mano de la chica. Su sonrisa era tan cálida que lograba sacarle una leve mueca de satisfacción a él mismo. La abrazaba; ella se giraba y lo besaba como ninguna otra lo había hecho antes: con una ternura mezclada con pasión. Su cabello negro y largo era suave al tacto. Caminaban por un sendero repleto de flores hasta entrar a su habitación. Ella lo guiaba hacia la cama y comenzaba a desvestirse lentamente.
Sesshomaru pensaba que era perfecta. Su pequeña cintura resaltaba sus caderas y sus hermosas piernas moldeadas. Sus pechos, del tamaño ideal para su delicado cuerpo, y sus curvas lo incitaban a perder el control. Ella se posicionaba sobre él, despojándolo de la ropa con una mezcla de dulzura y voracidad. Besaba su torso musculoso antes de guiarse mutuamente hacia el deseo más profundo.
Sesshomaru sentía un ardor intenso recorrerle la piel. La joven se movía con una gracia impresionante, con sus pechos brincando al compás de sus movimientos, mientras lo besaba introduciendo su lengua para danzar con la de él. Al separarse por la falta de aliento, un fino hilo de saliva unía sus labios. Sus cuerpos estaban empapados en sudor. Sesshomaru recorría la silueta de la chica con las manos, sujetando su trasero con fuerza. Estaba tan excitado que, sin poder contenerse más, se liberó en su interior...
...
Sesshomaru despertó de golpe, bastante confundido y con mil preguntas en la cabeza. Sintió su entrepierna húmeda, lo que acrecentó su descolocación. Jamás en su vida había tenido un sueño de esa naturaleza. Además, le intrigaba el hecho de que en su fantasía ni siquiera pensó en usar protección. Sabía que era solo un sueño, pero para él se había sentido extrañamente real... e incluso vergonzoso por haber terminado así.
El resto de la noche no pudo pegar el ojo dándole vueltas al asunto. Se levantó muy temprano, se metió a la ducha dejando que el agua fría le recorriera el cuerpo mientras intentaba asimilar lo sucedido, se cambió y se marchó a la universidad.
Con Rin
Rin salió tarde de la escuela debido a que se entretuvo sacando unas copias. Aceleró el paso, casi corriendo, para no llegar tarde a su trabajo con su mochila a la espalda y varios cuadernos en los brazos.
A pocas cuadras de llegar a la cafetería, chocó fuertemente con un chico que salía de un establecimiento sosteniendo un vaso con bebida, la cual terminó derramándose por completo sobre su ropa debido al impacto. Los cuadernos de Rin cayeron al suelo.
—¡Discúlpeme! ¡Lo siento muchísimo! (se disculpó Rin asustada.)
—No te preocupes, no pasa nada. ¿Tú estás bien? (preguntó el muchacho, agachándose a recoger los cuadernos.)
—Sí, gracias... De verdad, perdóneme.
—Tranquila, hermosa, no ocurre nada —dijo él mirándola fijamente.
Rin se sonrojó al instante.
—¡Ah! ¡Lo olvidé! Voy tardísimo al trabajo.
—Si gustas, te puedo llevar en auto.
ESTÁS LEYENDO
El Destino
Fanfictionsesshomaru es un joven popular y millonario que estudia en una universidad privada se divierte y anda con muchas mujeres esta comprometido por conveniencia pues a él no le interesa él amor solo él dinero y él poder, rin es una joven que trabaja y s...
