— Eres muy bruto Xichen —las lágrimas de Jiang Cheng se acumulaban en las esquinas de sus ojos. — Pero si me besas, puede que ya no duela.
Lan Xichen levantó la vista y vio la imagen más erótica que nunca imaginó ver, un Sandu Shengshou con el rostro sonrojado y lágrimas en los ojos, suplicando por sus besos, tragó seco y se concentró en corresponder ese pedido.
Sostuvo la pierna herida que estaba tratando con masajes y ungüento, comenzando a llenarla de besos desde los pies hasta alcanzar la rodilla. La pomada ya había sido absorbida por esa blanca y tersa piel.
Jiang Cheng casi se ahoga mientras su rostro se calentaba— ¡¿Tú, qué crees que estás haciendo?!
— Dijiste para que te bese así no sentirías dolor y eso estaba haciendo, besar tu hermosa pierna.
— Pero yo, me refería a... olvídalo.
Lan Xichen estaba de rodillas frente a Jiang Cheng quien estaba sentado en su cama y vestía prendas simples de color púrpura— ¿Wanyin, estás enojado conmigo?
Jiang Cheng negó, mirando hacia abajo, no quería que viera cómo le afectaba sus atenciones. Lo que acababa de hacer Lan Xichen fue demasiado para su corazón, verlo en cuclillas ante él besando con devoción cada parte de su pierna.
El gran Zewu-jun postrándose ante el infame Sandu Shengshou.
— Wanyin, mírame. —se acercó a Jiang Cheng y levantó el mentón. — ¿En qué estás pensando?
— Debiste dejar que el sanador me ponga la pomada, tú no estás hecho para hacer este tipo de cosas, no deberías molestarte, con mi nivel de cultivo mañana la herida no existirá, además ya estoy acostumbrado, solo debo esperar a que se cumpla un día y desaparecerá.
Lan Xichen iba frunciendo más y más el entrecejo con cada palabra. — No. No quiero que aguantes un dolor solo porque se curará al día siguiente. Wanyin entiende esto, mientras yo esté cerca tuyo no permitiré que sigas siendo negligente contigo. —se levantó y tomó un paño para limpiarse las manos del resto de la pomada— Además no quiero que pienses que soy muy noble para hacer este tipo de tareas, Wanyin por ti haría todo lo que me pidas y necesites, jamás sería una molestia, al contrario lo haría encantado.
Jiang Cheng cubrió nuevamente su pierna con su bata y trató de sentarse mejor mientras escuchaba lo que Lan Xichen iba diciendo, sabía que tenía razón, pero no sabía qué decir ante eso, además él también se sentía algo incómodo por el afán de Xichen de rebajar su status por él.
Lan Xichen suspiró y se sentó a su lado, tomando sus manos. — Wanyin que otros se preocupen por ti está bien, eso demuestra que eres importante para ellos. Déjame cuidarte cuando es necesario, ¿Sí? —se acercó y depositó un suave beso en la frente.
Jiang Cheng asintió y abrazó a Lan Xichen, lo cual lo sorprendió. Que Wanyin tome la iniciativa lo dejó pasmado, entonces felizmente devolvió el abrazo mientras con los dedos acariciaba aquel cabello suelto con ondas marcadas.
Wanyin estaba cansado, después de un día tan agitado, por lo que aquella caricia comenzó a arrullarlo, no pudo evitar que un bostezo se le escape.
— Quédate a dormir conmigo esta noche qīn'ài —dijo Lan Xichen suavemente entre sus cabellos.
— Yo... yo no estoy preparado aún para dar ese paso.
— Solo dormiremos, te lo prometo.
Jiang Cheng levantó la vista para ver si no estaba mintiendo.
— Confía en mí. No soy tan desvergonzado como para querer hacer algo que no quieras, te respeto y sé que eres capaz de azotarme o degollarme.
Jiang Cheng sonrió de lado— al menos eres consciente de con quién te estas metiendo.
ESTÁS LEYENDO
Small Purple Clouds (XiCheng)
FanfictionEsta historia se encuentra gratuitamente en Wattpad y en Ao3, si la lees en otro lugar, es un plagio. Esta es la historia de dos líderes de sectas solitarios, cuyos caminos se cruzaran una vez más, pero de una manera que ni ellos se lo imaginaban, d...
