Capítulo: 33. Basalto

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Era evidente que el discípulo que había entregado el mensaje lo escoltaría hasta la residencia de su shufu, por lo que Lan Wangji le pidió que espere afuera.

— Xiongzhang permíteme acompañarte.

Lan Xichen negó y puso una mano sobre el hombro de su hermano. — No es necesario Wangji, sólo es shufu, no me pasará nada, mejor quédate y terminar de ordenar todo aquí, cuando vuelva iremos  al manantial.

— Pero... —agachó la cabeza y suspiró— está bien.

Lan Xichen volvió a sonreír y salió al encuentro del discípulo que estaba esperándolo fuera de la oficina, le pidió que lo guiara. En el camino su sonrisa se había esfumado, recordaba que habían quedado varias cosas pendientes por su indisposición, ahora que volvió a la secta y había recuperado la salud, esas situaciones ya no podrían postergarse más.

 En el camino su sonrisa se había esfumado, recordaba que habían quedado varias cosas pendientes por su indisposición, ahora que volvió a la secta y había recuperado la salud, esas situaciones ya no podrían postergarse más

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Lan Qiren estaba sentado en su escritorio revisando los pergaminos, ahora que se había anunciado oficialmente que Xichen volvía al mundo de la cultivación, comenzaron a llegar retratos y mensajes de los casamenteros.
Se pasaba la mano por su vello facial mientras leía concentrado las descripciones de cada dama.

No sabía si los retratos hacían justicia a la belleza real de cada una, muchas de ellas no eran siquiera cultivadoras por lo que es probable que no hayan visto personalmente a su sobrino.

¿Qué tanto podría herirse la vanidad de una dama cuando el caballero al que pretende es más bello? -no sabría decirlo, nunca pudo entenderlas, la única mujer con la que fue más cercano era-... —Fue cortado de sus pensamientos por un golpe en la puerta.

— Maestro Qiren, Zewu-jun está aquí —anunció el discípulo.

— Déjalo pasar y tráenos té.

Lan Xichen ingresó e hizo un arco— shufu bienvenido.

Lan Qiren apenas levantó la vista se su lectura y sacudió una mano para que se levante— toma asiento.

Lan Xichen se sentó y vio varios pergaminos enrollados y puestos en una pirámide sobre el escritorio del mayor. Por los sellos pudo identificar de dónde provenían, sintió como si su estómago hubiera caído de golpe. Ya no podía contener sus emociones detrás de una sonrisa. ¿Qué haría si su tío le pidiera escoger una mujer? Él, el que le había prometido a Wanyin esperarlo, siendo obligado a tomar una esposa.
Debería hablar, al menos darse a entender que no estaba de acuerdo.

—Shufu yo...

— Cállate. — Lan Qiren bajó el pergamino y comenzó a reprenderlo.— Me has decepcionado Xichen, tú y tu hermano nunca me tienen en consideración. ¿Tan mala impresión tienen de mí?

Lan Xichen se levantó y se arrodilló pegando la frente al piso— He ofendido a shufu, por favor castígueme.

El mayor se levantó y tomó una vara de bambú que se encontraba cerca de su escritorio y se paró detrás de su sobrino, podía ver a Xichen tensarse.

Small Purple Clouds (XiCheng)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora