Capítulo: 19. Ametrino

8K 996 821
                                        

Extrañamente para Jiang Cheng se sentía muy cómodo al lado del otro líder, por no decir que bastante. Algo completamente no muy habitual en su persona, normalmente él no se sentía cómodo con cualquier persona que no fuera su familia, echaba la culpa al tiempo que habían estado pasando juntos en las últimas semanas.

El ver cómo era muy devoto con el cuidados de los niños, como les demostraba su amor y cariño a su manera pese a que él estaba presente, arrullándolos a ambos aunque uno estuviera en sus propios brazos y hablando con ellos como si estos entendieran, aquello sin duda hizo querer reprenderse por haber dudado de su capacidad desde un primer momento.

La mujer que llegue a ser su esposa, será muy afortunada— pensó para sí.

La primera noche que el líder Lan había pasado en Lotus Pier, lo había visto sufrir de pesadillas que causaban inestabilidad en su núcleo, ahora que lo veía con atención podía percibir cuánto había mejorado desde aquella vez, se lo veía más saludable, hasta demostraba sonrisas más sinceras a diferencia de esos primeros días en las que sus ojos parecían opacos y carentes de vida pese a que sus labios se estiraban a sus costados con una mueca que obviamente era forzada.

Mientras pensaban, cada uno distraídos en su propio mundo, Lan Lían había agarrado la punta de la cinta de la frente de su padre en su pequeña mano, la jalaba suavemente mientras seguía succionando la leche, completamente entretenido en esa nueva y suave textura que sus pequeñas manitas habían sentido.

Cuando los pequeños vaciaron por completo las mamaderas, y luego de asegurarse que expulsen el aire que habían tragado, fueron llevados a la cuna.

A-Lian se rehusaba a soltar la cinta de su padre, apretando está con fuerza con un pequeño puchero que pareció ser más un berrinche, entonces Lan Xichen la desató y dejó que durmiera con ella, ya una vez dormido la volvería a recuperar.

Por su parte Jiang Hūa seguía con los ojos bien abiertos, no mostraba indicios de que quisiera dormir.

Jiang Cheng suspiró y lo volvió a cargar, comenzando a arrullarlo para ver si así lograba que durmiera, no quería que en cualquier momento el pequeño se enfadara y comenzara a llorar, despertando a su hermano y arruinando el trabajo de su otro padre. Lan Xichen lo observaba, embelesado, el Jiang estaba muy concentrado en su labor que no lo notaba.

Un incienso después pudo al fin lograr que ese inquieto bebé quedara dormido, luego lo colocó al lado de su hermano, acomodándolos uno al lado del otro.

Se quedó mirándolos por un momento con una dulce sonrisa en el rostro, tomó suavemente la cinta de la mano del pequeño y se giró a mirar al otro hombre manteniendo esa dulce expresión.

—Aquí tiene su cinta Zewu-jun, A-Lían ya lo soltó —susurró, extendiendo su mano y entregando aquel objeto a Lan Xichen, ignorando completamente la importancia de esa cinta blanca.

El corazón de Xichen comenzó a latir con fuerza en su pecho debido a aquella imagen. Le tomó mucho autocontrol no entrar en pánico.

A diferencia de su hermano, él comprendía que otras personas fuera de su secta podrían ignorar el significado oculto de la cinta de un Lan, pero pese a eso su nerviosismo no parecía cesar, no cuando sus sentimientos recientemente aclarados florecían en él.

Extendió finalmente la mano un poco temblorosa y la tomó, agradeciéndole.

—¿Me acompañaría a cenar?, Me gustaría que podamos conversar un poco, desde que lo he invitado a Lotus Pier he sido muy descuidado y no he tratado con usted más allá de lo que es debido —Jiang Cheng evitaba mirar al hombre a los ojos. Quería pedirle que lo aconseje en cómo afrontar la situación con Wei Wuxian, cómo lograr una conversación sin que termine explotando y azotando todo a su paso, aunque no sabía muy bien cómo sacaría el tema —. Pero si no puede, lo comprenderé, sé que se acerca la hora de-....

Small Purple Clouds (XiCheng)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora