Minutos antes...
Jiang Cheng se había sentido abrumado por las sensaciones de tristeza e impotencia que embargaba el lugar, culpándose si hubiera podido haber hecho algo para que nada de aquello sucediera, por lo que decidió dejar sola a la familia Li.
Había ido a tomar aire al muelle familiar, encontró a un discípulo en el lugar y le pidió que le trajera varias vasijas de vino, sentía que necesitaba sedar el dolor que sentía y olvidarse un momento de todo lo que estaba pasando, porque su pecho y su cabeza comenzaban a doler, pero no un dolor que pudiera quitarse con algo de medicina, sino un dolor emocional, uno que odiaba sentir.
Le trajeron cinco frascos del mejor vino de loto de Yunmeng, lo entregaron y se retiraron, comprendiendo lo que pasaría si alguien se acercaba a interrumpir al líder o siquiera querer ayudarlo.
Cuando se vio solo y su cabeza comenzó a divagar, se burló de su hermano. El imbécil de Wei Wuxian siempre andaba diciendo que Sonrisa del Emperador era el mejor vino de toda China, pero Jiang Cheng creía fielmente en que esa basura no se compara con este vino de la zona.
Se levantó del banco en que estaba y destapó una botella y comenzó a derramar un chorro al Lago, era una costumbre local, un brindis por las almas que recién partieron.
Luego se lo bebió todo de una lo que había quedado en el recipiente, sintiendo cómo cada gota bajaba por su garganta dejando una sensación cálida que incluso llegaba a quemar, hasta que ésta se asentaba en su estómago. No le importó, sabía que aquello rápido le haría olvidarse de todo y dejaría de sentir.
Tomó otro y volvió a sentarse. Los recuerdos comenzaron a inundarlo.
Todos sus discípulos, eran importantes para él, eran niños, y jóvenes que él educó, su familia.
El joven que había muerto, tenía la misma edad de Jin Ling, había pertenecido al grupo de juniors, que cuando niños fueron amigos de su sobrino y cómplices de sus travesuras. Aquello lo hizo sonreír mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
—Si no fui capaz de cuidar a un joven como él, ¿Qué me hace creer que soy capaz de cuidar a esos niños? Todo esto es un maldito error —balbuceó para sí, y se llevó el frasco a los labios encontrándolo vacío, maldijo y tomó otro, lo destapó y volvió a beber, llevando nuevamente una gran cantidad del líquido hasta su estómago.
En ese momento sintió una presencia detrás suyo, al girarse, se topó con la mirada preocupada de Zewu-jun.
Maldita sea, sólo una noche quería regodearse en su miseria, ¿por qué no pueden dejarlo en paz? Debería alejarlo, si todos los que se mantenían cerca a él terminaban mal, era mejor hacer que se hartara de él desde un principio y así se llevara a sus niños para que no se expongan a su mala suerte. Tal vez si lo provocara con su ira, capaz y logre decepcionarlo como a todos, y lo dejen atrás también, como todos al final de cuentas.
—¡Piérdete!
La mirada de Xichen cambio de preocupación a sorpresa y confusión, ni siquiera había tenido la oportunidad de decir una palabra y el líder Jiang ya se mostraba irritado producto al alcohol.
Los ojos de Jiang Wanyin estaban rojos, era notable que estuvo llorando, pero Xichen haría de cuenta que no lo notó, para evitar empeorar la situación, acercándose cauteloso y esperando cualquier movimiento para poder persuadirlo de regresar y que durmiera para que descansara en su habitación.
—¡Piérdete! ¡¿No me oíste?! ¿O acaso vienes a burlarte de mí, por lo que acabo de hacer? —rugió con rabia contenida mientras apuntaba con el vino al líder Lan, quien alzó sus manos frente a él para tratar de tranquilizarlo.
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Small Purple Clouds (XiCheng)
FanfictionEsta historia se encuentra gratuitamente en Wattpad y en Ao3, si la lees en otro lugar, es un plagio. Esta es la historia de dos líderes de sectas solitarios, cuyos caminos se cruzaran una vez más, pero de una manera que ni ellos se lo imaginaban, d...
