Jiang Cheng se maldecía por haber sido descuidado y dejar que lo inmovilizaran. Sus ojos picaban por no poder contener las lágrimas, sentía impotencia por no poder defenderse, sentía vergüenza porque su cuerpo reaccionaba a las caricias.
Vio a Lan Xichen sonreír complacido, mientras sus manos iban bajando hasta la cintura, desatando el nudo que lo mantenía unida su prenda interior.
— No, no lo hagas. —quería gritar pero temía asustar a los niños, temía que nadie pudiera creerle. — Por favor, no lo hagas. —Dijo entre dientes, mordiendo su orgullo.
— Dices eso, pero tu cuerpo dice otra cosa. Estás tan duro mi querido líder de Yunmeng Jiang, déjame aliviarte.
— No, no, no, no... Aaah... mmm... —mordió sus labios para que sus gemidos no salieran, sentía tanta vergüenza por no poder controlar sus reacciones.
—No, no permitiré que esto siga así, no puedo rendirme. —Se dijo mentalmente.
—Zidian, maldito anillo bueno para nada... escúchame o te derretiré y te convertiré en una simple chatarra... Conviértete en látigo y envuélvete en mi brazo, necesito que envíes descargas leves para romper el hechizo. —dio una orden mental antes de perder por completo el control.
En el último instante en que ya no pudo contener su liberación, sintió la inconfundible energía de Zidian envolver su brazo y recorrer todo su cuerpo, una vez logró moverse, reaccionó de manera rápida y feroz, levantando una mano para atrapar del cuello al otro hombre con intención de asfixiarlo, pero solo terminó atrapando el vacío mismo en su mano, justo en ese momento despertó.
Parpadeó confundido, todo lo de hace un momento lo había sentido tan real, su rostro aún permanecía húmedo por las lágrimas, su brazo izquierdo estaba envuelto por Zidian, el libro había sido olvidado sobre su pecho y podía sentir los rastros de su liberación.
Hizo una mueca ante lo último, la sensación le era incómoda, luego volvió a retraer a Zidian.
— No volveré a leer este libro antes de dormir. ¡Maldita sea! Acabo de tener un raro sueño de primavera. —pensó, luego comenzó a reír amargamente.
Se sentó en su cama, ahora que estaba despierto, y era más consciente de todo, comenzó a unir los puntos. ¿Cómo no se había dado cuenta que era solo un sueño?, Xichen no sería capaz de aprovecharse de él de esa manera, ha tenido varias oportunidades y siempre lo había respetado. ¿Verdad?
Tuvo que levantarse a regañadientes a limpiar el desastre que tenía entre las piernas, aún era de madrugada, pero no creía que podría seguir durmiendo, no con sus pensamientos hechos un torbellino.
Después de limpiarse con el agua que reservaba en una cubeta para limpiar a los niños, se cambió a prendas limpias. Luego recordó que Lan Xichen le había obsequiado una piedra con la indicación de que lo ayudaría a cultivar, que si lo colocaba bajo su almohada le evitaría los malos sueños.
— Soy un idiota, lo había olvidado por completo, podría haber prevenido ese sueño con su ayuda. —dijo, para luego ordenar su cama, terminó sentándose en el borde, su mente no dejaba de evocar todo lo que ocurrió.
Como ya no dormiría buscaría cultivar, bueno, si lograba concentrarse, ese sueño aunque lo negara, lo descolocó por completo, reavivando uno de sus peores miedos, el sentirse sometido, impotente sin posibilidad de defenderse.
El no haber podido dominar su mente, trajo terribles recuerdos del pasado, cuando los malditos Wen lo habían capturado y destruido su núcleo dorado, era ese mismo sentimiento impotencia de no poder defenderse el que lo embargó.
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Small Purple Clouds (XiCheng)
FanfictionEsta historia se encuentra gratuitamente en Wattpad y en Ao3, si la lees en otro lugar, es un plagio. Esta es la historia de dos líderes de sectas solitarios, cuyos caminos se cruzaran una vez más, pero de una manera que ni ellos se lo imaginaban, d...
