Esta historia se encuentra gratuitamente en Wattpad y en Ao3, si la lees en otro lugar, es un plagio.
Esta es la historia de dos líderes de sectas solitarios, cuyos caminos se cruzaran una vez más, pero de una manera que ni ellos se lo imaginaban, d...
Cuando Jin Ling salió furioso del salón, Sizhui lo había seguido solo para tratar de tranquilizarlo ya que ese era el papel que mejor desempeñaba con sus amigos desde que se conocieron.
El joven de prendas doradas se veía bastante enojado, fue hasta la zona de entrenamiento y sin decir nada tomó un arco y un carcaj lleno de flechas y comenzó a tirar. Cada tiro parecía ser más fuerte que el otro y la cuerda del arco parecía que de tanto tensarse pudiera soltarse.
Lan Sizhui solo se sentó en la grada y esperó hasta que se calmara para que pudieran hablar, sabía que luego hablarían cómo era correcto, pero debía esperar que primero se relajara, era probable que ni siquiera esté consciente de tener a alguien cerca, y por el sobresalto podría terminar disparándole una de las flechas.
Un momento después, cuando iba arrojando las últimas flechas, Rulan al fin comenzó a soltar con comentarios sarcásticos lo que lo estaba molestando.
Tomó una flecha y lo ajusto al arco mientras decía —. Luego a mí me tratan de mocoso —tensó el arco y lanzó. Blanco perfecto como todas las anteriores.
Sizhui sonrió en silencio. Este era el momento en el que su amigo comenzaba a desvanecer su ira por su boca.
—Creen que con haber entrenado, ya lo arreglaron todo —tomó otra flecha y repitió el mismo procedimiento.
El joven Lan volvió a escuchar, tan paciente como se le había enseñado a ser desde siempre. Aún no era tiempo de hablar.
—Cuando veo al tío Wei me pregunta por el tío Jiang y viceversa, creen que soy su maldito mensajero.
Cuando terminó las flechas carcaj pudo sentirse un poco menos tensionado. Sólo en ese momento se dio cuenta que no estaba solo y detrás de él, el tonto de su amigo lo miraba con una de sus sonrisas automáticas, esas que ponía siempre, como si el mundo fuera completamente bello y no tuviera ningún tipo de problemas.
—Y tú, ¿Qué haces aquí? —su voz sonó tosca, pero Lan Yuan entendió que era su momento para hablar, por lo que sin decir nada, solo palmeó su lado y le indicó que se sentara, mostrando algunas semillas de loto que mantenía como reserva —. Vaya, ya pareces alguien digno de Yunmeng...
Después de eso idearon un plan para hacer que eso dos pudieran hablar y resolver a fin sus problemas, sólo había un detalle: cómo hacer que hablen sin que se maten en el proceso. Entonces fueron junto al Tío Yu, y él les dio ideas para finalmente perfeccionar el plan, no sin antes desearles suerte para que pudieran llevarlo a cabo.
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Lan Yuan suspiró. No sabía si estuvo bien en estar de acuerdo con el plan. -¿Qué pasaría si el líder Jiang no cooperaba y terminaba con azotar a todos y echándolos del Muelle de Loto?. De sólo pensar en ello se estremeció, nunca había sido atacado por Zidian pero sabía que era un arma espiritual bastante poderosa y dolorosa, y realmente no deseaba comprobarlo.