Regresé
Porque, a pesar de lo lejos, serías para mí
Al final
La distancia no importa si he vuelto por ti
Un día más
Para andar, para hablar, para amar
Para contarte mi historia de amor
Para cantarte, nuevamente, una canción
No, si te vas, yo me muero, ¡no!
No, por amor de Dios, quédate a mi lado
No, tú eres lo mejor que yo
Encontré en la vida, no te dejo escapar
¡No!
Y pensé
Que, en mi ausencia, de otros labios ella puede beber
Pero sé
Que mi nombre en su pecho grabado dejé
Su viaje fue de lo más ameno, escucho la suficiente música que no había podido escuchar en años, jugo con su ipad y tomo fotos de las nubes, a pesar de vivir siempre por casualidad en partes que estaban frente al mar, esta vez ella esria sola con sus propios pensamientos.
Rio a recordar como Regina no dejo que llevase ropa interior de "abuelita" le ayudo a empacar su ropa íntima más sensual de su closet, depronto podría encontrar su príncipe azul en el Caribe, se rio por lo extraña que fue su hermana en cuestión de la ropa y accesorios... pero ella sabía que lo único que quería era que ella fuese feliz y encontrara la felicidad.
Cogió sus cosas y fue a la entrada del avión, bajo con cuidado para después caminar a la entrada de la estación, la gente iba y venía, los llamados de los vuelos se escuchaban.
Pidió un taxi para que la llevara al hotel donde se hospedaría, espero unos minutos hasta que su transporte llego, el transcurso fue tranquilo. Estaba muy cansada como para poder disfrutar del paisaje.
Se instaló en el hotel, tenía una suite reservada para ella, el botones la ayudo con su maletas mientras iban a su habitación.
Con la boca abierta miro la lujosa habitación, todo parecía de la realeza y es que todo estaba decorado tan lujosamente, le dio las gracias al muchacho.
Se lanzó a la cama y soltó un gran suspiro, algo positivo dormiría hasta más no poder. Por ahora sólo se bañaría y repondría las horas de sueño.
Se duchó por una larga hora disfrutando de la bañera de porcelana, las cremas aromatizante estaban haciendo efecto en ella así cortó el baño, se secó y vistió con un blusón delgado sin pensarlo más se lanzó a la cama y quedo dormida al instante.
Hoy era su primer día en el Caribe y no sabía qué hacer, se había levantado hasta medio día, toda animada y renovada a más no poder.
Se puso con short corto hasta la mitad del muslo y una blusa sport de color rojo, unas sandalias doradas y amarro su cabello.
Salió de la suite y fue a desayunar al restaurante del hotel, la gente estaba hablando y riendo, eligió una mesa alejada con vista al hermoso patio.
Su desayuno llego y se veía de maravilla, su estómago protesto de hambre y sin más ataco su desayuno.
Término de desayunar y reviso su teléfono, pero por curiosidad levanto la vista y se quedó de piedra al ver al hombre sobre el marco de la puerta del restaurante, su corazón comenzó a latir tan frenéticamente, el estómago se le apretó por unos pequeños segundos.
Sin pensarlo bajo la vista e hizo como si no lo había visto. Mal plan, porque él estaba caminado hasta ella, levanto la vista y ese perfecto rostro le golpeo como siempre lo hizo, se lamió los labios para después saludarlo.
ESTÁS LEYENDO
Convenientemente amandote.
PoesíaQue pasa si te obligan a casar y sales de ti vida llena de dolor y este matrimonio termina por destruirte, se podrá superar tanto dolor? Historia adaptada a Navagracia
