VOZ DEL MAS ALLA

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La vibración perturbo el silencio de la noche, como el aleteo fuerte de un cucarron mientras entraba a la habitación, todo el cuarto se iluminó con el brillo que salía de la pantalla del celular.

-Aló!.. - su voz sonaba un poco lenta  y se podía sentir su lengua pesada mientras hablaba,  sus ojos seguían pegados y el sueño de la madrugada aún era dueño de su cuerpo,  Aló!...- repitió nuevamente, una pequeña voz delicada y suave  contestaba  al otro lado del teléfono.
- como estás ?-   sonaba un poco tímida, suave como una melodía y algo distante.
El silencio se apoderó nuevamente de la habitación, solo los sonidos nocturnos que entraban por la ventana del cuarto  rompía tan incómodo momento, la oscuridad volvió apoderarse del lugar  y los ojos del joven se abrieron de un golpe por completó, el sueño abandonó su cuerpo y de un salto se encontraba en la mitad de su cuarto abandonando la seguridad de su tibia cama, el sudor corría por su frente y su mano comenzó a temblar como si estuviera cargando un carro en vez de un celular,
- eres tú-  respondió después de un largo y lento suspiro, - como lo haces?-  pregunto atónito.

Solo quería oírte nuevamente- sonó la respuesta como un canto angelical, -no quiero alejarme de ti!- sonó un poco más dura la voz algo exaltada.

-Lo sé!- pero esto ya tiene que parar- no puedo seguir hablando más contigo no entiendes el daño que logras hacerme cada noche que me extrañas, y eso no quiere decir que no te extrañe, desde que te fuiste lo hago, no he podido seguir sin ti, pero cada noche que llamas no me ayuda mucho- sonaba un poco agitado y con rabia la voz del joven que ya se había amontonado como un costal de basura en la esquinas de su habitación y mantenía su cara oculta en la mitad de sus piernas. Mientras las lágrimas comenzaban a caer gota a gota acompañando cada palabra que salía de su boca.

- que quieres decir?- la tristeza se apoderó de la respuesta y la voz que alguna vez sonó como una melodía se marchito en cada letra como rosas en un florero viejo y olvidado - por qué no estás aqui conmigo? por qué no estás ahora aqui? Por qué estás sin mi? - Poco a poco se fue apagando tan dulce voz.

El silencio se apoderó nuevamente de la conversión, era la charla más incómoda, no había respuesta para las preguntas emitidas con la tierna voz, la mente del joven estaba en blanco sus pensamientos no eran capaz de articular ninguna letra estaba como poeta frustrado sin inspiración, sin amor, sin dolor, no había nada en su corazón. Solo las lágrimas caían una tras otra sin parar.

Un fuerte suspiro rasgo el silencio la voz del joven volvió a sonar, entre sollozos y jadeos  se escuchó, - no lo vuelvas hacer, -no me vuelvas a llamar!! Déjame en paz de una vez no quiero volver te a hablar, es hora de que lo superes  es hora de avanzar,- al terminar la frase la tristeza lleno su cuerpo y golpeaba con la palma de su mano libre contra su frente, en una señal de desahogo, y culpabilidad.

-Te entiendo, solo te extraño, es solo que el frío es insoportable y no tengo a quien más acudir tú lo eras todo para mí, lo siento por dejarte así como lo hice solo recuerda que te amo y te estaré esperando.- 
sonaba triste hasta los huesos esa respuesta,  después de un momento ya no había nada, no había ningún sonido, solo el sonido  peculiar de un celular está fuera de señal.

El joven incrédulo volvió a ver su pantalla de celular, todo estaba normal, busco hábilmente  y si hay estaba como las noches anteriores en llamadas recibidas el número, marco rápidamente para comprobar que era verdad pero todas las llamadas se iban a buzón de menssjes

Volvió a la cama se arropó hasta la cabeza recordando cada palabra que se había dicho, era algo irreal, solo logro pronunciar en muy baja voz.

No debíamos a verte enterrado con tu celular!.

30 NOCHES DE TERRORHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora