Timmy siempre fue un pequeño asustadizo, todo al rededor de él lo asustaba mucho hasta la muerte, si apenas con sus siete años de existencia no se atrevía a salir solo a jugar con los demás niños, le temía al sol, siempre gritaba que lo quemaría, temia caer pues le tenía miedo al dolor, todo absolutamente todo le causaba miedo.
pero todo se ponía más grave cuando llegaba la noche esa era el peor momento del día, Timmy entraba en un pánico que no lo dejaba respirar lo nublada por completo y le hacía perder la conciencia, pero para la fortuna de él su madre siempre estaba para acompañarlo en cada momento difícil de la noche, nunca se imagina no tenerla a su lado para el pequeño niño su madre era su Ángel guardián.La noche que el pequeño nunca se imaginó había llegado, su madre debia de salir por que su abuela materna había caído postrada en la clínica por culpa de un cáncer con el cual llevaba luchando más del primer semestre del año, Timmy no podía creer lo que estaba pasando, quería ir con su madre a la clínica pero no era permitido que entrara, a cambio una joven niñera estaba a punto de llegar a cuidarlo, el timbre sonó y la madre de Timmy corrió rápidamente por las escaleras principales del segundo al primer piso para abrir la puerta y darle la bienvenida a Sophie la niñera, una chica de preparatoria que necesitaba algo de dinero para sus gastos fue la elegida para cuidar al niño, pero todos por el barrio conocían el humor negro de sophie, su cara angelical y sus buenos modales ocultaban realmente lo que ella era en su interior, la madre rápidamente le recomendó un par de cosas y entre la más importante nunca dejar solo a Timmy ya que era muy asustadizo, ella solo asentía a lo que su nueva jefe le explicaba, cuando terminó la charla la madre de timmy tomó las llaves del carro y salió de la casa sellando las esperanzas del besos de buena noches para su hijo.
Timmy había corrido a esconderse a su habitación, ps tenía miedo de la niñera que había llegado, le daba susto tener que hablarle o estar con ella, no la conocía nunca la había visto y no quería compartir con ella absolutamente nada. Mientras se arrinconaba en su cama y se cubría total con la cobija mientras una voz suave, dulce pero con un poco de sarcasmo lo llamaba por su nombre -Timmy, Timmy- donde estas pequeño- una y otra vez oía que lo llamaban.
Era sophie un niñera nada agradable siempre con un humor muy pesado, queriendo hacer cosas malas a los pequeños, y aún más esta noche pues conocía el estado de Timmy y quería saber si esa verdad que el pobre pequeñín se asustaba tanto que perdía el conocimiento, sophie comenzó a caminar por toda la casa buscado a Timmy, y por cada corredor, habitación que ella pasaba apagaba la luz, en su rostro llevaba una mascara de un payaso reconocido por deborar niños, y cada paso que daba se acercaba más y más a Timmy y él lo sabía, su agitación estaba fuera de lo normal no podia más su cuerpo le gritaba que algo malo estaba por pasarle.En la casa ya todas las luces estaban apagadas, la única luz era de la habitación de Timmy, lo más curioso es que él no volvio a escuchar a la niñera llamandolo, se tranquilizó por un instante, asomó su cara fuera de las cobijas de la cama, todo parecia normal, la curiosidad le ganó al instinto de supervivencia y vencio el miedo por un corto tiempo, el necesario para salir y ver a fuera de su cuarto, y así lo hizo lentamente salio despacio y camino lentamente por la parte abierta de la puerta, no noto nada raro, salió de la habitación, camino despacio hacia el comienzo de la escalera que llevaba al primer piso para mirar si quizás la niñera estaba abajo, pero no la vio, de repente y de un golpe, la puerta del baño que se encontraba justo atrás de Timmy se abrió, y rápidamente Timmy volteo a ver, y hay estaba la cara de un maldito payaso horrible saliendo del baño, el cuerpo se le estremeció, el corazón latía a mil por hora y el golpeteo de sus pulsaciones invadió la mente de Timmy, sus músculos se recogieron y el cuerpo de Timmy quedó totalmente paralizado, su mente se nubló y mientras sophie corría a si a él, Timmy el niño con más miedo del mundo, y la adoración de mamá caía de espalda por una escalera de tres metros hecha en madera, su pequeño cuerpo rebotaba en cada escalón y sus huesos se partían unos tras otros, los huesos de sus brazos fueron los primeros en quebrarse, luego las costillas se fracturaron perforaron los pulmones y el fatal golpe fue en el último escalón en el cual su cabeza rebotó y el craneo de Timmy sonó como la más fina porcelana mientras se rompe contra el más duro de los suelos, y allí tirado en el primer piso se encontraba el asustadizo Timmy, mientras Sophie se daba cuenta de la magnitud del daño corría por las escaleras con una sonrisa en sus labios, cuando por fin estaba al lado de Timmy su sonrisa burlona se borró de su rostro, sus pies estaban sumergidos en un charco de sangre, su rostro tenía la imagen del terror y no podía creer lo que estaba viendo y mientras asimilaba lo que había causado su estupida broma, La puerta de la casa se abrió y una voz gritó fuertemente
¡Timmy, amor llego mamá!
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30 NOCHES DE TERROR
TerrorUn conjunto de historias cortas de miedo, que cautivan la mente del lector y lo lleva a vivir esos momentos cruciales de la vida de los personajes.