LA TABERNA

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José era el hombre más despreciable del pueblo, tenía la fama de ser un borracho y de maltratar a su esposa, en muchas ocaciones la gente intervenía en las golpizas matutinas que le propinaba a la pobre de Martha, que solo sentía miedo y desprecio por el hombre con que se había casado, pero lastimosamente el dinero tenía más poder sobre cualquier sentimiento que tuviera Marta, pues José era uno de los hombres más adinerados que viviera en el pueblo, y quizás por eso la gente del pueblo le permitía que hiciera todo lo que quisiera en aquel lugar.

Siempre, noche tras noche, luego de manchar sus nudillo con la sangre de su mujer, salía directo al bar del centro del pueblo, aunque tendría que caminar, ya que  su residencia estaba  a  veinte calles de su bar favorito, mientras caminaba  una sonrisa de orgullo se dibujaba en su rostro, se paseaba por la calle como si fuera el rey del mundo, miraba con morbo a las jóvenes con las que se cruzaba y en ocaciones  y riéndose dirigia rápidamente su mano para tocarles el culo y decirle alguna que otro insulto deplorable, si ese era José un ser despreciable, un ser sin ley y sin Dios, siempre gritaba que su dios era el dinero y que lo tenía por montones.
Pero aquella noche que José llegó al bar del centro nunca pensó que su vida cambiaría tanto o cambiaría para siempre.

El un hombre de especto desagradable,un señor obeso, de apariencia descuidada, siempre con su camisa mojada del sudor que expulsaba de su cuerpo, una sonrisa a todo pulmón que dejaba ver sus dientes amarillos y babosos de estar fumando constantemente, su ropa aunque se notaba limpia y bien almidona, se veía desgarbada en él. Una voz lo saludo desde dentro de la barra del bar -buenas noches  don José. - que desea para esta noche? Pregunto la voz del cantinero.
- tráeme una botella de Ron y dos de las chiquillas que me gustan- respondió una voz carrasposa, gruesa, y autoritaria era la voz de  José. Que fuera de ser  un borrachín amaba a las mujeres menores de edad, por esa razón este bar era su antro favorito, era un lugar de mala reputación en el pueblo y en el cual solo las personas desagradables y enfermas iban a él.

Ya habría trascurrido quizás unas seis horas desde la llegada de José al lugar, copa tras copa se había consumido más de cuatro botellas de Ron, fumado dos cajetillas de cigarrillo y abusado de las jóvenes que había solicitado cuando llegó, y acababa de pedir otra niña más. El reloj de su mano izquierda marcaban las dos y media de la madrugada  cuando José  decide salir del lugar y dirigirse a su casa, quizás con el pensamiento de que su esposa lo esperaría despierta y el tenía el deseo de acertar dos puños o más en el rostro de ella, sonrío de solo pensarlo. Pago la cuenta dejó en paz a las pobres tres niñas de las que había abusado y aun que no podia sostenerse en pie comenzó a caminar hacia la salida de aquel lugar.

Ya habría caminado unas cinco cuadras y de la nada  un hombre se acerca a José, una suave y elegante voz lo saluda
-buenas noche distinguido caballero- José voltea a verlo y se sorprende de ver a aquel joven elegante muy bien vestido con una gran belleza y muy buenos modales, - hola- contesta José burdamente, y se gira para hablar con aquel desconocido, apoyándose contra la pared de una casa, ya que casi no podía mantenerse en pie, el joven  se dirige a José le dice que es nuevo en el pueblo, y que a abierto una taberna a las afueras de aquel lugar, que sabe y que tiene por entendido que él  es un gran hombre y que ama disfrutar la vida, que por eso lo ha estado buscando toda la noche ya que quiere hacerle la  invitacion a que sitio y que todo los gastos correría por cuenta de la casa, que no debería preocuparse por nada, le describe el lugar, donde podría hacer sus sueños realidad desde su obsesión más oscura hasta lo más sádico que quiera hacer, como por ejemplo torturar a una mujer, José sorprendido voltea a ver a aquel joven mientras lo escuchaba y cada palabra endulzada el oído de José, que de escuchar tal cosa su alicoramiento se iba pasando, fue tanto el deseó de conocer a quel lugar que su cuerpo se recupero misteriosamente y acompañó a aquel joven hasta el bar.

Cuando entraron al sitio, a José le parece un palacio era tal y como aquel extraño joven elegante lo había descrito, una barra adornada de todo tipo de bebidas y licores finos, una habitación donde se encontraban mujeres hermosas amarradas de pies y mano y un letrero en la entrada que decía sala de tortura, y en aquel lugar había mucha gente de alta sociedad, hombres, mujeres, policías, pastores, sacerdotes, y alcanzo a reconocer uno que otro actor famoso de tv, como a algunos cantantes reconocidos, estoy en el paraíso penso José, el joven siempre a su lado le mostraba todo el lugar un sitio bastante grande y con muchas cosas por hacer, José expresaba la alegría que sentía al estar un lugar así no podría creerlo. Luego de un extenso recorrido el joven se acerca y conduce a José a la barra y hace que le traigan las mejores botella y más finas de licor que había en el lugar, vino, Ron, tequila, entre muchas, pero había una en especial una botella adornada con oro de la cual el joven apuesto le sirvió una copa a José y le dijo esta noche es especial nunca la olvidaras, automáticamente José tomó un gran trago de esta copa y sonrió este licor esta espectacular pensó y volvió a llevar el segundo trago a su boca y de repente sintió como aquel licor comenzaba a quemar sus labios, sentía tanto ardor, y su lengua se quemaba con aquel líquido espeso y caliente que bajaba por su esófago y que comenzó a derretir toda la carne a su paso, José estaba viviendo una agonía indescriptible quería gritar pero no podía su cuerpo había sido consumido por aquel trago, quizo parar pero automáticamente la copa volvía a llenarse y él volvía a beber, con dificultad volteó a buscar a aquel joven a puesto que seguía sonriendo como si nada malo pasara, y nuevamente el líquido bajaba por el garganta de José que gemia del dolor y comenzaba a ver como sus piel era consumida de todas partes del cuerpo, se caía al pasar de aquel líquido y volvía a reconstruir era una eterna tortura, trago a trago se consumía y regenerada, el joven mirándolo lentamente  sonrió y una carcajada  lleno el lugar, y todo lo que era grandioso del lugar se desapareció de la mirada asustada de José, las mujeres hermosas ahora eran demonios con aspecto de serpientes con largos dientes, enormes escamas que ragaban  la piel de las otras personas que se encontraban en aquel sitio de tormento gritando a todo pulmón. Una gran voz llena de odio y autoridad decía
¡ BIENVENIDO A MI BAR DONDE SIEMPRE POUEDES ENTRAR PERO NUNCA JAMAS PODRAS ESCAPAR!.

A las 5:00 de la mañana.  José en una esquina se encontraba muerto.
todas  las personas que pasan por aquella esquina a la madrugada después de pasar una noche de copas en al gun bar, cuentan que pueden escuchar música de fiesta y el alma José gritando por ayuda desde el infierno.






30 NOCHES DE TERRORDonde viven las historias. Descúbrelo ahora