19. Only Angel

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La alarma les arrancó de los brazos de Morpheo, haciéndoles abrir los ojos con pereza.

Jimin tanteó con torpeza la mesita de noche a su derecha y apagó la alarma antes de volver a acurrucarse, tapando parte de su rostro con la sábana. Los brazos de Jungkook sobre su cintura se contrajeron y tiraron de él para atraerle aún más mientras suspiraba por tener que levantarse y salir del cómodo colchón.

El rubio levantó la mirada al escucharle y sonrió mordiéndose el labio inferior mientras se desperezaba, tallándose los ojos y se estiraba, separando un poco sus cuerpos.

-Buenos días. -Murmuró tras soltar un bostezo.

-Buenos días. - Contestó el menor con una amplia sonrisa al fijarse en cada uno de los detalles de su hyung al despertar.

Simplemente, Jimin parecía la personificación de un ángel.

Pero, aunque el sol entraba alegre por la ventana y el olor a mar ambientaba el lugar, la incomodidad se hizo presente a los pocos minutos cuando, al levantarse, vieron su ropa esparcida por el lugar y se percataron de lo sucedido la noche anterior.

El rubor apareció en sus mejillas y el silencio se hizo eco en la habitación.

-Voy... -Jimin comenzó a andar de espaldas, aún en ropa interior, mientras miraba al castaño. -A ducharme. -Informó segundos antes de cerrar la puerta tras él.

Dentro del baño, apoyó su espalda en la puerta y, tirando su cabeza hacia atrás, dejó salir un largo suspiro antes de morderse el labio inferior y sonreír en consecuencia a los recuerdos de lo ocurrido.

Tal vez, le daba algo de vergüenza pensar lo que había dejado que sucediese, tal vez, su corazón se acelerase al recordarlo y verle tan cerca de él pero, desde luego, no se arrepentía.

A fin de cuentas, después de todo lo que pasaron juntos y lo que sucedió la noche anterior, todo sentimiento de pudor o vergüenza debía haber desaparecido para ellos.

Al salir, secando su pelo con una toalla, vio a Jungkook sentado en su cama con los codos sobre sus rodillas y la cabeza baja, pensativo.
Al escuchar la puerta, se levantó de inmediato para recorrerle con la mirada y agradeció estar vestido.

-Mm... ¿Estás bien? -Preguntó algo tímido mientras se rascaba la nuca con nerviosismo.

Jimin no sabía si se refería a si aún estaba conforme y de acuerdo con lo que pasó o se había arrepentido, o si era más bien por su estado físico.

Las molestias de la noche anterior habían quedado en eso, pues ahora no sentía ningún malestar.

Al parecer, lo de no poder andar bien tras tener sexo anal, era solo un mito más, a menos que hayas tenido dificultades como romper algún vaso sanguíneo o haber ocasionado alguna lesión. En su caso, todo estaba más que correcto.

-Está todo bien, Kookie. -Afirmó con una sonrisa que relajó el ambiente.

Tras terminar de ducharse el menor, se reunieron con sus compañeros para ir a desayunar al restaurante antes de llegar a la isla de Mykonos.

Se sentaron en una larga mesa para ocho, quedando un sitio vacío.

No estaban acostumbrados al desayuno que les ofrecieron pero, aún así, accedieron con gusto a probarlo, por lo que, su mesa se llenó de pan tostado con queso y aceitunas, miel o mermelada para untar; acompañado de té negro o café para beber, fruta, huevo duro y yogures tradicionales que no tardaron en desaparecer para después disfrutar de la excursión a Mykonos.

-Oye, ¿Está todo bien con Jimin?

Mientras caminaban por una de las playas de la isla, la aguda vista de Namjoon no pasó desapercibida las veces en que Jungkook se acercaba al rubio para preguntarle si se encontraba bien, así que, comenzó a sospechar que algo sucedía y prefirió preguntar.

Beyond ~Jikookmin~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora