(Capitulo 9) Un viejo regalo

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Un viejo regalo

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Mi nombre es Nylie? Era inesperado pero no era molesto, al salir de aquella cabaña en la que me habían dejado tras sacarme del bosque pude encontrarme con mi "madre" en este mundo, no podía negarla pero tampoco era fácil aceptarla después de todo aún no estaba seguro de si lo que sentía era real; no estaba segura de si la persona que era o los recuerdos que tenía realmente pertenecían a mí o a alguien más y si este fuera el caso quien sería la original?

-Hemos llegado, este es nuestro hogar <Diana>

-........eh...

Enorme era una palabra que apenas podía describir lo que estaba viento ante mis ojos, comparado con mi árbol esto era un enorme, un terreno rodeado por un gran muro de roca y madera que adornaba su centro con una inmensa mansión, quien se supone que era mi madre?

No pude decir mucho mientras poco a poco era guiada por el largo camino en dirección a la mansión, la puerta de la muralla contaba con guardias quienes al verme apenas podían ocultar la sorpresa y algunas lágrimas que intentaban ocultar.

Eso me sorprendió pero lo que más llamó mi atención era el aspecto de cada uno, en su mayoría eran como yo y la señora Diana pero otros tenían características que no conocía.

Plumas negras en las extremidades y, orejas y colas de gato?

Otros de orejas largas como conejos y, colas pequeñas y redondas, sus manos y pies se ven más robustos de lo usual.

También otros más similares pero con alguna que otra características mínima que los diferenciaba por lo que no podría decir que son diferentes a los otros.

Pasar por los jardines mientras quienes se dedicaban a arreglarlos reaccionaban de manera similar, todo el terreno parecía crecer junto a la naturaleza, la vegetación colorida, campos amplios y estanques, todo separado por un camino de piedra que guiaba hacia el edificio principal.

-Todos te extrañaron mucho, siempre fuiste de lo más sociable, muchas veces escapabas para practicar con los guardias en sus entrenamientos o correr por los jardines en los que ocacionalmemte terminabas hecha un desastre <Diana>

-Yo entrenaba con los guardias?

-Asi es, siempre decías que querías ser una aventurera y luego remplazarme, y no solo con los guardias, Alder era también uno de los que más practicaba contigo <Diana>

-El capitán?

-Asi es, aún cuando intentaba detenerte no querías escuchar, aunque ahora me alegro de haberlo permitido, gracias a eso pudiste saber defenderte todo este tiempo <Diana>

-Que bueno que fue así, si no hubiera recordado como luchar quizás no estaría aquí hoy

Aun sin recordar mi pasado, las habilidades que había aprendido alguna vez siempre se manifestaban, el tener un cuerpo fuerte y poder mantener la calma al luchar, todo viene de este lugar.

-Llegamos, debes estar algo cansada, te guiare a tu habitación y luego charlaremos con más calma <Diana>

-Esta bien, eso sí que me sentaría bien

El camino a la mansión fue agradable, estaba bien cuidado y las personas que trabajaban en las cercanías denotaban un buen estado de ánimo, para entrar cambiamos nuestros zapatos por un tipo de medias que cubrían la planta de los pies más no los dedos, todos se veían tan pulcros que me avergonzaba de mi misma al pensar en mí vestimenta, no es que mi ropa estuviera sucia pues siempre la mantenía limpia pero algo que no pude arreglar del todo fueron las cortaduras y raspones en la misma; me siento tan fuera de lugar.

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