A partir de ver eso, Jace se alejó de la ventana y se dirigió como una bala a la habitación de sus amigos, donde estaba Riele viendo algo en el móvil.
-Necesito tu ayuda. Necesito recuperarla.-dijo el chico sin aire en los pulmones. -He... He sido un idiota... -agachó la cabeza. - le he hecho daño y... no sé... Riele. - Jace levantó la cabeza, la chica lo miraba expectante. - Ayúdame por favor.
Riele necesitó unos segundos para digerir lo que su amigo había dicho, suspiró y asintió.
-Ya era hora de que te dieras cuenta de lo cegado que estabas. Es hora de cambiar Jace, y eso no empieza con ella, empieza contigo desde dentro.
Jace sabía de lo que hablaba y sabía que tenía razón, debía cerrar el antiguo libro de su pasado y empezar uno nuevo sin miedo. El chico asintió.
-Tengo que contárselo todo.-Riele asintió esperando a que siguiera hablando. - Pero no puedo excusar todo ese daño con eso, ¿no?
Jace estaba confuso, no sabía qué hacer y por eso le estaba pidiendo ayuda a su amiga.
-Jace... Estabas ciego, no sabías que le estabas haciendo daño conscientemente. Aunque tienes culpa, no debes centrarte en eso ahora. Ve a hablar con ella, cuéntale todo lo necesario, todo lo que te ha pasado, cómo te sientes... La mejor forma es sincerarse.
Jace asintió.
>> Un gran amigo me dijo que la gente te debe querer por cómo eres con ellos, no por quién eres. A pesar de todas las caídas te has levantado más fuerte Jace. Eso lo veo yo, lo ve Sean, lo ve tu familia... Hemos estado contigo desde pequeños casi, es hora de que confíes en lo que te decimos y confíes en la chica que vive enfrente. Es hora de que no tengas miedo a lo que te ha pasado anteriormente. Sé que eres valiente y que lo que te pasó te mató por dentro. Pero eso es el amor. - la chica sonrió amargamente. - caer y levantarte. Y puedo poner la mano en el fuego por Ana. Es que puedo asegurarte que no es como Shelby. Se le ve nada más mirarla, toda la bondad que lleva dentro.
Jace se acercó a su amiga y le dio un fuerte abrazo. Nunca había pedido ayuda a sus amigos, pensaba que quizá lo tacharían de débil, a pesar de que siempre habían estado a su lado en todo momento. Ya era hora de cambiar esa faceta también y confiarles todo a sus mejores amigos, tal y como ellos hacían.
-Venga, ve a por ella. - dijo Riele animándole.
-Ha salido con un chico de su casa. - contestó Jace recordando las lágrimas que se le deslizaban por las mejillas.
-¿Chris?. - preguntó Riele, Jace frunció el ceño confuso. - es el hijo de su casera. Ahora el chaval está animándole bastante a hacer cosas para distraerse y olvidar lo que sentía. No te creas que ella no lo ha pasado mal por un chico en su pasado, aunque no tiene comparación.
Jace analizó sus palabras, tampoco había pensado en que ella quizá también tuvo un mal de amores en el pasado.
-Espérala en la entrada de su casa, para cuando vuelvan.
Jace asintió y se fue al baño, al menos quería estar algo presentable puesto que tampoco había estado en sus mejores días.
Se quedó esperando sentado en el bordillo de su puerta, y cuando escuchó la voz de aquel chico por primera vez, giró la cabeza y se levantó. Chris se quedó mirándolo sin parar de hablar y Ana lo siguió con la mirada hasta toparse con Jace. El corazón le dio un vuelco al ver que él se acercaba y Chris se puso delante de ella, como si estuvieta protegiéndola. Después de todo lo que la chica le había contado, Chris no tenía ninguna intención en que aquel chico se acercara.
-Ana... - dijo Jace mientras se le quebraba la voz.
-No chaval. -habló Chris enfrentándose al chico. - vuelve a tu casa.
Jace no se dejó intimidar. Se quedó parado mirando a la chica que estaba detrás de Chris. Esperaba que ella dijera algo, porque no tenía ganas de pelearse con nadie, sólo quería hablar y le había costado muchísimo. Ana notó lo que transmitía su mirada, su arrepentimiento, el cansancio de toda la semana casi sin dormir, notó que él lo había pasado igual o peor que él, por algo que Riele no le quiso contar.
-No pasa nada Chris, estoy bien.- lo miró con una sonrisa un poco forzada.
La chica llevaba un mal día y no se encontraba bien. A pesar de que la semana la había echado distraída gracias a su nuevo y gran amigo Chris, y con Riele las veces que se pasaba por su casa para ver pelis o hacer algo allí, ese día se encontraba totalmente derrumbada. Al no querer salir casi de la cama en todo el día, Chris la obligó para que le diera el aire un poco por la noche. Incluso había sido capaz de olvidar por un momento el dolor que sentía por dentro, como una grieta que se hizo más grande al ver a Jace apoyado en el bordillo de su puerta.
-Lo que necesites pegas un grito que te escucho perfectamente desde el salón, ¿vale?.- dijo Chris examinando toda su cara para asegurarse de que estaba bien, la chica asintió y Chris se dirigió a la casa con Yiyi.
Ana miró a Jace a los ojos, el chico no se había movido ni un milímetro de la posición que tenía cuando Chris estaba entre ellos dos. Desde que lo conocía, no había visto aquella oscuridad emanar desde tan dentro de sus pupilas, no había sido capaz de mantenerle la mirada y la bajo para mirarse sus deportivas moradas.
-Ana...- Jace se acercó y le tocó el brazo con la mano, haciendo movimientos suaves, a la chica se le revolvió el estómago y se le erizó la piel ante aquel contacto tan repentino.- Tenemos que hablar ... Bueno, en realidad soy yo el que te debe una explicación.- puso una mano en su barbilla y le alzó la cabeza para que lo mirara a los ojos.- no necesito que digas nada, con escucharme estaré más que satisfecho.
Jace esperó la respuesta de Ana, pero ella no abrió la boca para responder, lo único que tenía ganas de salir de su garganta era un profundo sollozo. Hizo un delicado gesto con la cabeza asintiendo y Jace suspiró del alivio. Empezaron a dar un paseo por las calles mientras que Jace se preparó para contárselo todo, pero no sabía realmente por donde empezar.
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Para ti, que has sido la chica más fuerte que conozco, que se ha levantado a pesar de las trabas que le ha puesto la vida.
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Reality - Jace Norman
Teen Fiction{Completa✅} La chica levantó la cabeza y lo miró a los ojos. -No te voy a tratar de un modo distinto por lo que me has contado, quiero que seas tú mismo, como has hecho desde que te conocí. Jace sacó su sonrisa más sincera y la chica hizo lo mismo...
