Destrozada.
Destrozada era la palabra que definía su estado de ánimo en aquellos momentos. Algo dentro de su cuerpo hizo un sonido como a algo roto, y seguramente era su corazón.
Su padre había llamado. Ella lo atendió como siempre, contenta de poder escuchar su voz y la de su hermano, pero aquel día algo era distinto. La voz de su padre no sonaba bien, la de su hermano no se escuchaba por ningún lado. Al notar la voz de su padre ya se podía oler que algo malo había pasado, pero ¿tanto?
Rota.
Ana se desplomó al escuchar la noticia. Su hermano había tenido un accidente en coche y no despertaba, estaba muy crítico según los médicos. Lo habían metido en quirófano y tardaría horas en salir. Su padre estaba llamando a los familiares cercanos desde la sala de espera junto con la novia de su hijo.
Ana decidió coger el siguiente avión que hubiera para estar allí. Después de lo que le pasó a su madre, no iba a permitir que se fuera alguien más de la familia de ese modo. Era su hermano, como si fuera una parte suya. Sentía pánico al pensar lo que pudiera pasar sin estar ella, no poder despedirse de su hermano al igual que pasó con su madre.
Llamó corriendo a Riele, a ella se lo podría contar, podría inventarse una excusa para no ir a la barbacoa de la noche. Tenía que hacer las maletas, recoger absolutamente todo y volverse a España, antes de lo previsto, pero debía hacerlo.
Riele la ayudó en todo, y le dejó el tiempo necesario para que lo asimilara, no sería capaz de decírselo a Jace, no sería capaz de dejarlo así.
A ella de por sí no le gustaban las despedidas, pero ¿aquello? Era muchísimo peor que una despedida, era una pesadilla.
Decidió hacerle una carta, su vuelo salía a las 6 de la mañana del día siguiente, y aquella mañana sería Riele la encargada de darle la noticia a Jace.
Riele estaba triste, su mejor amiga se iba, pero también era realista y sabía que aquello pasaría. Ana estaba bastante afectada por el accidente de su hermano por lo que Riele no le metió más presión, a pesar de que no veía bien que no se lo contara a Jace en persona. Las chicas seguirían en contacto a pesar de todo, Ana se lo prometió.
Al llegar la noche, Ana se quedó en casa con la excusa de que tenía que estar con Isi porque se encontraba enferma. Riele y los demás hicieron la barbacoa de todos modos, y la chica tuvo que actuar como pudo a pesar de que estaba triste por la partida de Ana.
Ana no durmió en toda la noche. Neo junto con Isi la llevaron al aeropuerto y allí se despidieron con lágrimas. Después de un año, ellos habían sido como sus padres.
Cuando Riele se levantó, le metió la carta de Ana por debajo de la puerta a su amigo, esperando a que se despertara y ver qué sucedía.
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"Querido Jace,
Sé que quizá ves raro que te mande esta carta, jamás te he escrito ninguna y hoy era el día para hacerla.
Ha pasado algo, algo muy grave en mi familia, mi hermano... ha tenido un grave accidente y anoche tuve que hacer las maletas corriendo y pillar el primer vuelo que salía hacia casa. Por eso no pude ir a la bbq...
Y no le eches la culpa a Riele de que no te lo dijera, porque se lo supliqué. No podría despedirme de ti. No sería capaz de mirarte a los ojos e irme, es simplemente imposible para mí. Sería doloroso para ti y para mí... ya tengo el corazón roto por no haber sabido que ayer por la mañana sería definitivamente la última vez que te vi, por no haber disfrutado más tus abrazos, por no haberte besado más, por no haber aprovechado más aún todo el tiempo que teníamos por delante. Pero eso se acabó.
Sabía que este momento iba a llegar, pero no sabía que sería tan pronto. Ya había pensado en como despedirme, a pesar de que me cuesta muchísimo. Ya sabía lo que te iba a decir, ya sentía la tristeza en el pecho al pensar que quedaba poco. Pero esta situación me ha superado, todo de golpe no me ha sentado nada bien y preferí hacerlo menos difícil.
Lo siento muchísimo, de verdad. Lo siento en el alma.
No quiero que estés mal, que recaigas en algo malo porque me haya ido, ambos sabíamos que me tendría que ir tarde o temprano.
No te pido que me perdones, porque quizá ves imperdonable que me haya ido así y lo entiendo, pero creo que tú también me deberías entender.
Te escribo esto para dejarte por escrito todo lo que siento por ti.
Me has hecho sentir la chica más afortunada del mundo. A pesar de algunos altibajos, has estado ahí para mí. No me cabe en el pecho todo lo que siento por ti. Todo el amor que me has dado me ha hecho sentir viva, hacía mucho tiempo que no me sentía así, y gracias a ti me has llenado la vida de luz y felicidad.
No hace falta que te diga lo muchísimo que te quiero, lo muchísimo que siento por ti, porque si no lo sabes ya es que estás un poco empanado 😉
Todo lo que siento, no se va a ir, tengo clarísimo que no olvidaré todos los momentos que me has regalado. Tengo clarísimo que la luz que has encendido en mi corazón nunca se va a apagar, y espero que tú sientas lo mismo.
Ojalá nunca olvides todo lo que hemos pasado, ojalá vuelvas con ánimo a todo lo que te espera en casa, ojalá cuando me recuerdes sonrías.
Las lágrimas que tengo en los ojos no son por tristeza, aunque bueno, en parte sí lo son, en parte ha sucedido muchas cosas malas de golpe. Pero también, las lágrimas que se deslizan por mis mejillas son de alegría.
Alegría de haberte conocido, alegría por todo lo que hemos pasado, tanto nosotros dos como con Sean y Riele.
Felicidad es la palabra que define el verano. Después de todo el tiempo que he estado viviendo allí, la mejor parte ha sido cuando estuve contigo, nunca lo olvides.
Eres el amor de mi vida.
Siempre tuya,
Ana."
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Reality - Jace Norman
Fiksi Remaja{Completa✅} La chica levantó la cabeza y lo miró a los ojos. -No te voy a tratar de un modo distinto por lo que me has contado, quiero que seas tú mismo, como has hecho desde que te conocí. Jace sacó su sonrisa más sincera y la chica hizo lo mismo...
