Ambos se quedaron tumbados en la cama del chico que, a pesar de que no era de matrimonio, cabían los dos perfectamente. Allí estuvieron aproximadamente una hora viendo lo que daban en un canal de televisión, Ana estaba demasiado cansada y dejó los ojos cerrados mientras escuchaba de fondo la serie policíaca que había en la televisión y ligeramente también escuchaba la respiración de Jace. El chico se hallaba con los brazos detrás de la cabeza y tumbado, mientras que la chica tenía los brazos sobre su abdomen y también estaba tumbada. Notó un pequeño zarandeo en su hombro y abrió los ojos lentamente encontrándose con la cara de Jace justo encima de la suya, a 10cm de distancia, por lo que cerró los ojos de nuevo y escuchó una pequeña risa de parte del chico.
-¿Te has dormido?.- susurró éste sin moverse del sitio, Ana asintió.
-Un poco, estaba muy cansada.
-Riele me ha mandado un mensaje diciendo que si estabas conmigo, y que miraras el móvil.- el chico se apartó de la chica y se sentó en el borde de la cama, Ana se incorporó demasiado rápido por lo que le dio un pequeño mareo.
Cuando se recuperó, cogió el móvil y observó la cantidad de mensajes que tenía de su amiga. Le contestó que quedaban en su habitación en 10 minutos y se levantó dispuesta para irse a preparar todas las cosas.
-¿Ya te vas?
-Jace, son las 7.30, tenemos que arreglarnos, ya sabes que a las 9 tenemos la reserva en ese restaurante.- suspiró Ana ante el estrés que le entró de golpe.
-Ya, es verdad.- contestó el chico algo decepcionado, porque el poco tiempo que había pasado con Ana a solas, ella se había dormido, aunque lo entendía perfectamente, estaba super cansada de todo el día jugando y nadando.
La chica al ver la tristeza que había invadido la cara del chico, se acercó a él y le cogió la mano, haciendo que éste la mirara a los ojos.
-Esta noche va a ser espectacular, ¿vale? Aún tenemos verano de sobra para estar juntos.- la chica intentó animarlo con esas palabras y al ver su reacción pareció que había hecho efecto.- Nos vemos a las nueve menos cuarto en el pasillo, ¡no lleguéis tarde que podemos perder la reserva!
Ana salió de la habitación del chico y se metió en la suya esperando a que Riele apareciera, la cual lo hizo a los 5 minutos.
-Tía, ¿Dónde te habías metido?.- preguntó Riele al entrar a su habitación con la ropa que se iba a poner.
Ana fue quien eligió toda la ropa de su amiga por ser una sorpresa todo el viaje, por lo que al saber que se iban de fiesta, escogió una falda de lentejuelas plateadas ajustada que le llegaba por encima de la rodilla y un top negro a juego el cual le quedaba genial. Para ella, optó por un vestido corto que se llevó para una ocasión especial como aquella, el vestido era rojo pasión y era algo ajustado por lo que marcaba sus curvas. Ana no era de complexión física deportiva, más bien normalita, pero tenía unas curvas características que había heredado de su madre y que a ella le gustaban.
-Me he quedado dormida.- contestó Ana algo avergonzada omitiendo el hecho de que estaba con Jace.
Riele negó con la cabeza sonriendo y se dispusieron a maquillarse. Ana optó por decorarle los párpados de un brillo plateado a juego con su falda, junto con un poco de rímel y un poco de pintalabios rojo oscuro. Sin embargo, Riele maquilló a Ana de una manera que la chica no se esperaba para nada. Su amiga le resaltó el color de sus ojos castaños con un degradado de colores oscuros, además añadió rímel y una perfecta línea por encima de sus pestañas. El color para sus labios sería el mismo que Riele llevaba ya que hacía juego con el espectacular vestido de su amiga.
A pesar de lo arregladas que iban, sus pies se cubrieron con unas sandalias planas ya que sino, no se serían capaces de andar ni 100 metros. A Ana no le gustaban los tacones para nada, a pesar de que tenía algunos allí. A Riele, sin embargo, le encantaban pero como su amiga no le había echado ningún par en su macuto, tuvo que conformarse con lo que tenía.
Cuando terminaron, miraron el reloj y salieron al pasillo ya que era la hora que habían quedado. Justo al salir, se encontraron con los ojos de los chicos posados en ellas, sorprendidos de lo guapas que iban. Jace y Sean se vistieron con camisas blancas parecidas, que parecían bastante veraniegas, Jace optó por unos pantalones largos de vestir oscuros, también delgados para que no se muriera de calor, y Sean por unos pantalones cortos de un color parecido. Ana y Riele, al verlos también sonrieron ya que iban bastante guapos. Sean se echó el pelo hacia atrás con un poco de gomina mientras que Jace, al tener el pelo corto, no hacía falta peinarlo mucho.
-¿Vamos? .- preguntó Riele al ver que los chicos no se movieron de sus sitios.
Ambos asintieron y se dirigieron a la salida, gracias al GPS pudieron llegar con tiempo al restaurante. El ambiente del restaurante era algo pobre ya que no había mucha gente. Debido al aforo que debían tener los restaurantes para mantener las distancias de seguridad, tuvieron que reducir las mesas y así hacer que entrara menos gente. Por suerte, Ana reservó la última mesa cuando decidieron el plan para el cumple de su amiga. El lugar era abierto, era un restaurante sobre todo de comida del mar, aunque también podrían pedirse algo de carne. Estaba a pie de playa por lo que se escuchaba el sonido de las olas rompiendo en la playa. A pesar de que aún estaba atardeciendo, las farolas del paseo marítimo ya estaban encendidas.
Los chicos se sentaron en una de las mesas donde había una pequeña chapita que ponía 'Reservado' y cuando llegó el camarero la quitó y apuntó sus bebidas, todos optaron por cerveza. Riele y Ana se habían maquillado con un pintalabios permanente por lo que no tendrían problema de beber del botellín directamente. Todos se pusieron a leer la carta desde el móvil, ya que era necesario escanear un código QR para visualizarla. Esa era una de las medidas propuestas en los restaurantes y bares para que la gente no tocara los papeles sin desinfectar. La mitad de las comidas de la carta Ana no las entendía pues, a pesar de que sabía inglés, la traducción literal de dichas palabras era algo extraña. Sin embargo, pareció que los demás si lo entendieron por lo que se lo explicaron a Ana.
Decidieron escoger varios platos y compartirlos todos para así probar más variedad. Allí mientras esperaban la comida, entablaron una conversación.
-Después de esta gran cena...¿qué vamos a hacer?.- preguntó Riele emocionada, ella era la única que no sabía los planes, los chicos se lo decían 5 o 10 minutos antes de ir a los lugares. Sean se encogió de hombros mirando a Ana, que era la planificadora del viaje y la que decidía cuando decirle las cosas a su amiga.- Me he arreglado demasiado para únicamente una cena, ¿no? Eso significa que hay algo más.
Ana decidió contárselo en ese momento, sólo quedaban apenas dos horas para que ir a la discoteca.
-Después vamos a ir a un pub a tomar unas copas.- cuando Ana dijo esto, a Riele se le iluminaron los ojos.- Vamos a estar en una zona reservada además de que hay poco aforo así que no pasará nada.
-Madre mía!.- habló Riele sonriendo.- no puedo esperar a que llegue.
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Reality - Jace Norman
Teen Fiction{Completa✅} La chica levantó la cabeza y lo miró a los ojos. -No te voy a tratar de un modo distinto por lo que me has contado, quiero que seas tú mismo, como has hecho desde que te conocí. Jace sacó su sonrisa más sincera y la chica hizo lo mismo...
