Capítulo 43

486 36 0
                                        

El día llegó, Ana había quedado con sus amigas para hablar un ratito por Skype y esta vez no lo pospondría como pasó la última vez que quedaron. Después de 2 meses sin quedar ni nada, estaba muy emocionada de verlas, aunque fuera a través de una pantalla.

Aquel día había quedado con Jace para presentárselas también, pero primero quería verlas en privado para contarle algunas cositas que habían pasado donde el chico era el protagonista y le daba vergüenza que estuviera delante.

Eran las 4 de la tarde donde Ana estaba, y como había una diferencia horaria de 6 horas con España, sus amigas estarían ya cenando.

Aquel día la chica había estado ayudando a Isi para limpiar toda la casa y no pudo ver a sus amigos aquella mañana. Además, tuvo que darle su paseo matutino a Yiyi. Cuando terminó de ayudarle a limpiar, estuvo cocinando con ella también y comieron temprano por lo que le dio tiempo a ordenar un poco su habitación y preparar el ordenador para su videollamada.

Al estar en casa, optó por unos pantalones anchos cómodos y una camiseta ancha blanca, una de las muchas que tenía para estar en casa.

Habló con sus amigas por WhatsApp antes de conectarse a Skype y ver sus nombres poco a poco conectándose.

Ana tenía tres amigas íntimas en su pueblo, una de ellas, Práxedes, con la que se había criado desde que tenían un año. Además de una de sus mejores amigas, era como su hermana también, vivían cerca y solían quedarse en casa de una u otra juntas casi todos los días.  Práxedes era la chica enrollada del grupo, la más extrovertida y la que animaba la fiesta siempre a pesar de que hubiera algún problema. Ella era con una de las que sí mantenía el contacto a menudo vía mensaje. Con Blanca y Gala no se solía mandar mensajes cada día, pero sabía de sobra que estarían para ella siempre que lo necesitara, igual que Ana para ellas.

-Pero bueno...! - dijo Práxedes. - Se te ve hasta distinta tía.

Ana sonrió ante el comentario, llevaban sin verse casi un año cuando se fue hacia América por lo que puede que haya cambiado un poco, quizá que le creció el pelo o incluso que estaba más morena por la playa y piscina. El clima de Miami hacía que se pegara el sol muchísimo.

Ambas habían mantenido contacto únicamente por WhatsApp a lo largo del año e incluso algún intercambio de fotos que Ana mandaba para contarle lo que hacía por allí, pero nunca habían llegado a verse a través de la pantalla.

-Tú también estás cambiada. - contestó Ana, y miró la cara de Gala cuando apareció, aún faltaba por conectarse Blanca, siempre era la más tardona.- Qué ganas tenía de veros.

-Bueno bueno... - dijo Gala, se notaba que iba a meterse ya en el tema que Ana intentaba evitar porque le daba vergüenza. - ¿Cómo es el chico?¡Cuéntalo TODO!

Ana se rio tímidamente antes de contestar, en ese momento entró Blanca que se quedó callada al ver cómo sus amigas estaban expectantes a lo que Ana iba a decir.

-Pues... Es mono. - se encogió de hombros.

-¿Nada más? Parece mentira que nos conozcas, DETALLES. – apoyó Práxedes a Gala.

Ana pensó por dónde empezar. Tenía claro que no le contaría nada de que eran actores ni mucho menos, por lo que el tema de que estudian o dedicación profesional lo debía evitar a toda costa. De todos modos, no creía que aquello fuera un problema ya que las chicas querían saber cómo era él con ella, es decir, como la trataba.

Sus amigas eran muy protectoras, sobre todo con ella ya que era la más inocente de ellas. La trataban como a su hija con respecto a los chicos. Pero la que más se comportaba como una madre era Gala. La chica siempre estaba aconsejando a las demás sobre qué debían hacer en algunas situaciones y siempre acertaba con sus decisiones. En cuanto a Blanca, era la más pasota de todas, se adaptaba a todos los planes porque mientras ella no los propusiera, ya que no le gustaba proponer nada, le parecían bien.

Ana comenzó a hablar cuando pudo ordenar todas las ideas de su cabeza y tardó como media hora en contarles todo lo que había pasado con él omitiendo algunos detalles.

-Pues parece buen chaval.- dijo Blanca mientras se limaba las uñas, siempre estaba cuidándoselas y pintándoselas de colores oscuros.

-Tenemos que conocerlo para darle el visto bueno.- dijo Práxedes.- Vaya que parezca algo que no es.

Gala asintió dándole la razón a su amiga.- ¿Cuándo viene? Tenemos que pensar las preguntas que hacerle.

Ana se rio.

-¿Sabéis que tendréis que preguntarle en inglés no?.- al ver las caras de sus dos amigas soltó carcajadas más sonoras.- El chico es de aquí, recordad que estoy en EEUU.

-Joder.- se quejó Práxedes.- Gala, tú que sabes inglés, yo te digo las preguntas y tú las redactas en el chat en inglés.- Ana soltó una carcajada más y sus amigas la miraron con mala cara.

Mientras las chicas pensaban en las preguntas, Ana avisó a Jace mediante un mensaje para que se pasara por su casa, advirtiéndole que sus amigas podrían llegar a ser demasiado intensas. Además, Ana estaba atenta a las preguntas que Blanca y Práxedes les decían a Gala por si había alguna que debían borrar.

En esa entremedias de preguntas y mientras Jace se preparaba, sus amigas les contaron cómo iban las cosas en España tanto en sus vida privadas como la evolución del virus.

A los 5 minutos, llegó el chico y Ana lo recibió con un abrazo y un beso corto en los labios. Lo guio hacia su habitación y le dejó un sitio en su cama para que se sentara a su lado mientras cogía el ordenador y se lo ponía entre ambos.

Jace había ido con ropa informal y tenía el pelo un poco despeinado, al natural, lo cual le quedaba muy bien. Aunque Ana sabía que estaba algo nervioso por conocer a sus amigas, el chico lo disimulaba muy bien.

-Hey.- saludó Jace.- Soy Jace, encantado de conoceros, Ana me ha hablado mucho de vosotras.- empezó diciendo en inglés.

Toda la conversación a partir de ahí se desarrolló en inglés a pesar de algunas palabras sueltas que le dirigían a Ana cuando no entendían algo, sobre todo de Práxedes y Blanca, que no hablaban tan fluido inglés.

Las chicas se presentaron y Práxedes optó por hacer de policía con el interrogatorio. Se puso las gafas que tenía sobre el escritorio que, a pesar de que las gafas servían para ver mejor de lejos, se las puso para parecer más intelectual. Ana soltó una pequeña risita al ver a su mejor amiga.

La ronda de preguntas comenzó y sus amigas, mejor o peor, le preguntaron casi de todo. La verdad es que Ana a veces se sentía algo incomoda con las preguntas debido a que eran sobre el tema que a Jace tanto le costó hablar con ella y contarle la verdad. Aunque a las chicas les demostró ser un buen chico y que cuidaría bien a su amiga, Ana sabía que aquello no duraría para siempre, '¿qué pasará cuando me vaya de vuelta al pueblo? Todo cambiará ' pensó Ana.

Todas las preguntas azotaban su mente y hacía que se volviera cada vez más triste. Las fuertes carcajadas de Práxedes la sacaron de ese estado en trance y volvió de nuevo a la conversación. Jace le estaba contando algunas anécdotas graciosas que habían ocurrido cuando fueron a la playa para el cumple de Riele.

Sacó una sonrisa débil y decidió olvidarse de aquel tema, aún quedaba un mes para volverse y lo quería aprovechar al máximo.

Reality - Jace NormanDonde viven las historias. Descúbrelo ahora