December 23, 2012.

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Estaba decidido, ellos partirían a Boston al día siguiente, -la mayoría de sus amigos vivían en Boston desde que dejaron Miami y terminaron la secundaria- llegarían a tiempo para la víspera de navidad y Camila tendría su primer sueño realizado. Si bien eso no parecía, ni de lejos, un sueño o algo que ella deseara de verdad, tan solo eran las ganas. Pero Lauren sabía que Camila no le diría, primero; no confiaba totalmente en ella y segundo; era algo privado de la pequeña.

-Espera, déjame ver si entendí, vas a ser una especie de ángel de la guarda para ella? –preguntó Vero por la cuarta vez ese día desde que llegaron a casa y armaban el árbol de navidad en la sala.- Eso no eres tú, Laur.

-Quiero hacerlo, está bien? Es lo mínimo que podría hacer para redimir todo lo que le hice pasar. –explicó colocando dos esferas de colores.- Pásame esas cintas.

Vero le entregó a la amiga una caja roja y siguió pensativa.

-Y yo no te dije que iría a Boston! Sabes lo que significa pensar?

-Verónica, las dos sabemos que quieres verla.

La amiga enmudeció.

-Es navidad, Vero. No quieres hacer algo que puedas recordar en treinta años?

-Sí, si le corto las bolas a Wes y las cuelgo en el parabrisas de mi auto, mis antecedentes penales, sin duda, me lo recordaran en treinta años.

Lauren rió y le lanzó a Vero algunas de las cintas, que retribuyó lanzando las esferas de navidad. Las dos iniciaron una especie de guerra en donde la sala era el campo de batalla, y al final de la noche parecía uno de verdad. Las dos se quedaron en la sala viendo una película cualquiera.

-Me prometes una cosa? –comenzó Vero en cuanto la película terminó. Lauren frunció el ceño.- No te vas a hacer daño, sí? –Eso tomó a la amiga de sorpresa, qué esperaba Vero que pasara? Ella solamente estaba pagando su deuda con Camila. Al ver que Lauren no respondía, continuó.- Qué pretendes hacer? Leer su diario y…

-Vero! –exclamó Lauren deteniéndose en medio de la sala asustando a la latina.

Eso era! El diario, cómo se le pudo olvidar? En él Lauren podría obtener detalles o hasta incluso sueños de la pequeña, y ni siquiera se acordaba de que él estaba en su cuarto en ese momento. Dejó a una Vero paralizada en la sala y prácticamente saltó por las gradas hasta llegar a la habitación. Allá estaba, tirado sobre la cama con la cerradura destruida gracias a Verónica.

-Si me asustas otra vez te juro que te lanzo por las escaleras! –Vero entró a la habitación amenazando y apuntando a Lauren que ahora estaba sentada en la cama observando la portada del diario.

Olvidándose completamente de la amiga ahí maldiciendo, Lauren abrió el diario y se encontró con la foto de un premio Tony en la primera página, la morena hojeó las primeras páginas y se contentó en leer lo básico, Camila hablaba sobre sus primeros días en NYADA, sobre Harry y la primera vez que lo besó, -Lauren sintió asco en esa parte, ahora sabía por qué no le gustaba.- y la noche en la que Drew regresó de viaje. Después en algunas páginas más habla sobre cómo se sentía derrotada por la llegada de Drew y la confusión entre él y Harry. La morena estaba a punto de renunciar a leer tanto que le hacía mal, cuando la mano de Vero detuvo una página que Lauren iba a volver.

“23, Diciembre 2012.
Está frío afuera. Quiero decir, es la primera navidad que pasaré en NY, lejos de mis papás, amigos y Drew. Dinah insiste en pasar la noche en el karaoke con los alumnos de NYADA, pero no me sentiría bien allá. Es navidad. No debería ser una noche especial? A veces paso días imaginando que Drew aparecerá en mi puerta y me llevará a patinar, lo sé, parece tonto, pero tengo sueños tontos y pequeños. Imagino las estrellas, una noche fresca y sobre la nieve ahí estoy yo, patinando sin nadie más cerca además de él observándome y diciéndome que podría ser una patinadora profesional, aunque sea totalmente todo lo contrario. A veces, siento falta de algo así, algo que nunca tuve y nunca tendré. –Camila.”

Lauren cerró el diario y su mirada vagó. Era así cómo Camila se sentía? Sola y olvidada? La chica lo encontró irónico, porque era exactamente así como se sentía todas las noches antes de ir a dormir en Miami.

-Eso fue…triste. –dijo Vero suave.- Qué pretendes hacer? Obligar a Drew para que la lleve a patinar?

-Él no parece del tipo de sujeto que haría eso. –respondió Lauren volviéndose hacia la amiga.

-Entonces llévala tú. –sugirió la joven. Lauren abrió completamente los ojos y casi que se atragantó con la propia saliva, gesto que no pasó desapercibido por la amiga.- No hace falta que sean novias para que la lleves, Lauren. Tan solo es un paseo entre amigas, no?

It Was Just A DreamDonde viven las historias. Descúbrelo ahora