“…El mejor amor es aquel que despierta el alma y nos hace aspirar a más. Nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente. Eso es lo que tú me has dado y lo que yo esperaba darte siempre…” Diario de una pasión.
Las horas y los días pasaron, la lluvia y el sol cambiaron turnos y las estaciones dieron vuelta a lo largo de los años. O tal vez era sólo la sensación de tener una pequeña figura profundamente dormida en tu pecho, acariciando su brazo y el dulce olor que emanaba. Lauren estaba segura, ella se presentó a el amor, Camila era el símbolo más puro de ese sentimiento. Si le preguntaran, la morena diría; El amor es como la lluvia. No podemos escoger el momento en el que comience a llover y tampoco podemos decirle que simplemente se detenga. Lo que nos queda es observarla, encerrados en casa, o ser feliz debajo de ella, sin preocuparnos por mojarnos. Todo depende de la elección. Y ella había hecho su elección la noche anterior. Vivir intensamente al lado de Camila y a ella misma, dale sensaciones nunca antes experimentadas, nuevas; darle recuerdos para un futuro. Verónica tenía razón, Lauren no conocía el sentimiento de la pasión para entenderlo, ella no tenía idea de lo magnético y reconfortante que era estar enamorada y ser correspondida. Un sentimiento protector nunca antes experimentado, sin embargo, adormecido dentro de la chica, despierta, ella tenía una misión; proteger a Camila, su sonrisa, mantenerla cerca y…Camila. Todo lo que era relacionado con su pequeña, ella estaría dispuesta a enfrentarlo.
-Sabes una cosa. –comenzó después de un breve silencio.- no estoy lista para soltarte.
Sintió la mano de la pequeña alcanzar la suya y apretarla fuertemente mientras estaban acostadas en la cama de Lauren.
-Y por qué no? –preguntó la pequeña soñolienta. Ya casi era de noche y desde que llegaron pasaron el resto de la tarde abrazadas, hablando sobre el pasado.
La morena podía sentir un poco de tensión en la voz de Camila. Ella no sabía si debía decir esto, pero estaba siendo lo más sincera posible.
-Porque no sé si estoy lista para verte ir de mis brazos. –habló en voz baja, depositando un beso en su cuello.
-Entonces no me sueltes…! –la voz de la pequeña murió mientras cambiaba de posición, quedando frente a Lauren, a centímetros de su rostro.
Lauren soltó una leve sonrisa y dejó un beso en la punta de la nariz de Camila que la frunció.
-Estás segura de que quieres esto? –Lauren vaciló la voz en la pregunta, era muy arriesgado el deseo de Camila, las dos sabían eso, solamente no le estaban dando mucha importancia a las consecuencias que eso podría traer en el futuro.
-Te deseo, Lauren. –respondió la pequeña frotando los ojos infantilmente.- Más que todo, quiero poder estar sólo contigo.
De qué estaban hablando? Bueno, la noche pasada, aún en el auto de Vero, Camila le comunicó algo a Lauren; ella regresaría a Boston. Quería pasar sus últimos días cerca de sus padres y de las personas que más amó, pero sobre todo, quería que Lauren estuviera allá. La morena, es claro, le prometió que estaría, sólo estaba pensando en una forma de convencer también a Verónica y aún más, se sentía melancólica por que Camila abandonara la ciudad que siempre había deseado.
-Es mejor que me vaya, Dinah se está poniendo celosa. –dijo Camila levantándose y vistiendo una sudadera de Lauren, pues hacía frío.- Dentro de poco tendré un armario tuyo en mi casa.
Le guiñó a la morena y salió de la habitación. Lauren escondió el rostro en la cama risueña, sintiendo el vacío que Camila dejó. Ella también se levantó y comenzó a cepillarse los dientes e intentar mantener su cabello menos despeinado, gracias a las manos de Camila.
Lauren se puso unos converse viejos, pantalones y una camisa; estaba comenzando a sentirse cómoda con ropa así.
-Vas a hablar con ella hoy? –Preguntó la pequeña divertida entrando al baño. Lauren se limpió la boca en la toalla y le indicó:
-No te rías de las desgracias de los demás.
Camila sonrió y se dejó ser besada por Lauren. Ella estaba tan feliz de estar junto a esa mujer, que nada más importaba. Los problemas vendrían, es claro, la vida no es un cuento de hadas, pero al final, como en ese momento, todo resultaría y ella tendría a esa hermosa chica en su vida.
Lauren empujó a Camila contra el lavabo y la sentó sobre el granito besando su boca como si le ofreciera el mejor y más puro néctar mientras escuchaba a la pequeña ahogarse y soltar un leve gemido –debido al entrelazamiento de sus lenguas. Era casi imposible controlarse con el cuerpo de la pequeña tan junto al suyo, tan caliente…
-Será…que puedes…-la pequeña intentó decir entre besos.-…dejar de ser…tan ninfómana?
Lauren no le prestó atención a las palabras de Camila y siguió besándola con intensidad, ella sentía a la pequeña temblar en sus brazos y su propio cuerpo entrar en estado de placer. Camila llevó los brazos a la espalda de la morena y en seguida enlazó su cuello, hundiendo ligeramente las uñas, erizando los pelos de la nuca de Lauren…
-Jauregui, hay una lata vieja esperando frente a la casa y, -Verónica entró a la habitación recogiendo algunas correspondencias, cuando llegó a la puerta del baño sus ojos casi salieron de orbita.- Jesús, María y José!
Las dos chicas se soltaron inmediatamente ahogadas, mientras Vero pronunció dramáticamente;
-Mi ojos se están quemando, mi ojos…!
Camila pasó disparada al lado de Vero y salió de la habitación. Lauren sintió su cuerpo hervir de la rabia y unas ganas inmensas de pegarle a Vero en la cara en ese instante.
-Cuál es tu problema, Verónica? –preguntó una chica demasiado enojada al pasar por ella.
Vero abrió la boca en shock;
-No vas a ser tú la que va a soñar con los gemidos de Karla!
Lauren tomó la bolsa, las llaves del auto y salió de la habitación con Vero siguiéndola.
-Puedes estar segura de que lo haré. –Provocó lanzándole una mirada maliciosa a Vero que frunció el ceño en el mismo instante.
-No estoy obligada a escuchar eso.
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It Was Just A Dream
Fanfiction—nos casaremos y nos iremos a vivir a Nueva York. –contó bajo.- regresarás a NYADA y yo estudiaré fotografía, compraremos una casa cerca de Central Park… Esta historia no es mía, solo quise subirla. Todos los derechos a la autora original a la cual...
