El resto de la semana transcurrió tranquila, Camila terminó de desempacar sus cosas mientras Lauren la ayudaba en las tareas más pesadas. Sinu y Alejandro aparecieron tres días seguidos con la excusa de que necesitaban ver cómo era la vida de “casada” de la hija, y obviamente no podían faltar Dinah y Vero que vivían entrando y saliendo del departamento, Lucy era la única que parecía consciente de que ambas necesitaban de un momento solo para ellas, pero intentar impedirle a la novia era lo mismo que hablar con una pared. Y hasta sería más fácil hablar con la pared. Michael acostumbraba a llamar para preguntar sobre la salud de Camila que parecía normal, ningún desmayo o queja de dolor ocurrió en la semana. Y todos los días en la tarde o por la noche, ellas no dejaban de visitar a Benjamín y jugar con él. Camila incluso le compró un barco promedio para él, estaban tan encariñadas al niño que no les importaba estar todos los días en el hospital.
El domingo, Lauren despertó temprano, antes que la pequeña, y llamó a Dinah pidiéndole ayuda para una sorpresa. “Estoy segura de que a ella le va a encantar”, comentó la chica muy animada cuando escogían la tapicería y los materiales en el centro comercial, cuando el reloj de la morena marcó las diez regresó al apartamento y esperó a que la novia despertara, fingiendo haber salido a comprar el café.
-Tu celular está sonando, amor. –alertó la morena desde el mueble de la cocina, fingiendo leer una revista. Camila, que estaba soñolienta preparando el suyo, sobresaltó, dejó caer la taza de café en el fregadero y tomó el celular.
-Por el amor de Dios, qué quieres a estar horas, Dinah? –preguntó la pequeña estresada limpiando la suciedad.
Lauren observaba atenta la expresion de Camila cambiar a confusión, después ella rodó los ojos y luego sus ojos se entrecerraron.
-Pero estás llorando porque ella regresó tu Prada?
Hubo un grito del otro lado del teléfono en donde la pequeña se llevó otro susto y dejó caer una vez más la taza vacía. Lauren guardó una sonrisa y escondió el rostro detrás de la revista.
-Está bien, está bien. –se exaltó Camila.- Llego en unos minutos.
La morena mordió el labio victoriosa e intentó al máximo esconder la felicidad mientras Camila la miró con el ceño fruncido y con café en su camisa de dormir.
-Aparentemente Normani no quiere regresarle a Dinah su blusa Prada y está casi que saliendo en las portadas. –suspiró nerviosa. Lauren pensó cómo alguien podría creerse eso, y luego recordó que no podía jugar con la suerte y se levantó para ayudar a la pequeña a limpiar el fregadero.
-Debió haber ocurrido algo más, ya las conoces. –explicó tomando a Camila de los hombros, conduciéndola hacia la habitación.- Ve a alistarte y yo me encargo de la cocina.
Camila le lanzó una mirada intrigada a la morena cuando recibió un beso rápido en los labios y Lauren salió tarareando de regreso a la cocina. Dentro de media hora ella estaba lista y aun reclamando por tener que salir de casa, le preguntó a Lauren si quería ir con ella, pero la morena negó usando un dolor en la rodilla como excusa. La pequeña pasó por la sala, en donde ahora Lauren veían la televisión, desordenó su cabello y salió de casa. Lauren contó hasta 20 y luego lanzó el control de la televisión y corrió hacia la despensa para tomar los materiales que había escondido, luego corrió hacia una de las habitaciones que debía ser el despacho y comenzó el trabajo.
No demoró mucho, de hecho, la habitación ya estaba bien decorada, la morena solamente le dio algunos retoques y dejó ahí los materiales necesarios, sin contar los que buscó en casa de los Cabello sin que la pequeña se diera cuenta. El trabajo duró más o menos unas tres horas, Camila regresó cuatro horas después contando lo triste que estaba por el sufrimiento de Beyonce 1 y 2, Lauren ya se había dado un baño y ahora estaba en su notebook. La pequeña sintió de inmediato un olor diferente y siguió el rastro por el pasillo, la morena no perdió la oportunidad de correr detrás de ella para mostrarle ella misma la sorpresa.
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It Was Just A Dream
Fanfiction—nos casaremos y nos iremos a vivir a Nueva York. –contó bajo.- regresarás a NYADA y yo estudiaré fotografía, compraremos una casa cerca de Central Park… Esta historia no es mía, solo quise subirla. Todos los derechos a la autora original a la cual...
