Pov. Hope
Prefiero mil veces estar descansando en mi habitación que estar atrás de Landon, que por cierto me ha engañado. Joder, confié en él y esto es lo que me hace. Me encuentro con la mirada de Rafael, quien me mira de manera intensa, como si estuviera viendo cuál sería mi próximo movimiento, lo que me causa más ira de la que tengo en este momento.
—Hope, no te separes de Rafael —dice el Dr. Saltzman mientras camina de manera reservada, mirando a todos los lados para asegurarse del panorama.
Caminamos alrededor de 1 hora en todo el bosque sin encontrar rastros de Landon, mi ira en vez de disminuir estaba subiendo a cada minuto que pasaba. Rafael encontró un sótano en el que ingresamos inmediatamente para descubrir que Landon estaba acurrucado de manera fetal en una esquina. Instantáneamente me acerqué directo a atacar, pero Rafael se interpuso entre él y yo, haciéndome gruñir de impotencia, lo que ignoró enseguida para virarse hacia su hermano.
—Amigo, qué bueno verte. ¿Qué pasó? —pregunta el moreno preocupado. Mis ojos nunca lo abandonaron, estoy furiosa y mis ojos lo demuestran de manera intensa.
—Yo... yo no lo sé —tartamudea— esa chica... fuego... yo... —mueve sus manos en un vago intento de expresarse.
—¿Dónde está la daga que robaste, Landon? —dije firme.
—Hey, relájate, mi hermano no es un ladrón —dice buscando la mirada de Landon, que este esquiva, lo que me hace fruncir el ceño.
—¡No! Les juro que no tengo la daga —se levanta sobresaltado— la perdí mientras huía de una chica que echaba llamas —dice alterado.
—Sí, claro —me burlo— Landon, esas cosas no existen.
La boca de Rafael se abrió, pero en vez de su voz sonó un teléfono. Todos volteamos hasta un barril lleno de cosas valiosas que se encontraba en el lugar. Miro de manera dura al chico que tiene más miedo en cuanto lo encontramos.
—¿Ahora te dedicas a robar? —él evita mi mirada, lo que me da más ganas de estrangularlo.
—Hola —contesta Rafael mientras lo pone en voz alta.
—Chicos, hay una mujer escupe fuego —la voz del Dr. Saltzman suena a través del dispositivo, el miedo en su tono es visible.
—Genial —digo con sarcasmo mirando a ambos chicos.
Pov. Henrik
Me encuentro sentado en la clase de pociones con la maestra Bennet dando clases. Todo lo que estaba en la pizarra ya lo había visto con tía Freya y los grimorios que mi tío Kol nos mandaba. Por más que intentaba prestar atención o al menos guardar unas notas para los exámenes, todo era aburrido, en especial sin la compañía de mi hermana para bromear un poco y pasar el rato.
Empecé a hacer un boceto de la M de Mikaelson para entretenerme por un rato y no caer dormido sobre mi mesa. Empiezo a recordar que ya mismo se acerca el aniversario de mi madre, hago una mueca de tristeza ante esto. Mientras yo conmemoro la muerte de mis padres, Hope evita a toda costa la ayuda de cualquier familiar. Siento que debo ayudarla, pero ¿cómo ayudo a alguien que no quiere ser salvado?
Lentamente sentí mis ojos cambiar de color ante la impotencia que sentía en este momento. Es mi pequeña hermana y quiero ayudarle, protegerla e incluso molestarla, pero cuando se pone en modo Klaus, terca, es imposible hacerle entrar en razón.
—Hey, ¿estás bien? —sentí a Josie tocar mi hombro, sacándome de mis pensamientos por un segundo. Volteé y le di una sonrisa para calmar su preocupación.
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Los Mellizos Mikaelson
ActionLa historia trata de como Hope y Henrik tienen aventuras en el colegio Salvatore. Todo es normal hasta la llamada de su tía Freya. ¿Que nuevos retos tendrán? Véanlo aquí en los Mellizos Mikaelson.
