Pov. Nadie
Todos se levantaron del comedor y caminaron a la sala común, en donde cada uno se sentó. Kol y Finn eran los anfitriones de todos los juegos.
—¿Qué significa la hora de los juegos? —preguntó Lizzie mientras miraba a su novio, quien prestaba más atención al celular que a su novia.
—Sí, seguro —respondió este mientras enviaba un mensaje a su amigo Kaleb.
—Estoy embarazada y te engañé, ¿cómo suena eso? —dijo irritada.
—Genial, amor —respondió con una sonrisa sin apartar la mirada del dispositivo.
En un abrir y cerrar de ojos Lizzie agarró su celular y lo enfrentó. Henrik, al ver la mirada molesta de la rubia, se encogió de hombros sabiendo que estaba en problemas.
—¿Perdón? —dijo dudoso ante lo que pasaba. Miró a su hermana en busca de ayuda, pero ella estaba en una burbuja de amor como para ayudarlo.
—Antes de empezar con esto —dijo Kol, quien miraba a todos con una sonrisa Mikaelson. Inmediatamente, al ver su sonrisa traviesa, Rebekah saltó en su asiento feliz ante lo que venía—. Hermanita, ¿haces los honores?
Rebekah se levantó de un salto, haciendo asustar a su esposo, quien estaba concentrado en ver a Henrik y su novia.
—¡Claro que sí! —prácticamente chilló de emoción—. Henrik, Hope —llamó a sus sobrinos.
Hope renegó al ser apartada de su novia; ella odiaba cuando alguien se interponía en sus momentos. Mientras Hope iba murmurando cosas no tan finas, Henrik suspiró aliviado al separarse de su enojada novia.
—Te debo una, tía —dijo al llegar al lado de Rebekah, quien solo le sonrió en respuesta.
—Como saben todos aquí —señaló con las manos a sus familiares—, nuestros queridos sobrinos tienen novias —los mellizos se tensaron—. Es momento de hacer preguntas antes de poder jugar.
Hope miró a su novia, quien estaba pálida ante lo que dijo la tía de ella. Cuando sus miradas se cruzaron, Hope miró a Josie con una disculpa de anticipación. Lizzie estaba desconcertada ante las palabras de la rubia; miró a su novio, pero cuando lo hizo le agarró el enojo otra vez y frunció el ceño. Henrik solo quería disculparse.
—Lo haremos de este modo —continuó hablando Kol—: tres preguntas por cada familia, ¿les parece?
Todos asintieron conformes ante sus palabras; pocas veces sus hermanos coincidían con lo que él hacía.
—Empecemos —Kol señaló a Rebekah.
Marcel y Rebekah se miraron cómplices. Amaban a sus sobrinos, pero les encantaba ponerles en situaciones complicadas.
—Como primera pregunta —siguió Rebekah mirando a las dos gemelas—, ¿qué ganan siendo sus novias?
Ambas hermanas se miraron; el pánico estaba presente, pero eso no impidió que respondieran con total sinceridad. Josie fue la primera en hablar.
—Yo la verdad no quiero ganar nada siendo novia de Hope, bueno, aparte de su amor —miró a su novia a los ojos—. Podremos tener malos momentos, pero estando con ella —sonrió tontamente— me olvido de lo malo. Ella me da paz, así que sí, lo único que quiero ganar es el amor y ver sus ojos azules en todo momento.
Hope miró a su novia; se sintió tan conmovida al escuchar esas palabras de ella. Sin duda haría lo que sea por ella.
Todos asintieron conformes, felices de sus palabras. Klaus miró intrigado a la chica; aunque ya haya aceptado esta relación, escuchar lo que ganaba con su hija le hizo sentir más cómodo. Por otro lado, Mikael la miraba con mucha atención, no creyendo por completo en sus palabras, y eso es porque es un hombre muy crítico.
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Los Mellizos Mikaelson
AksiLa historia trata de como Hope y Henrik tienen aventuras en el colegio Salvatore. Todo es normal hasta la llamada de su tía Freya. ¿Que nuevos retos tendrán? Véanlo aquí en los Mellizos Mikaelson.
