Pov. Henrik
—Diablos, Hope —dijo Marcel cuando vio a mi hermana abrazando a Josie.
Todos miramos a mi madre en busca de alguna explicación de lo que estaba pasando y, más aún, de cómo se encontraba mi hermana.
—Yo creo que me voy —dijo Josie sonrojada ante las miradas de nuestra familia.
Cuando se quiso levantar, Hope se quejó y apretó su agarre en ella, inmovilizándola en el proceso, lo cual le hizo sonrojar de inmediato.
—Supongo que mi nieta no quiere que te alejes —dijo mi abuelo con una mueca. Ver ese lado sobreprotector me hizo acordar a la simulación y, al parecer, no fui el único.
Todos nos miramos entendiendo perfectamente lo que cada uno pensaba. Agarré la mano de mi novia buscando un poco de consuelo que ella sabe darme.
Cuando apreté su mano, ella me dio una sonrisa dulce que hizo que mi corazón saltara de felicidad. No aguanté más y le besé en el cachete.
—¿Cómo está mi pequeña lobita? —preguntó mi padre mientras se acercaba a la cama.
Miré a mi hermana, quien se estaba despertando. Se le notaba el cansancio, pero al ver a todos en su cuarto se paró de golpe, lo cual fue un gran error porque eso hizo que Josie se asustara y se cayera de la cama, llamando la atención de todos.
—¿Estás bien, hermanita? —dijo burlona Lizzie mientras contenía una risa.
Hope se giró y le ayudó a levantarse, diciéndole un "lo siento" en voz baja.
Después de ver que mi hermana estaba bien con la fiebre, todos nos fuimos a nuestras habitaciones para descansar, ya que mañana estaremos todo el día buscando la cura para despertar a todos mis tíos.
—Henrik...
Una voz detuvo mi andar. Me giré y me encontré con mi padre, quien tenía una sonrisa.
—¿Pasa algo, papá? —dije confuso al ver su rostro tan sonriente.
—De hecho, sí —se acercó a mi lado y me llevó en la dirección contraria a la que iba—. Hemos escuchado que los Salvatore quieren hacernos una broma.
Yo alcé una ceja, aún más confundido.
—¿Quieres unirte a una venganza?
Detrás de mi padre pude ver a Marcel, Davina, Mikael y Nik, quien tenía una sonrisa que conozco mejor que nadie. Reí ante esta ocurrencia.
—Entraré a esta venganza, padre —dije mientras mi padre me daba unas palmadas en la espalda—. ¿Keeling está de acuerdo en llevar a Nik?
—No lo sabe —dijo Davina, quien tenía unos aerosoles—. Es mejor que no lo sepa.
—Asombroso —me reí—. ¿Debo preguntar o...?
Me corté a mí mismo mientras señalaba la bolsa que llevaba mi tía.
—Kol me enseñó algunas bromas —se encogió de hombros—. Si él no está para disfrutar esto, yo lo haré.
—¡Ese es el espíritu! —gritó mi padre y todos le llamamos la atención.
Caminamos fuera de la escuela sin ser vistos por Alaric o Caroline, quienes estamos seguros que nos hablarían. Llegamos a nuestra mansión, donde están los carros para irnos a la ciudad.
Nos pusimos en grupo: Marcel, Davina y yo en un carro, mientras que en el otro estaban mi padre, Mikael y Nik.
Encendimos el carro deportivo de Marcel y nos pusimos en marcha a la casa Salvatore. Tardamos 15 minutos en llegar y, cuando lo hicimos, vimos salir a Damon junto a Jeremy. Sonreímos victoriosos, ya que haríamos esto con más discreción.
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Los Mellizos Mikaelson
AçãoLa historia trata de como Hope y Henrik tienen aventuras en el colegio Salvatore. Todo es normal hasta la llamada de su tía Freya. ¿Que nuevos retos tendrán? Véanlo aquí en los Mellizos Mikaelson.
