Pov. Hope
Han pasado dos semanas, dos semanas en las que la escuela se había vuelto una locura.
Dos semanas en las que conocimos al nigromante y se armó un caos.
Dos semanas en que perdimos la daga y el otro artefacto de Malivor.
Dos semanas en las que Landon ha vuelto de la muerte más veces de las que me gustaría.
Dos semanas sin ver a nuestros padres.
Dos semanas en las que Josie y yo hemos estado muy bien en nuestra relación.
Dos semanas en las que Lizzie y mi hermano están peleando constantemente.
Dos semanas en las que he controlado mi lado vampírico sin ningún imprevisto.
Y hoy, bueno, salí con mi hermano en una caminata matutina para poder controlar nuestros impulsos, cada vez se vuelven más intensos, en especial cuando nos enteramos de que Malivor puede ser derrotado solo por uno de nosotros. Muriendo.
Veo a mi hermano fruncir más y más el ceño, se ve frustrado y puedo ver a mi padre en ese sentimiento.
—Entonces está enojada —culmina su relato con un suspiro—. ¿Qué hago, Hope?
—No busques entenderla, hermano —le digo mientras vamos bajando la velocidad—, solo escúchala, es lo que necesita.
—Supongo —dice en un susurro. Paramos y miramos la escuela.
Cuando voy a hablar, vemos a Kaleb salir corriendo a nuestra dirección, lo vemos en llamas y eso nos alarma inmediatamente. Al llegar a nuestro lado se para de golpe y yo apago el fuego, lo llevamos a una cueva que no está muy lejos de aquí. Cuando lo hacemos, él empieza a respirar con alivio.
—¿Por qué tu anillo no funciona? —le pregunto mientras veo cómo poco a poco se va curando.
—Los de Triada están atacando la escuela —dice de golpe—, están buscando la última llave de Malivor.
—No se lo permitiremos —dice mi hermano enojado.
—Nos quitaron los poderes —miro a mi hermano con miedo, todos están en peligro—. Mg dice que en los calabozos está un objeto oscuro.
—Vamos a entrar por ese túnel —digo tajante mientras lo ayudo a parar—, si quitaron la magia... —digo después de pensarlo bien.
—¿Por qué no nos afecta? —dice mi hermano poniendo sus ojos de lobo, yo hago un hechizo y funciona.
—No lo sé, amigo, pero busquemos esos túneles y pongámonos en acción —dice Kaleb con una sonrisa.
No esperamos más tiempo y salimos corriendo para llegar a la entrada de los túneles y salvar a todos. Una vez que encuentro el objeto oscuro, miro a mi hermano en busca de ayuda, pero ni él ni yo sabemos cómo apagarlo.
—Iré a ver a las chicas —digo con una idea—, ellas podrán saber algo que nosotros no.
Ambos asienten y voy corriendo a la oficina de Alaric, tengo la corazonada de que estarán ahí.
Una vez dentro, busco el teléfono de la escuela para poder avisarle a Alaric lo que está sucediendo en este momento. Una vez que terminamos de hablar, entran las chicas junto a unos guardias de la Triada.
—¡Tú! ¿Qué estás haciendo? —dice al verme parada en medio de la ventana.
—¡Deja de gritar, cerdo maldito! —le grita de nuevo Lizzie. Vemos cómo él saca un arma, por instinto pongo a las gemelas atrás de mí.
—Esta arma es diseñada por el barro de Malivor —dice cínicamente—. A un niño normal no puede hacerle daño —saca la bala, nos muestra y la vuelve a meter—, pero a ustedes las matará de adentro hacia fuera.
Empieza a apuntarnos a las tres, agarro la mano de Josie tratando de que se mantenga al margen. Busco la mirada de Lizzie, pero evita la mía, por lo que doy un paso al frente. Mal movimiento: el hombre dispara a Lizzie en el pecho, dejando un hoyo de color negro. Intento auxiliarla, pero el guardia nos lleva a la parte de abajo.
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Los Mellizos Mikaelson
AcciónLa historia trata de como Hope y Henrik tienen aventuras en el colegio Salvatore. Todo es normal hasta la llamada de su tía Freya. ¿Que nuevos retos tendrán? Véanlo aquí en los Mellizos Mikaelson.
