Pov. Henrik
Nos encontrábamos en la oficina del Dr. Saltzman. La verdad, no entiendo cómo puede molestarse tanto, es solo un maldito partido.
—Creí que había sido claro con no mostrar sus poderes —dijo mirando a cada uno de nosotros; su semblante es serio.
—Sí lo dijo, pero tiene que tener en cuenta que somos un colegio sobrenatural —hago mi punto— y si hemos usado nuestros poderes era para que usted vea que nos podemos controlar —lo miro con furia por el drama que está haciendo—. Antes de que lo mencione, nadie salió herido y eso lo sabría si hubiese asistido.
Mi enojo se mostraba en cada palabra, ya que no hicimos nada malo más que ganar el partido para nuestro bienestar. Siempre se burlan de nosotros y, bueno, no es que me haya importado antes, pero sentir esa adrenalina correr por mis venas me hizo sentir que estaba en casa por primera vez en mucho tiempo.
—Sin embargo, todos sabemos que tienen más fuerza. ¿Qué hubiese pasado si uno de ustedes perdía el control? —la forma en que está exagerando hace que mi enojo vuelva. Antes de hablar, Lizzie se me adelanta.
—¿Entonces solo fingimos que somos inferiores ante todos? Para eso estás tú, padre. Tú eres el que está a cargo y no asistes para estar a nuestro lado, ni siquiera por tu hija —salió furiosa del lugar.
El Dr. Saltzman suspiró resignado mientras dejaba que Lizzie saliera del lugar azotando la puerta. Estaba a unos minutos de seguirla, pero la voz de Kaleb me interrumpió.
—Sin ofender, director, pero Lizzie tiene razón. Aparte, usted es humano, no debería dirigir una escuela en donde puede ser atacado —sonreí ante este comentario, ya que simplemente es la verdad que muchos de nosotros pensamos y pocos son los que lo mencionan.
—Escuchen, estoy harto de cosas sobrenaturales. Primero una gárgola, Hope y Josie enfrentándola, y ustedes en el partido —suspira. Yo frunzo el ceño ante la mención de mi melliza. Antes de preguntar, añade—: mañana todos ustedes irán a Mystic Falls para limpiar el lugar.
Sabía que estaba estresado al no tener con qué defenderse, así que, con el castigo que me dieron, salí en busca de Hope. Tiene mucho que explicarme sobre esa gárgola.
En medio del pasillo la veo hablando con Josie. Por más que quiera hablar con ella, también quiero recuperar a nuestros padres. Somos egoístas, lo sabemos, pero siempre y para siempre será lo más importante.
Pov. Hope
—¿Así que te vas? —pregunté un poco decepcionada.
—Lizzie entró de mal humor a la habitación. Tengo que estar con ella —me dio una media sonrisa, la cual me encantó.
—Entiendo, pero recuerda que estamos saliendo. Debes pasar tiempo conmigo, si no me pondré celosa —intenté bromear con lo de la tarde, lo cual terminó en un sonrojo en el rostro de la pelinegra.
—Ja, ja, qué graciosa —emitió una risa sarcástica que esconde una verdadera—. Solo lo dije para que Penélope se fuera, y mira, funcionó —señala lo obvio.
—Lo sé, pero dudo que esa bruja te deje en paz —mencioné con desdén.
—Hope Mikaelson, ¿está celosa? —bromea.
Al sentir su sonrisa hacia mí, me acerqué tentativamente a su rostro, lo que causó que su corazón latiera con más fuerza.
—¿Y qué si estoy celosa? —coqueteo descaradamente. Veo otro sonrojo en su rostro. Sonrío triunfante.
ESTÁS LEYENDO
Los Mellizos Mikaelson
AkcjaLa historia trata de como Hope y Henrik tienen aventuras en el colegio Salvatore. Todo es normal hasta la llamada de su tía Freya. ¿Que nuevos retos tendrán? Véanlo aquí en los Mellizos Mikaelson.
