*Tri hibrid completo*

2.7K 174 6
                                        

Pov. Lizzie

Nos encontrábamos ya en el autobús que nos llevaría a nuestro castigo. Sigo enojada con mi padre y, por el momento, no pienso ceder. A mi lado se encontraba Henrik, quien miraba con asombro su celular. La curiosidad me ganó y vi de reojo que hablaba con Hope.

—¿Ustedes son inseparables, verdad? —pregunté. Alzó su mirada y sonrió. Puedo acostumbrarme a esa sonrisa.

—Desde pequeños hemos sido uno. Tía Rebekah dijo que nos parecemos a nuestro padre y al tío Elijah —su sonrisa flaqueó, pero permanecía ahí.

—¿Extrañas mucho a tus padres? —la pregunta se me salió sin pensar—. No tienes que responder si no quieres. Es más, no debes responder.

—Lo hago. Ver a Hope, que es igual a mi madre, es doloroso, pero a la vez tan fascinante. Los ojos de papá, su sonrisa —ríe recordando. Veo sus ojos verdes y sé que son de su madre—. Una parte de nuestros padres está con nosotros.

La conversación murió ahí. Me sentí tan mal por haber preguntado sobre su familia. Se ve de lejos que la pérdida de sus padres le afectó.

—Bueno, chicos, tienen para escoger: basura —sacó unas bolsas y se las entregó a MG— o limpiar los grafitis.

—Sin duda prefiero limpiar que recoger la basura —Kaleb agarró dos pañuelos y fue junto a otros alumnos.

—Yo me ocuparé de la basura —Henrik agarró el palo y una bolsa para ir con su trabajo. Yo le seguí sin dudarlo.

Al ver que somos los únicos, seguimos caminando en silencio, haciendo nuestro trabajo.

—Si tienes una pregunta, hazla rápido —dijo frío. Me estremecí por su distanciamiento.

—Bien, ¿por qué decidiste entrar al equipo? —me crucé de brazos esperando una respuesta.

Levantó los hombros.

—Quería sentir adrenalina, así que entré.

Su forma relajada me empezó a irritar. Sabía que algo ocultaba.

—Dime la verdad, sea lo que sea.

Su rostro se oscureció y giró en mi dirección.

—Lo que haga o deje de hacer no es asunto tuyo.

Su ira es bastante palpable en el ambiente.


Pov. Hope

No pude dormir nada. Daba vueltas en mi cama esperando tener consuelo. Al no conseguirlo, me levanté y fui a mi caballete. Suspiré y empecé a pintar. No tenía idea de qué pintar, así que dejé que mi mente fluya al igual que mi pincel.

Antes de continuar, agarré mi celular y le conté todo a mi hermano. Necesitaba algún consejo o algo que me diga para quitar este peso de mí. Con música de jazz que mi padre me regaló, seguí con mis trazos en el lienzo.

Media hora después medi cuenta de lo que estaba pintando. Quedé atónita. Ahora hasta mispensamientos los llena Josie Saltzman. Es simplemente estupendo.

 Es simplemente estupendo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Los Mellizos MikaelsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora