Había una sola cosa que haría a Benjamin no pensar en Margaret. Sí, existía algo así, y su nombre era "guitarra electroacústica". Porque podía tocar melodías que no tenían que ver con la chica. Él era capaz de hacer música que no tuviera nada que ver con lo que sentía, y nada era mejor que eso. Podía hablar de sus emociones y de las emociones de otra páginas por medio de la música y algunos parados de los escritos de Maggie. Así que, aunque él no pensara en ella en esos momentos en ella, aún así estaba presente.
El hecho de que fuera dos de febrero y la fiesta de Maggie hubiese sido todo un éxito, le daba algo más de inspiración. Hablaba de lo bella que es la vida, aún siendo joven.
Sí. Las redacciones de Margaret para la clase de religión salvan vidas.
Ben se encuentra en la sala de estar, después de un rato; porque está aburrido y porque no hay otro lugar al que ir: su madre está en el trabajo, Margaret está en su casa preparándose para ir de compras para los útiles escolares porque entran la primera semana de marzo... Esperen un momento... ¡Ben puede pedirle a su madre que le deje ir a comprar sus útiles con los Davis! Ben corre por su celular y marca el número de su madre y ella, al contestar, le da permiso después de escuchar su idea, pero, obviamente, debe decirle primero a sus vecinos. Ben sólo va al frente para preguntar a los Davis si puede ir con ellos, y el señor Davis le dice que sí.
Bueno, el señor Davis es un buen hombre de familia.
Cualquiera pensaría que el que dirige la empresa es el señor Davis pero, aunque la misma le pertenece, su esposa es la que maneja todo el papeleo; él se encarga de firmar y eso, razón por la cual él es quien lleva al par de menores a comprar sus útiles.
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-Bueno, eso fue fácil-dice el hombre.
-Creo que todo es más rápido contigo, papá-responde la chica, riendo. Ben sonríe.
-Me siento halagado-responde su padre.
-Obviamente, padre.
-Bueno, ¿qué quieren hacer? Sus actividades extracurriculares no empiezan sino hasta la semana antes de entrar a clases y no se me ocurre qué podemos hacer. ¿Qué dices tú, Benjamin?-Ben ya se había acostumbrado a que el señor Davis no lo llamara por su apodo.
-No sé, ¿ir a la tienda de música? No tengo idea, señor Davis.
-Bien, ya no diré nada acerca de que puedes llamarme por mi nombre, pero me puedes decir algún apodo genial que vaya conmigo.
-¿Como Mr.S? Creo que le queda genial-Maggs sonríe ante la idea del pelinegro.
-Al menos así no tendré que escuchar mi apellido a cada rato. Sí, Ben. Es genial.
Despues de escuchar eso, Benjamin York se sintió aliviado.
-¡Ya sé! Vayamos a alguna tienda de ropa, me acabo de acordar de algo que quiero que vean, sólo para saber su opinión de si debo comprármelo o no. Sin presiones.
Bueno, Benjamin sintió la presión sobre sus hombros después de eso. Sí, Maggie no es de las que pide opiniones, ¿para qué querría la de dos personas del género opuesto?
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Margaret se preocupó cuando vio que los dos se quedaron callados. No debió tomar un vestido tan pequeño. Tal vez era hasta muy vulgar. No. No podía ser vulgar, estaba por dejado de la mitad del muslo y tenía un pantalón licra debajo del mismo. Bueno, pero el vestido es blanco y el escote se nota bastante; pero arriba tiene ella transparente, así que es aceptable. Entonces, ¿cuál era el problema? Ya Margaret se estaba impacientando.
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Una Historia Real
Fiksyen RemajaMargaret Davis es una chica callada, tímida, adorable, linda y extremadamente inteligente. Benjamin York es un chico tierno, simpático y listo. Sus vidas no se cruzan por lo que se llama el destino. Su destino se cruza porque los caminos a los que...
