Cap 48: La verdad

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El clima frio se sentía más fuerte adentro que fuera, la tensión continuaba aumentando entre nosotros cuatro. Cada uno estábamos en una habitación diferente, pensando en que debíamos hacer en este caso. Quentin parecía odiar a Ashton. Esto lo veía claro en la forma como su ceño se apretaba cada vez que lo veía pasar por delante suyo. Su comportamiento me parecía curioso ya que no se había dado siquiera la oportunidad de conocerlo al menos por cinco minutos y recién allí poder emitir algún tipo de juicio. De una manera más clara, segura y justa.

Aunque internamente se negaba a intentarlo.

Esperaba que pudieran resolver sus diferencias pronto, ya que las pruebas exteriores eran bastantes como para lograr concluir que pasaríamos bastante tiempo juntos. Por lo que debíamos que este fuera lo más cálido posible para los demás, como buenos anfitriones. Sin embargo, por la forma en la que nos veíamos eso sería algo bastante difícil de lograr. Lo bueno es que no estábamos solos allí, sino que los padres de Quentin se mantenían dando vueltas por el lugar. Ahora estaban ocultos, esperando que el momento de terrible silencio finalmente se terminara para volver a entrar.

Debía hacer algo para mejorar nuestra situación.

Mientras tanto yo estaba sentada en la escalera, en uno de los últimos peldaños mirándola de arriba hacia abajo. Mi mirada se perdía repentinamente entre los tonos amarillentos de la pintura en la pared, de vez en cuando giraba y observaba a Alisha parada en medio del salón. Sin saber bien que hacer, para donde mirar o en que parte de la discusión situarse. Por un minuto nos sentí tan iguales, como si todo estuviera bien entre nosotras y lleváramos poco tiempo sin vernos.

La llame con mis manos, sin querer. Necesitaba hablar con ella lo más pronto que me fuera posible. Su atención, entonces, se centró en mí. Como si fuera alguien importante con quien merecía la pena mantener una larga conversación que posiblemente terminara liberando emociones que tenían su lugar entre los recovecos de mi pecho. Bajo la mirada y comenzó a acercarse a mí de forma tímida.

-Tanto tiempo- susurro una vez que estuvo lo suficiente cerca como para que pudiera oírla.

-Lo mismo digo, no te veo desde el accidente del hospital. ¿Qué fue de tu vida? – pregunte.

-No sé si sabes, pero Matthew está vivo y sigue buscando su venganza- evadió la pregunta.

-Lo sé, me visito en el hospital. No quise comentárselo a mi pareja, pero todo alrededor suyo me da miedo realmente- me sinceré.

- Tengo que hablar contigo sobre el motivo de mi repentina aparición en tu vida. Nunca tuvimos tiempo para ello y creo que es el momento indicado. ¿Quieres? - cuestiono.

- Claro, vamos a un lugar más cómodo- le hice una seña para que me siguiera.

La guie hasta mi habitación y sentadas en la cama, una frente a otra comenzamos a conversar. Manteniendo una línea que contenía tantas verdades dentro. Ocultas como un crucigrama, ubicadas como vértices o columnas de historias y cosas por decir. Por parte de ambas, a decir verdad. Miles de sensaciones se vieron involucradas en ese movimiento de labios sin fin. El perdón se presentó ante mi como una posibilidad viable y después de darle demasiadas vueltas decidí tomarla, sin miedo a lo que fuera a pasar a continuación.

La guerrilla donde jugamos a ser culpables- inocentes duro alrededor de dos horas y las respuestas que comenzaron siendo cañones frente a los ojos de la otra, se convirtieron en pioneras de versos sin final. Hasta llegar al abrazo final donde nuestras almas volvieron a sentirse bien y los corazones empezaron a latir al mismo tiempo.

Justo como lo había soñado.

..

Una incontrolable sensación desagradable le molesto en el estómago una vez más, todo por la simple presencia de aquel muchacho de ojos claros. Desconocía bien por qué, pero desde que él estaba en su casa no podía evitar sentirse celoso. Tenía conocimiento sobre la larga relación que había tenido con la que actualmente era su novia y eso era lo que más le costaba aceptar. Habiendo tantas personas y casas en el mundo, justo se tuvieron que topar ambos en el mismo lugar y sin posibles opciones de escape.

Dentro suyo deseaba tener la oportunidad de conversar con él y conocer algo más que su simple exterior, aun así, temía que eso no fuera a suceder. Prefería evitar la posibilidad de que fuera una mejor persona que él, eso lo pondría de muy mal humor y al estar tan cerca de Emily le era poco conveniente que eso fuera a suceder. Lo último que quería era verse infantil e inmaduro al lado de su chica, sus padres y dos perfectos desconocidos de los que poco quería saber.

Lo continúo observando desde la cocina mientras fingía estar buscando algo para comer en la heladera. Ashton estaba concentrado en su teléfono, intentando buscar señal y así poder mandar un mensaje, avisándole a sus amigos que estaba bien. Llevaba muchos días sin ver a los chicos o a Leyla y quería que todos se tranquilizaran ahora que él les había podido mandar su ubicación.

Quentin, mientras tanto, se preguntó por primera vez el motivo de su inusual comportamiento. El chico se veía amable. Podía darle una oportunidad y charlar por unos minutos, en busca de conocer algo de información sobre sus gustos y aficiones.

..

Cada uno de los chicos sobrevivía a ese día como le estaba siendo posible, alguno lo llevaban mejor que otros. Las chicas, por ejemplo, decidieron apostar a la sinceridad. Dejaron que sus emociones más profundas se apoderaran de ellas y volvieron a hablar, comunicando todo lo que sus corazones callaron duramente por tantos años. Los chicos también tomaron el mismo camino, aunque con menos dramatismo. Comenzaron a conversar y a conocerse mejor, dándose cuenta de que en realidad eran bastante similares.

Solo una persona de ellos parecía continuar guardando un secreto. Algo que estaba escrito en un mensaje:

-No creas que te liberaste tan rápido de mí. Necesito que hagas una cosa más antes, ya sabes cómo encontrarme. 

.LadyTerca.

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