Cap. 2: Bienvenida a tu nuevo hogar

32 3 1
                                        

..

Sin mas opción que aceptar su realidad y abandonando su libertad un par de pasos atrás de aquel penal donde pasaba las horas, días, meses y años Alisha se dedico únicamente a recordar viejas historias mientras se alentaba a dar el siguiente paso creyendo fervientemente que de esa manera limpiaría sus antecedentes. Desde su llegada había intentado verle el lado positivo a su vida y así trascurrió cinco años sin pisar las calles de la ciudad. Su piel se había vuelto considerablemente más pálida por la falta de sol y sus ojeras tenían un color más violáceo que de costumbre, bajo de peso y logro llorar lo que nunca en toda su vida. Estaba encontrándose con ella misma, aunque el proceso estaba siendo más doloroso de lo que creía.

Se hizo de un par de amigas con quien compartía celda. Aunque su idea principal era no sobresalir demasiado, no quería buscarse problemas que pudieran extender de alguna manera su condena. Y no había pasado un solo dia sin que pensara en su hermana.Ya no se sentía tan culpable como antes, pero tenía la necesidad compulsiva de verla, se podía decir que la extrañaba un poco. Aquel tiempo en reclusión le estaba sirviendo principalmente para darse cuenta de que en realidad nunca había odiado a Emily como pensaba. Ella no era mala y quizá si las cosas se hubieran dado de una forma diferente podrían haber sido más unidas. Lograba imaginar una vida donde habían coexistido en la misma casa, en la misma habitación. No solo con Emily, si no tambien siendo querida y protegida por Anne. Lo cual sonaba muy extraño al decirlo en voz alta.

Sin embargo, el destino había jugado sus cartas y mientras su hermana estaba terminando la universidad ella se consumía entre rejas.

Sabía que era por justas razones, necesitaba pagar todos los errores cometidos desde su temprana infancia. Ningún pensamiento era lo suficiente fuerte para hacerla olvidar sus continuos intentos por dañar a su gemela en incontables oportunidades y en total uso de sus facultades mentales. Tampoco podía perdonarse haber matado a su madre, habia dias en los que todavia podía sentir su sangre recorriéndole las manos y el olor a muerte. Convivir con la muerte era simple traumatico, habia tenido sus razones para hacerlo pero en esa situacion de total vulnerabilidad estas se habían vuelto insuficientes.

Se habia convertido en toda una homicida emocional, puesto que estas habían sido su principal inspiración para su accionar. Ahora mismo su odio acumulado se estaba lentamente disipando, dando lugar a la culpa; y posiblemente luego a la compasión.

Por su bien Hunter habia sido el autor legal de todos los secuestros y homicidios ocasionados por BadSoul lo cual disminuia su tiempo dentro. Habia sido condenada a 35 años de prisión por sus diferentes accionares, aun así continuaba aferrada a la posibilidad de acceder a una libertad condicional. Aun quedaba mucho tiempo, debía presentar una buena apelación y esperar a que la vida estuviera de su lado para variar.

...

Un rayo de sol se filtró dulcemente por mis blancas cortinas dándole la bienvenida tanto a la mañana como al otoño. Los primeros días de frio se empezaron a acercar en el calendario y junto con ellos la mejor época del año, llena de actividades para hacer bajo techo y lugares por visitar.El clima estaba lentamente tornándose menos calido generando en ese espacio una encantadora sensación agradable. Al lado de la ventana se encontraba una cama destendida con un par de almohadas y sabanas enmarañadas. La situacion parecía digna de telenovela, mi cuerpo acomodado delicadamente con el cabello brillante y perfectamente peinado hacia uno de los costados. Lástima que eso no era así ya que si algo hacia mal era dormir como la sociedad decía que una señorita "debería" hacerlo. En realidad me encontraba durmiendo boca abajo, el maquillaje corrido y el cabello sobre la cara. Lamentablemente eso duro poco ya que un par de minutos después el despertador sonó despertándome de mi sueño. Eran las nueve menos cuarto y mientras me despabilaba, los últimos hilos de la noche anterior se fueron desvaneciendo en el transcurso de los segundos.

Cuando logre finalmente abrir los ojos mire hacia mi alrededor encontrándome como todas las mañanas con las paredes beige de mi habitación. Sonreí al recordar que estaba comenzando a superar aquel suceso que me había traumado hace cinco años atrás y que nunca más tendría que volver a pasar por aquella terrible situación. La ansiedad termino por levantarme de la cama, tenía una gran entrevista de trabajo dentro de unas horas y si pretendía llegar a tiempo debería empezar a prepararme en ese momento.

Camine hacia el baño y me pare frente al espejo encontrándome con un reflejo que había cambiado drásticamente con los años. Ya no tenía dieciocho y eso lo evidenciaban las pequeñas líneas de expresión en mi rostro. Un tiempo después de abandonar definidamente Estados Unidos había dejado de teñirme el cabello de gris y ahora con veinticuatro años y una licenciatura lo llevaba oscuro, lacio y con un largo que llegaba hacia mis costillas . Lo peine mientras cepillaba mis dientes y volví a sonreír practicando mi confianza.

Comencé a maquillarme y elegí pintarme los labios de rojo, consejo que me había dado Anne un dia. Me puse un bonito pero sencillo vestido que había elegido con cuidado días antes para esta ocasión especial. Ya que no todos los días se obtiene un trabajo maravilloso. Abandone mi cuarto pensando en todo lo que había sucedido en mi vida en esos años. Desde que la pelea había llevado a cabo no sabía nada de mi gemela Alisha y pensaba que era mejor asi. Me dolía un poco no volver a verla, pero ahora más que nunca debía poder poner mi vida primero y resguardarme de los problemas que ella me podría provocar. Anne se había mudado al sur de Nueva York poco tiempo después de recibirse de la carrera de medicina y en ese momento con treinta y un años vivía con su pareja y estaban felizmente enamorados.De Ashton sabía mucho ya que hablábamos por videollamada prácticamente todos los días, estaba viviendo en un barrio llamado Crown Heights perteneciente la ciudad de Brooklyn , casi a ochocientos kilómetros de donde solía vivir. Estaba trabajando actualmente como policía ya que su deseo de salvar a personas que pudieran estar pasando por la misma situación que algún dia le toco pasar a él, había sido su motor para decidir seguir esa carrera.

Por ultimo estaba mi padre, Joseph, cuya historia me dolía un poco contar. Tiempo después de que mi hermana mayor abandonara la ciudad, le detectaron síndrome de estrés post traumático o TEPT. Estuvo un tiempo con medicamentos psiquiátricos hasta que un día un paro cardiaco le arrebato la vida. Se fue de este mundo feliz de ver a su pequeña y disfuncional familia junta de nuevo e intentando funcionar en ese momento como un espacio de contención. Ese dia estuvimos todos alli para despedimos, Anne, Ashton, Amber y por supuesto yo. Nos llamo la atencion particularmente que al verlos estuvo muy contento pero aun asi no pudo evitar preguntar por su otra hija, la rebelde. Todos nos miramos extrañados. Nadie sabía nada sobre el paradero de la misma, si estaba viva o no, pero fue realmente dulce de su parte recordar a cada una de sus hijas por última vez. Y así fue cuando una tarde cálida abandono este cruel mundo tomado de mi mano.

Mi corazón se partía a la mitad cada vez que lo recordaba, pero me hacía feliz que estuviera en paz.

Cerré la puerta de la casa donde había vivido toda la vida, la cual se sentía solitaria pero aun así no perdía su encanto ni felicidad. Subí a mi auto dispuesta a llegar a mi entrevista de trabajo. Puse mis manos sobre el volante, sintiéndome realmente deseosa de saber que decidiría el destino para esta nueva etapa de mi vida. Tomé todas mis ilusiones y deseos; y encendí el motor.

.LadyTerca.

La AlianzaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora