Cap 55: Cuando dos almas se encuentran

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Una mañana de viernes se despertó demasiado temprano, para ser un día de poco trabajo. El tiempo le había alcanzado para poner en orden su departamento aprovechando que estaba de vuelta allí. Ahora que estaba soltero pensaba en su felicidad en primer lugar y si bien su postura le podría parecer egocéntrica para algunos sabía que después de todo el sufrimiento por el que paso era lo que merecía. Vivía feliz, aunque le costaba asumir que en esos días pensó en Emily mucho más de lo esperado. En Canadá hicieron las paces y no quedaba dolor entre ellos dos. Él pensaba que eso lo ayudaría a cerrar esa etapa de una vez por toda, aun así, dentro de su mente se repetía constantemente lo vivido en el salón de la casa del secuestro donde habían parecido más unidos que nunca.

La suavidad de su cabello que bailaba en su espalda y su pequeña cintura la cual combinaba a la perfección con sus manos, enloqueciéndolo. Antes estaba seguro que estaba mucho mejor viviendo sin ella, pero ahora no estaba tan seguro de eso. Quería saber algo más sobre esa chica, quien seguía siendo dueña de gran parte de su corazón.

Esa mañana debía comenzar a trabajar a las diez de la mañana por lo que cuando la hora llego se encontraba vestido, arreglado, y dentro de la patrulla policial. Debía vigilar la zona puesto que un peligroso ladrón de bancos estaba merodeando por allí y temía que pudiera lastimar a alguien. El cielo estaba gris y amenazaba con empezar a llover. Lo que más deseaba era quedarse en su cama viendo alguna serie o programa de televisión, pero debía cumplir su labor social. Lo único que esperaba es que ese fuera un buen día.

Iba bastante relajado al dar la segunda vuelta alrededor de un pequeño parque, la música en el estéreo sonaba por lo bajo y el aire fresco aportaba bienestar a la situación. Por el rabillo del ojo logro ver una figura amarronada que llamo su atención a tal punto de tener que bajar la velocidad para observar mejor. Cuando hizo eso se encontró a una chica sentada en uno de los bancos con la cabeza gacha como si quisiera esconderse del mundo. Detrás de su larga y cabellera parecía ocultar las lágrimas que caían de sus ojos. Su situación le enterneció de sobremanera por lo que freno para preguntarle si todo estaba en orden.

Ella finalmente decidió mostrar su rostro y ambas miradas se encontraron por un segundo. Ashton se dio una gran sorpresa al darse cuenta que ella no era alguien cualquiera, sino que era la mismísima Emily, quien se veía particularmente afligida. Su corazón se detuvo y lo único que quiso entonces fue bajarse, correr hasta donde ella estaba y abrazarla pegándola contra su pecho. Para protegerla de lo que le estaba sucediendo.

Poco tiempo tuvo para pensar y decidió estacionar el vehículo en una esquina y bajo, dejando su trabajo de lado. Se acerco donde la chica y pregunto:

- Emily!, ¿qué haces por aquí?, ¿que paso que estas llorando? - preocupado

- Vine a dar una entrevista de trabajo, pero tuve un percance y aquí estoy, en la otra punta de la ciudad y te encuentro en este estado- rio con dolor. 

Al verla allí tuvo nulas dudas en quedarse a su lado tratando de ayudarla a descargar su pena. Seguía preocupándose por ella como el primer día por lo que en ese momento que comenzó a diluviar se ofreció a llevarla a casa en su patrulla para luego volver al trabajo. Quería evitar que se pudiera enfermar. Aun sabiendo que su destino quedaba lejos de allí.

- No puedo ir a casa, esta Anne y no quiero que me vea asi. No de nuevo- pidió timida.

-Esta bien, te puedes quedar en el departamento y un poco mas tarde te llevare alli.

Ella acepto tímidamente pues quizá temía que el viaje pudiera tornarse extraño para ambos. La dejo subir al asiento del copiloto y sin esperar demasiado tiempo salieron tardándose casi cuarenta minutos en llegar. Hasta que se estaciono, donde en algun pasado había pasado compartiendo charlas interesantes y besos en esos labios que ahora se mantenian en silencio.Bajaron casi a la vez haciéndose camino hasta la puerta que abrió deslizando su llave dentro de la cerradura.

Él la acompañó hasta la cocina y le ofreció un vaso de agua. Mientras se lo tomaba se apoyó sobre la bacha y mientras fingía revisar las notificaciones en su teléfono pensaba en su siguiente movimiento, desconocía si debía continuar con su día laboral o le convenía quedarse un rato más allí. Actuaba tímidamente puesto que temía de lo que pasaría si volvía a acercarse demasiado a ella, era obvio que una parte de su ser la seguía queriendo. Estaba casi hipnotizado por la forma en la que sus caderas se movían camino hacia la heladera, donde haciéndose pasar por dueña de casa saco una botella y relleno su vaso de bebida transparente.

Una idea cruzo por su mente y cada uno de sus sentidos se encendieron como si se tratara de un árbol de navidad. Rápidamente se acercó a ella por la espalda y la giro dejándola frente a él. La observo por un par de segundos y fue participe de la manera en la que los ojos de ambos comenzaron a brillar al mismo tiempo. Entre ellos fluía el deseo por terminar lo pendiente. Tomó la cara de la chica entre sus grandes manos y atrapo sus labios en un largo beso, con pasion, con sed. Era algo que ambos deseaban por lo que continuaron con esta demostración de amor, reconociendo después de tanto tiempo el calor que irradiaba de sus cuerpos.

Los dedos de Ashton sucumbieron a la curiosidad y comenzaron a recorrer su cintura, apretándola contra su cuerpo a la vez que continuaban rozándose con besos suaves. Los cuales eran fuego en medio de un mar de gasolina y los iba flameando a fuego lento. La acorralo contra el horno mientras humedecía su cuello y omoplatos salvajemente. Continúo con su travesía bajando por el cuerpo de su amante y conociendo cada parte de su cuerpo como si fuera el primer día. Estaba deseoso por conocer lo que se escondía detrás de ese vestido corto. Tanto así que no le importo nada más, dejo de pensar. 

El tiempo les era escaso y no llegaron a la habitacion, por lo que en la mesa del comedor, entre medio de quejidos y gemidos de parte de ambos tuvieron el disfrute de pasar juntos un día de lluvia. Mucho más unidos que nunca, haciendo el amor como si fuera la primera vez. 

.LadyTerca.

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