Alisha se encontró en ese momento más feliz de lo que pensó sentirse alguna vez. Habían desacreditado su caso y aunque no todas las pruebas fueron completamente verídicas, funcionó. Estuvo en su celda un par de días mientras esperaba a que terminaran de alistar todos sus papeles para que se pudiera retirar. Esos sin duda fueron los más tensos de su vida, teniendo que dormir con un ojo abierto por miedo a ser apuñalada. Su caso se habia vuelto conocido en la cárcel y sentía que habia ganado muchas enemigas por eso, y aunque en el fondo de su corazón esperaba que fuera su fructífera imaginación sabia como la miraban en esos últimos dias. Pronto se iria de la cárcel y sabia que eso era lo que todas alli aspiraban, aunque no todas habían tenido la suerte de que se aprobara su pedido de libertad condicional. Transito el mas cruento de los terrores, el pánico y la paranoia mientras esperaba que todo estuviera en orden. Hasta que vio la cara de Devin listo para partir de alli.
Su propio abogado fue el encargado de sacarla de la cárcel y llevarla hasta la puerta de alguna institución donde podrían cuidarla por un par de meses. La jueza había dictado que se tenía que mantener bajo cuidado por lo menos hasta que terminara el año y luego debería someterse a un examen que debería ser enviado a ella para comprobar su avance o retroceso.
El lugar donde iría ya estaba decidido, sería un psiquiátrico privado que sería pagado con el fondo que su padre le había dejado antes de morir. Este quedaba en Kew Gardens cerca de la ciudad de Queen, por lo que el viaje duraría casi una hora y media.Salieron de ese lugar que le daba escalofríos y se subieron pronto al auto de Devin.
- ¿Quieres café? -pregunto este abrochándose el cinturón de seguridad.
-Seguro-contesto Alisha recibiendo entre sus manos el vaso de plástico con un precinto de cartón que le dio el.
Cerro los ojos al percibir el sabor caliente conquistando sus papilas gustativas y sus labios emitieron un gemido debil.
- No se si acabo de tener un orgasmo o es que el café de la cárcel es simplemente terrible- bromeo la chica.
El hombre rio mientras ponía la llave en el contacto y encendió el auto.
...
Los dias posteriores a la entrevista fueron,en palabras simples, una verdadera locura. Diferentes neurotransmisores se habían disparado en mi cerebro dándome la sensación de estar drogada, lo cual era simplemente hermoso comparado a la dulce anhedonia que se había instalado en mi vida en semanas anteriores. Sin embargo habia viajado tantas veces a Nueva York y conocía un poco mejor la ciudad que la ansiedad de volver no me estaba afectando tanto.
Mientras terminaba de armar la gran valija que iba a llegar comencé a recordar el inicio de esta aventura, la cual inicio cuando apenas tenia dieciséis años. Mi memoria rememoro con gran detalle aquel día cuando Anne y yo siendo jóvenes e inexpertas habíamos viajado hacia América del Norte en busca de cumplir el sueño de bailar en la mejor academia del mundo entero. Tantas cosas cambiaron desde ese momento. Gran parte de mi familia habia perdido la vida en el camino y los que logramos sobrevivir tuvimos que adaptarnos a distintos cambios en esta montaña rusa llamada vida.
En mi caso con tan solo 24 años me había vuelto oficialmente en huérfana y tuve que sobrevivir al hecho de perder a mis padres justo después de haberlos recuperado, lo cual sin duda me volvió mucho mas fuerte. Asi mismo en base a la situacion vivida comprendí que debía protegerme más, que las primeras opiniones a veces son inciertas y que las acciones malas de los demás hablan mas de sus traumas que de verdaderas intenciones de hacer daño.
De nuevo en mi habitación ahora pintada de claro y con pocos detalles en las paredes recordé aquellas épocas de adolescencia cuando todavía vivía con Anne. Cuando mi habitación era rosa pastel y estaba llena de peluches y de portarretratos con fotos de mis amigos, con los cuales aún seguía juntándome en ocasiones. Cuando era una adolescente más, llena de preocupaciones absurdas. Lo único que sabía pensar era en que ropa me pondría para lucir mejor y que mi único sufrimiento era quedarme sin corrector de ojeras. Todavia quedaban retazos en mi de la pequeña Emily que entendio que tenia una hermana gemela con la cual recordaba vagamente haber compartido los primeros años de su vida.
Quiza ahora que nuestros padres no estaban para impedirlo podría volver a ver a Alisha y rememorar juntas nuestra infancia, saber que recordaba ella que yo no podía. Sobre todo buscaba saber quien le habia hecho tanto daño. Me negaba a pensar que era simplemente una persona mala de la cual debía mantenerme alejada, obviamente no aceptaba sus acciones pero entendia que eran válidas. Seguramente era su forma de expresar su dolor interno. Seguramente habia mucho mas bajo esa coraza, una persona increíble quien se habia escondido por miedo a ser juzgada por los demás.
Repentinamente sentí un cosquilleo en el estomago, muy similar al de la primera vez. Un estado de adrenalina puro. Derrepente tenia un nuevo motivo para viajar, lo cual me incentivo un poco mas.
Mire alrededor mio por última vez y termine de cerrar la valija. Sin darme cuenta había perdido toda la tarde en aquella tarea y la luna estaba empezando a aparecer. Guarde mi pasaporte y algunos objetos importantes en un bolso de mano y me relaje. Mi vuelo saldría en la madrugada y llegaría a mi destino cerca del mediodía.
Había terminado mis tareas del dia a tiempo y a esa hora estaba realmente muriendo de hambre. Me senté en la mesa de la cocina y me dispuse a comer mis famosas "Torres de Chenoa", un anagrama muy gracioso que significaba sobras de anoche. Un poco de carne, vegetales y arroz chino Empecé a cenar tranquilamente mientras revisaba mis redes sociales y recordé también las veces que tuve que hacerlo sola en el pasado. En la época donde desconocía la parte peligrosa del mundo. Tampoco conocía a Ashton y desconocia mi poder interior.
- ¡Que buenas épocas!, que no se repitan –pensé en voz alta mientras reía.
Pensando en eso decidí llamar a Anne y contarle lo que estaba sucediendo con mi vida.
-Hermanita, ¿cómo estás? -contesto.
-Bien, Bueno, esta noche un poco más nostálgica-confese.
- ¿Que sucedio? -pregunto afligida.
-Mañana volveré a Nueva York-le comenté.
-¿Que?, ¿Por qué no me contaste nada?.
-Te estoy contando ahora- lance y oí como su respiración se hacia mas pesada, no le había parecido chistosa mi broma. –Me ofrecieron el trabajo de mis sueños y tuve que aceptarlo. Creo que volver me va a hacer bien.
¿Y dónde te vas a quedar? -volvió a preguntar.
-En el departamento de Ashton, ya le dije y no tiene ningún problema de alojarme-le expliqué un poco más feliz.
-Suerte en el viaje, avísame cuando llegues. Posiblemente pueda verte unos días.
-Gracias-colgué.
Ahí fue cuando la felicidad le gano al temor y una gran sonrisa corono mi cara. Pronto estaría más cerca de quienes me importaban de verdad. Los extrañaba mucho por lo que verlos seria todo un sueño.
Termine mi comida, lave los platos que había utilizado y volvi a mi cama a dormir un par de horas antes de tener que salir. Un largo rato despues estaba bañada, cambiada y preparada para irme. Con valija en mano salí de casa y me pedi un uber. No quería ir en mi propio vehiculo por que no sabia cuando tiempo e iba a quedar y el estacionamiento del aeropuerto me saldría bastante caro.
La espera fue de una hora y un poco más, pero entre buena música se me paso bastante rápido.Embarque y a eso de las cinco de la mañana el avión comenzó a tomar altura. Antes de eso me senté en el asiento asignado según mi pasaje y riendo mande un mensaje bastante similar a de la primera vez.
-El avión está a punto de dejar Paris. Cuando llegue te avisare.
Sin embargo, esta vez se lo mande a mi novio y después de esto apague el celular. Sin saber la gran aventura que iba a vivir apenas llegara a tierras norteamericanas.
Una parte de mi realmente deseaba encontrarme bajo la protección de la dama libertad. Después de todo lo que me sucedió pensaba que volver sería una buena ocasión para reencontrarme con el origen de mis miedos y cerrar por una vez esa etapa tan extraña de mi vida. Especulé que dentro de ocho horas vería de nuevo a mi chico y eso se deshizo de mi miedo. Todo iba a salir bien. ¿O no?.
.LadyTerca.
