Cap. 25:Una union riesgosa

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Haber vuelto a esa ciudad era algo que me cuestionaba constantemente, arrepentida en ocasiones de haberme creido valiente y ahora estar pagando las consecuencias de mi estupidez tan humana. Genuinamente pensé que en Nueva York esperaba la oportunidad de mi vida pero al estar tan cerca de mi hermana la idea de seguridad comenzaba a flaquear frente a mis ojos. Tenia una necesidad pulsante detrás de la cabeza de saber si continuaba trabajando con Matthew o si por lo menos sabia algo de su paradero. Aun asi era inevitable el deseo de que las cosas mejoraran entre nosotras.

Era terrible continuar pensando en eso después de dos meses de haberla visto por primera vez, luchando diariamente con evitar el agobio y mantener mi ética profesional. Esconder el dolor era todavia peor mientras un par de grandes brazos me sostenían de la cintura velando por mis sueños y cuidando que ellos sean lindos, evitando las temibles pesadillas que me quitaban el aire y aceleraban mi respiración. No obstante ese tambien era uno de mis pesares, queria decirle la verdad pronto y eso me hacia sentir realmente mal ya que por intentar resolver mis problemas personajes estaba desplazando a Ashton de mi vida. Definitivamente era más fácil aconsejarle a otros que se tomaran una media hora diaria únicamente para pensar en sus problemas, siendo libre de ellos el resto del dia. Seguir mis propios consejos era totalmente algo distinto.

Era la peor de mis pacientes, mi propia némesis dentro del cuerpo. Podía ser demasiado exigente conmigo misma y siempre trataba de demostrar mi mejor parte, por mas que me costara demasiado. Con el tiempo mi alma se había endurecido de tal manera que se me hacía difícil confiar en alguien apenas conocerlo, tenían que pasar algunas semanas para poder entender las intenciones de las personas. Esa era la principal razón por la cual no hice demasiados amigos nuevos en este tiempo, aparte de mi agenda ocupada. No obstante, deseaba olvidar ese detalle de mi vida y de alguna manera fingir que el conocimiento que poseía seria suficiente para mantener mi coherencia actual.

Volviendo al tema de la noche, por más que estaba protegida no había podido conciliar el sueño. Cada vez que cerraba los ojos por mi mente pasaba la imagen de Alisha frente a mí, llorando. Al verla pensaba que esas lágrimas eran en parte mi culpa, por no escucharla y dejarla disculparse como debía. Nos debíamos una larga charla las dos. Para discutir temas y por fin darlos por cerrados, sepultándolos en el pasado. Para enterrar los recuerdos y que finalmente dejaran de doler.Eso me dio una idea y en cuanto salió el sol, me levante.

Al mismo tiempo que hacia las actividades diarias que componían mi rutina del día, pensaba en lo que acababa de aparecer en mi mente. Finalmente me sentía capaz de actuar. La primera señal de que era lo correcto apareció frente al espejo cuando me vi sonreír tan sinceramente, como hace días no veía. Allí me encontré con la razón para seguir mi plan improvisado. Me vestí, tomé rápidamente una taza de café con leche y una vez terminado el desayuno salí para el trabajo. Allí era donde todo cobraría sentido.

Solo cuando estuve varada en la acera esperando que el bus pasara, con la nariz congelada y escarchas sobre la ropa pude darme cuenta de que era imposible que yo siguiera esperando. Al borde de una hipotermia. Por lo que me vi obligada a tomar las llaves del auto de Ashton y cambiar de vehículo, estaba cerca de su departamento y no me costó llegar hasta ahí. Volviendo al calor del cuero y la calefacción en temperatura media.Unos quince minutos después estaba fuera de la institución que me regalaba las mañanas más curiosas de mi vida. Logré estacionarme cerca y agradecí por eso, ya que fuera hacía mucho frio. Abandone la comodidad para darme de frente con un fuerte escalofrio que me congelo desde fuera hacia dentro.

Camine positivamente hacia la entrada mientras el viento desacomodaba mi cabello. Una tranquilizante sensación me inundo cuando atravesé la puerta, como si algo hubiera cambiado en el ambiente. Pero algo positivo. No tarde mas tiempo y segui caminando hasta llegar al salon principal donde me encontré con una sorpresa que me alegro bastante.

El lugar estaba lleno de globos de colores, los pacientes llevaban bonetes sobre sus cabezas y estaban todos felices. No entendía bien el porqué de aquella celebración, pero era mejor para mí que me uniera a ellos. Saludé a un par de personas, a quienes vi al llegar y me serví un poco de té en un vaso pequeño de plástico. El ambiente estaba bastante bien y empecé a sentir más livianas las penas. Me deje llevar por la música que alegraba el espacio, empezando realmente a disfrutar.

Repentinamente lo entendí todo.

Al fondo vi a mi hermana charlando amenamente con una chica, a quien no había tenido la oportunidad de conocer todavía. Al verme cambio su actitud totalmente, pareció tímida y hasta su postura se vio afectada con mi simple presencia. Estaba nerviosa, eso podía percibirlo. Me moví hacia ella para saludarla cuando alguien me tapo los ojos, desorientándome completamente. Eso me sorprendió e inquieto un poco, sentí mucha incomodidad y como el aire abandonaba mis pulmones por momentos. Aun me incomodaba a sobremanera que me quitaran la visión de alguna forma. Por suerte termino rápido. Cuando quitaron las manos de la cara encontré a todos mirándome expectantes, a la vez que agitaban un cartel con las palabras: "Gracias Lic. White por el excelente trabajo que ejerces aquí. Eres realmente valiosa para nosotros".

Me emocione demasiado al verlo, era lo único que necesitaba en este momento. El apoyo de personas que eran importantes para mí. Sonreí y comencé a agradecer a todos los que se me acercaron. Esto logro que la sensación incomoda desapareciera totalmente y solo quedara la emoción de verlos allí, tan unidos a mí.

Vi a Quentin sonreírme desde una de las esquinas del salón, muy ameno a una sorpresa que probablemente el no habia organizado. No tenia sentido que lo hiciera pero me causo gracia su sonrisa adjudicándose parte del plan. Le devolví la sonrisa pensando que entonces la sorpresa habia terminado, aunque sinceramente me equivocaba demasiado. Ya que a continuación venia la mejor parte. Repentinamente Alisha camino hacia el medio de la habitación, se subió a una silla para tener más altura y encendió el micrófono en la mano. Dando un discurso que sinceramente me hizo llorar.

-Hermanita querida, estos años de soledad me hicieron reflexionar sobre todo lo que paso alrededor de nosotras. Estoy realmente arrepentida, y lo sabes. Estaba segada por el odio, imposibilitándome de ver lo realmente importante. Si hubiera sabido que te volverías una parte importante de mi vida no haría todo lo que hice.

Se que es difícil de creer que este realmente desarmada, hablándote con el corazón en las manos y una simple "lo siento" no borra todos los años de daño. Te pido la oportunidad de demostrarte que cambie y que voy a ser una amiga verdadera para ti. También la hermana que debí ser hace años.

¿Qué dices?

La mire haciéndole entenderlo todo sin usar palabras. Me acerque hacia ella y la tome entre mis brazos, fundiéndonos en un abrazo sanador. Era sobre todas las cosas parte de mi familia y seria siempre significativa para mí.

.LadyTerca.

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