Cap. 6:Una llamada del destino

23 3 1
                                        


En el presente llevaba prácticamente dos semanas vagando por mi hogar, completando mi unificación con el sillón y esperando que me llamaran del trabajo al que había aplicado días atrás. Tenía la certeza de haber dado una buena entrevista por lo que no entienda por que aún no se habían comunicado conmigo. Saqué todos mis dispositivos del modo silencio y controlaba mi casilla de mail diariamente, realmente en vano ya que nada cambiaba alli. A la larga termine desistiendo de mis conductas que rondaban lo obsesivo, aunque la única que me acompañaba a la hora de dormir era la nostalgia. Tenía ilusión de ser la elegida para tan perfecta oportunidad, aunque también había pensado en que quizá no era para mí.

Diariamente pensaba en que necesitaba de alguna manera dejar esta ciudad. Ya no le encontraba sentido a la vida que se llevaba en Paris, todos eran perfectamente educados y por eso no eran normalmente despedidos de sus empleos. Por lo que la tasa de desempleo era increíblemente baja, aunque claro, yo era una de ellos. Estaba precisando un cambio de realidad, una sacudida que me diera nuevos sueños con los cuales se me facilitaría afrontar la vida.

Además extrañaba mucho a Ashton y a mi hermana mayor y me moría por visitarlos lo más rápido que se pudiera. Sin embargo, la vida ya no era color de rosas como había sido hasta hace unos años, ahora me valía por mí misma y lastimosamente hasta que no encontrara un trabajo más o menos estable no podría tomarme vacaciones. Aunque eso fuera lo que más deseaba en este mundo. ¡Diablos! la vida adulta sin duda tenía muchas cosas buenas, pero en ciertas ocasiones simplemente apestaba. Tener que llegar con dinero a fin de mes y si eso ocurría recién comenzar a ahorrar para realizar cualquier actividad que estuviera fuera de lo estrictamente primordial.

Mientras todos estos pensamientos pasaban por mi cabeza yo intentaba evacuarlos a través de un programa de televisión de poco contenido neuronal. Llevaba haciendo zapping los últimos quince minutos hasta que encontré un título que llamo mi atención. "Los diez desconocidos casos de intentos de homicidios sucedidos exclusivamente en Estados Unidos". Al escuchar esta frase tan interesante toda mi atención se enfocó en la televisión, logrando que me dispusiera a olvidar mis pensamientos por un rato. Fue morbosamente entretenido por un largo rato, hasta que comencé a arrepentirme de haber puesto aquel canal. En ese momento estaba viendo el terrible caso de un hombre llamado Al Martínez a través de un video en el cual se mostraba todos los asesinatos que había cometido en sus años de vida. Según la historia; se dedicaba a seducir a sus víctimas, todas mujeres, hasta el sótano de su casa donde las descuartizaba con un cuchillo de carnicero. Tiernizaba la carne y la cocinaba para los pocos miembros que quedaban de su familia.

Esta confesión erizo los vellos de mis brazos a tal punto que tome el control para apagar de una vez aquel televisor e ir a hacer algo más productivo por mi vida, no obstante mis dedos se congelaron al ver que el siguiente caso se trataba de mi secuestro. La cara de mi hermana se podía apreciar frente a mí en primera plana y aunque tuve un fuerte instinto de irme de allí, decidí subir el volumen y escuchar lo que tenían para decir de este.Una señora rubia empezó a narrar algunos detalles sabidos de nuestra biografía como el lugar donde habíamos nacido, que éramos gemelas, algunos de los ataques violentos que había tenido ella conmigo en nuestra niñez; y de la organización de los secuestros. La exageración se notaba en su voz pues era un programa de televisión, utilizaban ese recurso para hacer crecer las visitas.

A continuación, comunicaron a todos los oyentes que estaban seguros de ella, ya que la señorita Alisha White había sido detenida cinco años atrás y que ya no podría herir a nadie más allí. Esto me tranquilizo por una parte ya que por fin estaba comenzando a tener una vida calmada y sin sobresaltos que me diera alguien de mí misma familia. Pero por el otro me disgusto profundamente la manera en que la acusaron en el programa, alegando que era una asesina y que era un peligro para la sociedad. Fuera como fuera y sabiendo que sus acciones habían causado un daño irreparable siempre seria mi hermana. Con la cual en algún momento había compartido año, día y hora de nacimiento. Y deseaba que estuviera a salvo.

Apague el televisor finalmente dejando la sala en completo silencio. Y empecé a repensar lo que había dicho anteriormente, y a causa de eso sonreí tontamente. Pensando en la posibilidad de volvernos a encontrar algún día y cual seria mi reacción ante ella. Aceptaba esa realidad, aunque pensaba que ciertamente seria imposible. Ella seguramente estaria en una cárcel de mediana seguridad en otro país, no podría llegar a mi a menos que yo le diera la oportunidad.

Un conocido zumbido de escucho desde mi bolsillo, saque de alli mi telefono y al ver que tenia una llamada en curso atendí rápidamente. Una voz poco conocida me saludo presentándose como la secretaria de la Mgter. Brown. Eso puso mi corazon a saltar, pero respire para mantener la calma. Justo en el momento que me aviso que ella exigía verme lo mas pronto posible y que tenia que hablar de algo importante conmigo.Me pidió que fuera mañana a las nueve de la mañana, asentí rápidamente. De todos modos, me vi necesitada de preguntar si había surgido algún inconveniente. Ella pareció incomodarse ante mi cuestionamiento y se limitó a responder que era algo confidencial y no le era posible acceder a esa informacion. Me despedí sosteniendo la felicidad en la boca y cuando corte no pude evitar gritar de la felicidad. Mis chances de conseguirlo habían incrementado muchísimo y no queria pensar en nada mas hasta mañana. Me mantendría totalmente positiva.

Corri hacia la heladera, saque una botella de cerveza y la abri dejando que el liquido claro se moviera un poco dentro del envase. Estaba demasiado feliz y lo vi como el momento perfecto para darme un festejo, también puse música a un volumen fuerte. Me encontré entonces tan concentrada en mis bailes que no me di cuenta del golpeteo de las ventanas. Mientras yo bailaba junto a mi heladera el viento había comenzado a violentarse y a hacer de las suyas en mi hogar. Cuando escuche el sonido de las plantas moviéndose en el patio mi cuerpo se puso en alerta y decidí cerrar la puerta por miedo a que esta se cerrara violentamente. Esto me hizo sentir increíblemente nerviosa, sin un motivo especifico. Mi yo interior desconocía el motivo de esa sensación pero mi corazon sospechaba algo, ya que llevaba casi un minuto latiendo arrítmicamente. Algo raro estaba sucediendo.

Mi teléfono volvió a sonar, pero esta vez era un mensaje de un número desconocido. Lo que todavía seguía poniéndome la piel de gallina. El mensaje en un simple párrafo explicaba que hacía muy mal al pensar en que estando en Francia estaba a salvo de lo que describió como "mi cruel destino"

- En tu mente piensas que está todo bien, que estar de vuelta en Francia te iba a salvar de tu cruel destino ¿verdad?. Pues piénsalo dos veces porque eso no es así, estamos de vuelta y más fuertes que nunca. Disfruta tus últimas noches de sueño porque están a punto de terminarse.

Al leerla me encontré descompuesta y comencé a pensar lo peor. Alisha estaba en la cárcel así que ella no había podido ser. Lo que dejaba a un solo sospechoso en pie, al mas odioso y fuerte de todos. Esto me hizo temer, ya que si la fuerza de la ley no lo habia podido detener menos podría yo. 

.LadyTerca.

La AlianzaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora