34

191 37 39
                                        

Bajaron a los pocos minutos, tal como les había dicho Ireine, los estaban esperando sentados en la sala.

Tomaron asiento esperando que les dijeran algo manteniendo su cabeza gacha, parecían algo serios pero no parecía que los quisieran regañar, en realidad no sabían que esperar.

— Chicos, tenemos algo que hablar con ustedes— habló por fin la señora.

— ¿Pasa algo?— preguntó Hyeongjun.

— Bueno,— pausó— Nos da pena hablar de esto con ustedes pero es un tema que debemos tocar.— respondió.

— Está bien, pueden decirnos lo que quieran— dijo Minhee sonriendo intentando dar confianza para que sus padres hablaran.

— Sabemos que son jóvenes y que pronto van a querer experimentar,— miró a Minhyuk antes de seguir— Así que queremos tener con ustedes una plática sobre sexo— terminó de decir y el par de adolescentes que estaba frente a ellos se ruborizó abriendo los ojos como platos.

— Pero nosotros— intentó hablar Minhee pero fue interrumpido por su padre.

— Puede que les dé pena pero deben saber que no es lo mismo tener sexo con una chica que con un chico, miren, deben poner atención o alguno de ustedes puede resultar lastimado— continuó el hombre muy quitado de la pena.

— Quisimos hablar de esto con ustedes porque tuvimos su edad y sabemos lo que los chicos hacen, su padre los vió besándose hace unas horas— los chicos se encontraban avergonzados— No les prohibimos nada pero deben protejerse, no queremos que salgan con su domingo siete— mencionó la señora buscando algo dentro de su bolso.

— ¡Mamá, mamá!— intervino Hyeongjun y ambos padres lo miraron.

— No hace falta que expliquen algo— soltó Minhee incómodo y avergonzado, después de todo era su padre y su suegra-madrastra a quienes estaba a punto de decir que le quitó la virginidad a Hyeongjun.

— ¿A qué te refieres Minhee?— cuestionó su padre.

— Nosotros... Bueno... Y-Ya lo hicimos— cerró los ojos con vergüenza y Hyeongjun lo imitó. Los dos mayores se miraron y se encogieron de hombros.

— ¡Ay que lindos!, Supongo que Hyeongjun es el pasivo, ¿Se cuidaron?— su madre se puso como una fangirl mirando a su ship favorito «así como ustedes y yo con el Minisong».

— ¡Mamá!— se quejó Hyeongjun y Minhee rió bajito.

— ¡No me grites, es bastante obvio!— regañó e hizo con su cabello un movimiento de diva.

— Mujer, déjalos— habló Minhyuk.

— Esto es vergonzoso— musitó Hyeongjun y Minhee asintió.

— En fin, no solo queríamos hablar de eso pero era lo más importante—  mencionó el señor haciendo una pausa— Queremos removerles el castigo— terminó diciendo y los jóvenes lo miraron incrédulos, sabían que Minhyuk era blando pero no sé podían confiar, no sabían si era una trampa.

— ¿Enserio?, ¿Y por qué ahora?— preguntó el menor de los presentes.

— Bueno, ya que nos contaron la verdad decidimos que no era justo que siguieran con el castigo, en realidad el castigo fue porque pensamos que algo ocultaban así que ya no hay nada que los ate a no poder salir— dió la noticia Ireine sonriendo.

— ¡Genial!, Gracias— dijeron al unisono.

— Supongo que ya cenaron, pueden ir a dormir— dijo Minhyuk y a los que se dirigió asintieron y comenzaron a subir las escaleras.

— ¡Esperen!— los detuvo la señora— Tengan esto, lo necesitarán— entregó unos pequeños paquetes metálicos y todos la miraron, sus hijos algo sobresaltados y Minhyuk riéndose.

— N-No hace falta, no necesitamos nada de eso, solo vamos a dormir— respondió Minhee mirando hacia otro lado.

— Pueden usarlos después— seguía con la mano estirada.

— Ireine— llamó el señor Kang con un tono que le decía que los dejara de poner nerviosos.

— Está bien, después se los daré a Chani, el no los rechazaría— dijo lo último y los chicos terminaron por subir.

Habían tenido una situación un tanto incomoda pero al menos el castigo había desaparecido, fue un día lleno de confesiones, quizá dijeron más de lo que querían pero el hecho de que ya no ocultaban su relación los hacía sentir libres y muy felices.

Complicado • MinisongHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora