El día siguiente la mañana pasó sin ninguna novedad. Serena y Mina tenían una hora libre antes de su última clase. Mina solo observaba como su amiga lucia radiante que contrariamente ella tenía la cabeza hecha un nudo y las hormonas otro tanto de recordar a cierto maestro.
—¿Cómo te fue ayer con Seiya? dime que valió la pena haberme tenido que ir con Yaten —dijo jugando con su pluma entre los dedos.
—Te puedo decir —suspiró ligeramente— que sí, ay no pude resistirme y lo besé
—¿Lo besaste? ¿tú a él?, vaya amiga eso sí que me sorprende, pero me alegra. No sé, tal vez las cosas se están dando ¿no? —dejo de jugar con su pluma dándole toda su atención recargando sus codos en la mesa y sus manos en su rostro— Digo hasta te presenta con su mejor amigo y todo ese ritual de aceptación —sonrió entusiasmada— además tú le agradas a Yaten y eso es una buena señal
—¿Entonces quieres decir que tengo la aprobación de Yaten para estar con Seiya?
—Aja —afirmó moviendo la cabeza con un gesto de absoluta afirmación— sin dudarlo, bueno no lo conozco mucho, pero se escuchó sincero cuando me lo insinuó
—Mmm eso es interesante —sonrió sonrojándose un poco— eso quiere decir que cruzaste más de dos palabras con él
—Pues algo así —dijo de manera pensativa, rodando sus ojos— tal vez no sea tan desagradable. Bueno si lo es, pero tal vez pueda sobrellevarlo
—Ah sí —la observó fijamente— ¿y eso por qué? si van a estar trabajando juntos
—Lo sé. Es extraño y tal vez no me creas, pero ayer platique más con él que lo que lo hemos hecho en todo el tiempo que hemos estado juntos. La verdad solo me limito a saludarlo de mala gana y viceversa. No sé hay algo en él que me... —se recargó en el respaldo buscando una manera de describir ese sentimiento que la hacía no querer dirigirle la palabra.
—¿Gusta? —completo en broma con una sutil sonrisa.
—¡No! —negó casi en un grito, era una locura según ella— para nada, me revienta la bilis solo de verlo —hizo cara de desagrado mientras lo negaba para después cambiarla a una pensativa— es extraño si lo pienso, porque nunca nadie ha tenido ese efecto en mí, pero con él es inevitable. Suerte que Mal no me pone a trabajar tan a menudo directamente con él
—¿Mal? perdón creo que me perdí de algo por andar en mi mundo rosa —dijo divertida prestando más atención.
—Ah bueno es que... —se mostró ligeramente nerviosa— él prefiere que lo llame así y digo es más cómodo ya sabes más corto e informal y más íntimo... —parloteaba mientras movía como loca la pluma entre sus dedos, como lo hacía cuando trataba de ocultar alguna maldad.
—¿Qué? —se acercó a ella— ¿Cómo que más íntimo? Mina Aino ¿de qué estás hablando? jamás habías sido así con un profesor
—Bueno en si él no es Mi profesor, es mi jefe —trató de justificar lo injustificable— ay Sere es que hay algo que debo decirte, pero antes debes jurarme que nadie y con nadie me refiero a mi madre se enterara
—¿Uy tan grave es? no habrás hecho una de tus maldades ¿verdad? —mirándola suspicazmente.
—Tal vez, bueno más bien se dio —suspiró levemente tomando ánimos para continuar— me gusta Mal —sonrió— me gusta mucho. No puedo controlarlo Sere y hace unos días nos besamos —dijo entre apenada y sonrojada— y todo el día estoy como una tonta pensando en él y en que no puede ser, pero entre más lo pienso más quiero estar con él
Al escucharla se quedó sin palabras de momento meditando un instante lo que acababa de escuchar— Pero Mina, es un profesor de la universidad ¿sabes lo que pasaría si se llegan a enterar?
ESTÁS LEYENDO
Maldito Error
FanfictionDos apuestos y seductores chicos que jamás pasaban de una conquista de una noche, el destino les tendría reservada la sorpresa de encontrar lo que sus corazones necesitaban y ocultaban profundamente... el Amor *Incluye Lemons* OJO esta historia solo...
