¨::..MINA..::¨
"Aun me duele recordarte y aun me alegra revivirte. Es confuso lo sé. Hay veces que ni yo misma me entiendo, hay ocasiones en que quisiera regresar el tiempo atrás, poder volver a tener entre mis brazos. No me arrepiento de haberme involucrado con las personas equivocadas en su momento, lo único que lamento es haber actuado mal contigo, haberte herido como lo hice. Habría mil maneras diferentes de terminar nuestra relación y elegí la peor, ahora lo sé y también sé que no habrá día en que no me arrepienta de haberte causado dolor. Cada noche sueño contigo, tu voz parece un lejano sueño, pero sé que si volviera a escucharla la reconocería en un segundo. Es magnífico revivirte en mi mente, volver a sentirte cerca de mí, sentir tus brazos rodeándome con fuerza, pidiéndome que jamás me aleje y yo te juro el amor eterno que jamás, ni un segundo he dejado de sentir por ti, pero el sueño siempre termina en pesadilla cada día. Tu mirada desilusionada y herida se torna hacia mí. Aquella última mirada que me diste antes de decirnos adiós. La mirada que me quema el alma y me hace añorarte, poder decirte mis razones, poder justificar lo injustificable, mi estupidez al dejarte..."
La habitación estaba a medio iluminar debido a la caída del sol, quería seguir escribiendo aquel diario que era uno de sus desahogos, al único en el que se podía descargar sin tapujos. Se creía bastante grandecita para hacerlo, pero le gustaba recordarlo, plasmar cada una de sus emociones y no le importaba más que lo que sentía y deseaba.
Se encaminó a encender la luz de su habitación. La casa estaba en silencio, así eran los sábados por la tarde, el día más aburrido de la semana según ella. Su día de pensar, de recordar y de añorar, un día solo para ella.
—Cada día pido a Dios porque seas feliz, porque hayas cumplido tus sueños —caminaba hacia la cocina por una taza de café— Ya debes ser un prestigiado doctor —sonrió con dulzura imaginándolo— Debes estar más guapo aun —encendió la cafetera para después tomar su taza, sonrió viendo una pequeña taza color rosa pastel con un colibrí que formaba el asa de esta— Me estoy esmerando mucho para el día que volvamos a encontrarnos no te defraudes de la persona que encuentres frente a ti —sirvió el líquido negro en su habitual taza marrón— Y también pido por que pronto regreses. Sé que tal vez ni siquiera me recuerdes, tal vez estés casado o quizá tengas una linda novia que intente amarte tanto como te amo yo —suspiró antes de dar un sorbo— solo quiero verte de nuevo, poder explicarte mis motivos
—"Él debe ser muy feliz ahora Mina, quizá no te recuerde. Debe tener una familia ¿Cómo podrías recordarle amargos momentos? Él jamás volvió, jamás pregunto por ti en estos cinco años, está claro que no le importas más" —resonó la voz de su razón en su mente, pero sacudió su cabeza en señal de alejar esos pensamientos mientras se sentó en el comedor de su casa. La recorrió con la mirada, era un departamento alegre. Se sentía orgullosa de sus logros, la decoración era exquisita y digna de una mujer jovial y vivo como ella, pero con ese toque cálido y algunos adornos infantiles inspirados en la pequeña.
—Se siente tan solo y triste —Observó su reloj, pronto llegaría. Corrió a su recamara y tomó aquel diario ya algo maltratado por el uso y con muchas hojas ocupadas y muchas por ocupar. Volteó la hoja tomando una limpia.
"Kincha es la niña más inteligente de su clase ¿sabes? Siempre he pensado que esa inteligencia la saco de ti o eso quiero creer. Tan perspicaz, analítica y sensible a todo. Me sorprende que a pesar de ser una niña de casi cinco años parecería que en ocasiones hablo con una pequeña mujercita. Esta semana fue elegida para representar a los niños de su salón para un evento escolar. Me siento tan orgullosa de ella, pero también me preocupa que sea una niña demasiado sensible, aunque aparenta fortaleza.
Me esmero por cubrir cada parte de su vida, porque se sienta feliz y amada por mí, que sepa que la amo más que a mi vida y que es el mejor regalo que la vida pudo darme. Pero sé que le faltas tú, me siento tan mal cada vez que me pregunta por ti ¿Si no estás con nosotras por qué no nos quieres? ¿O que si cuando sea mayor tampoco va a poder estar con sus hijos cuando quiera estarlo? ¿Por qué no tiene un abuelo que la consienta o dos como el resto de sus compañeros? y yo no puedo más que sonreírle y decirle que la amas tanto como yo, que pronto vendrás y que estarás feliz de poder abrazarla y decirle lo mucho que la amas, que sus abuelos también la aman. No sé si algún día me perdonara por haberla alejado de ti, de la posibilidad de un padre ¿Qué haré si jamás regresas? ¿Si jamás sabes de su existencia? ¿Y si es demasiado tarde? Y sé que aquí la única culpable soy yo, porque no planee mi vida, porque no pensé en que al hacerte un bien a ti dejándote hacer tu vida sin mí y que lucharas por tus sueños, algún día heriría a la personita que más amo. Es que nadie nos enseña a ser padres de la manera adecuada y a no lastimar a nuestros hijos, aunque no lo deseemos.
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Maldito Error
Fiksi PenggemarDos apuestos y seductores chicos que jamás pasaban de una conquista de una noche, el destino les tendría reservada la sorpresa de encontrar lo que sus corazones necesitaban y ocultaban profundamente... el Amor *Incluye Lemons* OJO esta historia solo...
