Tu mejor maestro es tu último error.
Ralph Nader
—¯'v'¯—
Un Diagnóstico Inesperado
S*M
Apenas era martes y Mina se encontraba más que impaciente por ver a su pequeña llegar al colegio preescolar. Sin duda los días sin ella eran eternos a pesar de que se mantenían comunicadas por teléfono cada vez que alguna de las dos lo necesitaba, lo cual era muy a menudo, y pasar juntas los sábados y domingos. Aun así, las llamadas no suplían su presencia y por aquella razón estaba ahí esperándola a pesar de no tener trabajo que la obligara a estar en la escuela. Al verla llegar de la mano de su padre no pudo evitar sonreír tanto como sus labios se lo permitieron, la pequeña parecía venir muy entretenida mirando sus pasos así que Mina aprovecho para sonríele tenuemente a la persona que venía con ella acercándose apenas unos pasos lentos.
—Buenos días —Dijo sonriendo sutilmente al ver a la madre de su pequeña, oprimiendo un poco la mano de la niña para llamar su atención— mira quien está ahí
La pequeña subió lentamente la mirada y en cuanto escucho aquella voz que comenzaba a hablar su sonrisa se hacía presente.
—Buenos días —Respondió a Yaten manteniendo su sonrisa para después pasar de nuevo su mirada a la de la pequeña que ya la miraba con su linda sonrisa que iluminaba su mundo entero— ¡Mi amor! —Le extendió sus brazos para que la abrazara.
—¡Mami! —Corrió la pequeña Mía soltando la mano de su padre para alcanzar a su mamá que ya estaba a unos pasos de ella— Te extrañe
Mina la abrazó tan fuerte como supo no la lastimaría— Y yo a ti cariño
Yaten las contemplo quedándose a un par de pasos dándoles su espacio. Sabía que para las dos había sido difícil, aunque también para él lo había sido, pero en ese instante el verlas así hizo que su corazón se sintiera feliz, aun dudando en interrumpir se acercó a ellas— ¿Mina?
Mina subió su mirada. Por unos instantes todo en ella se había olvidado, pero en cuanto vio aquella mirada en Yaten volvió a la realidad— Lo siento debí llamarte para decirte que vendría —Se disculpó mientras se ponía de pie aun sin soltar la mano de su pequeña.
—No te preocupes, no tienes que darme ninguna explicación —dijo colocando la mano sobre la cabeza de la niña— comprendo que estés aquí
Mina le sonrió tratando de ocultar su nostalgia dándole las gracias por su comprensión.
—Y bien ¿Cómo se ha portado mi pequeña Kincha? —preguntó a Yaten, pero viendo a Mía— ¿Diste mucha lata a papá para levantarte hoy también? —Mina sabía que ahora no le quedaba más que mostrarse segura y feliz cuando Mía estaba presente para darle seguridad, una que ella necesitaba mucho últimamente.
—Definitivamente es un encanto nuestra hija —dijo observando con una sutil sonrisa a la pequeña, pero en seguida se percató de lo que sus palabras significaban, el subconsciente lo traicionaba y a pesar de todo en ese instante no le importó— se despertó temprano y termino todo su desayuno. Creo que tenía prisa por llegar al colegio —Subió la mirada hacia Mina mostrándole una sonrisa un poco tranquilizadora de lo que habían sido en mucho tiempo.
—Debo admitir que esa virtud la saco de ti —Acarició la mejilla de su pequeña la cual parecía haberse quedado muda solo abrazada a la pierna de su madre— Y muy obediente
—Te prometí que sería educada —susurró la pequeña aun un poco seria.
—Y lo estás siendo mi querida Mia —Yaten se hincó para quedar a la altura de la pequeña acariciando la otra mejilla— y ahora debes seguir siéndolo, es hora de que entres a clases
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Maldito Error
FanfictionDos apuestos y seductores chicos que jamás pasaban de una conquista de una noche, el destino les tendría reservada la sorpresa de encontrar lo que sus corazones necesitaban y ocultaban profundamente... el Amor *Incluye Lemons* OJO esta historia solo...
