Tu mejor maestro es tu último error.
Ralph Nader
—¯'v'¯—
¿Es mejor continuar?
Las cosas para ella no podían salir peor de lo que ya estaban. Después de tomar un baño y arreglarse un poco decidió que la mejor manera para recibir a Yaten y Mia era con una linda y hogareña cena. Se dispuso a preparar todo para cuando ellos llegaran todo estuviera listo, quizá estando en la cena junto con ellos se sentiría menos sola. Tantas cosas habían pasado en tan solo un par de días que no creía que fuera a resistir hasta el día de la boda, pero tendría que hacerlo por el bien de todos, después ya vería como continuar con su nueva vida. Acababa de colocar el ultimo plato cuando escucho como Mia entraba con una sonrisa lo mismo que Yaten.
—Bienvenidos —Dijo Serena con una sonrisa sincera a la pequeña y a Yaten.
—Hola... —solo se limitó a responder Mia al ver a Serena, sonriéndole tenuemente.
—¿Cómo les fue? —preguntó acercándose a Mia para darle un beso en la frente— ¿se divirtieron?
—No sabía que el parque de diversiones fuera tan cansado —dijo con un profundo suspiro Yaten mientras dejaba los peluches que había ganado Mia en los juegos— o más bien creo que es mi pequeña la que hizo que me cansara —sonrió juguetón a su hija.
Mia dejo que Serena la saludara con aquel gesto cariñoso, pero no dándole mucha importancia— Papá gano muchos muñecos —sonrió presumiendo sus hermosos muñecos— dejaré este en mi cama —mostró un hermoso conejo de largas orejas— Y los demás los llevare a casa
—Uy esta hermoso —dijo Serena sonriendo a la niña— ¿y qué nombre le vas a poner?
Mientras Yaten se acercó a observar la mesa que está muy bien servida— Que bien que ya está la cena, Mia ya tenía hambre.
—Mmm... —murmuró pensativa— Ogro... —sonrió, pero cuando escucho a su padre volteó a verlo quedándose pensativa unos segundos, como si le hubiera dicho algo malo— No tengo hambre, quiero subir a mi cuarto —esquivo las miradas de su padre y Serena solo abrazando aquel conejo.
—Mmm tienes que comer un poco, hoy solo te di golosinas, ¿si por favor mi pequeño colibrí? —se acercó a ella cargándola.
Serena había notado el cambio en la niña desde la mañana estando presente Yaten ella se mantenía alejada y fría, no como cuando se habían quedado juntas dormidas viendo películas y comiendo galletas. Sin decirles nada se acercó hasta el lugar que siempre ocupaba en el comedor y se sentó a esperar cual fuera la respuesta de la niña.
Mia solo se quejó con un ligero sonido— Pero casi no tengo hambre —trató de convencer a su padre.
—Solo un poco, ¿sí? —Hizo un gesto de súplica el mismo que la niña había hecho cuando quería que le comprara un helado después de haber terminado otro.
Mia solo sonrió evitando reír al ver la cara de su padre— ¿Si termino pronto con mi cena puedo subir a mi recamara?
—Si... —Dijo llevando a Mia en brazos hasta el lugar enfrente de Serena a un lado de él— pero tienes que comer bien ¿de acuerdo?
La pequeña solo movió lentamente su cabeza en señal de un sí.
Sonrió en cuanto dio su aprobación— Te hice el platillo que tanto te gusta Yaten —dijo mientras serbia un poco para él— y para la hermosa Mia un poco de arroz —tomó el plato que ya estaba servido y decorado de una manera que simulaba una mariposa perfecta para la pequeña— ¿te gusta? —preguntó a la niña mientras Yaten comenzaba a comer.
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Maldito Error
FanfictionDos apuestos y seductores chicos que jamás pasaban de una conquista de una noche, el destino les tendría reservada la sorpresa de encontrar lo que sus corazones necesitaban y ocultaban profundamente... el Amor *Incluye Lemons* OJO esta historia solo...
