Libro 2 Capitulo 36 La Primera Cita Familiar

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Tu mejor maestro es tu último error.

Ralph Nader

—¯'v'¯—

La Primera Cita Familiar

S*M

El sol no podía estar más radiante ante los ojos de Seiya. Esa mañana más que otoño parecía una hermosa primavera. Sonreía sutil y dulce mientras acariciaba los mechones de cabello que caían sobre la cara de Serena, la cual parecía un radiante ángel que descansaba plácidamente a su lado. Tomó su mano derecha con suavidad subiéndola hasta dejar sobre sus dedos un cálido beso.

—Buenos días —murmuró aun manteniendo los ojos cerrados mientras le sonreía— ¿acaso no duermes?

Una sutil risa salió de sus labios al escucharla— Si, pero he descubierto que es mejor verte en la realidad que en un sueño

—Tonto... —Abrió los ojos bostezando— esto no es ni será un sueño —poco a poco se estiro para volverse a acurrucar en sus brazos— mírame, hoy no me escape —Sonrió.

—Eso ya es un gran avance —aseguró estrechándola en sus brazos tomando profundamente aire— Ahora el segundo avance es que además de no escaparte te quedes a mi lado —le susurró al oído debido a la cercanía de sus cuerpos.

—Mmm eso quizá tarde un poco —murmuró también acariciándole suavemente la mejilla— creo que deberás ser paciente

—Ser paciente... —repitió en un suspiro ahogado— esa es una virtud que últimamente me cuesta mucho y es la que más he tenido que ocupar

—Pero tuviste una excelente recompensa. Además, sé que eres capaz de eso y más. Seiya, en este tiempo desde que te volví a ver no solo creció más el amor hacia ti, sino también mi admiración. Quizá las cosas no salieron como pensabas, pero tu padre ya no tiene poder sobre ti, te convertiste en un hombre fuerte.

—Tú me convertiste en lo que soy —Fijó su mirada en ella con la mayor dulzura que pudiera existir en una mirada— Me hubiera gustado que hubieras visto cada parte de mi vida en estos años, pero siempre estuviste en mi como lo estás ahora. No soy el hombre perfecto ni lo quiero ser, solo quiero ser el hombre al que amas y jamás temas que volveré a defraudarte. Aunque mi padre no haya sido el culpable directo sé que muchas cosas son consecuencia de él y si bien no sé cómo pueda un padre ser así, lo respeto y lo quiero, pero respeto y amo más mi amor por ti y por ello mi bienestar antes de complacerlo y eso me lo enseño tu amor Serena

—Me alegra saber que aun a pesar de todo lo quieres, eso habla muy bien de ti, pero de verdad me da gusto ver el hombre en el que te convertiste. Un día Mina me dijo que dejarías de ser un títere para tu padre y lo hiciste y estoy realmente feliz por lo mismo es que no tengo miedo de volver a demostrarte cuanto te amo porque sé que has cambiado.

—Eso es el mejor premio y aliciente para seguir así —le sonrió dándole un beso en los labios— pero dime ¿De verdad aun confías en mí?

—Confió porque te amo ¿Tú confías en mí? —preguntó observando sus ojos los cuales no se cansaría de ver.

—Confió —sumergió su mirada en sus hermosas pupilas— solo por favor no seas muy cariñosa con Yaten, sé que, aunque lo ves más como amigo que como hombre los celos me devoran. Lo siento —sonrió— sabes que los celos a veces me traicionan y con Yaten es mayor porque se junta con la tristeza

—El cariño por Yaten es auténtico, pero jamás se compararía con el amor que tengo por ti, aunque no sé a qué te refieras con ser "muy" cariñosa con él mmm creo que delante de ti no lo he sido —dijo un tanto pensativa.

Maldito ErrorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora