Tu mejor maestro es tu último error.
Ralph Nader
—¯'v'¯—
•..•*—*Maldito Error *—*•..•
•..•*—*SxS•..•*—*MxY*—*•..•
—Hola bienvenidos —Mina mostró la más grande de sus sonrisas tras abrir la puerta un poco agitada.
—¡Mami! —se abrazó a sus piernas la pequeña de apenas cuatro años. Era sin duda una hermosa niña de cabellos platinados y una hermosa y profunda mirada turquesa, sus mejillas sonrojadas destacaban sus hermosas y tiernas facciones.
—Mi amor ¿Cómo te portaste? ¿No diste lata? —se agachó cargándola entre sus brazos.
—Para nada, Mía siempre es una buena niña ¿no es así? —guiñó un ojo el apuesto hombre a la pequeña que solo sonrió acertando con la cabeza.
—Eso es muy bueno. Pasen tengo helado para las muñecas — dijo Mina con una sonrisa a la pequeña niña de doce años que venía junto con el hombre, la cual le sonrió mientras le quitaba a su hija Mía de los brazos y la cargaba ella.
—Vamos Mía, sabes que Mina nos deja comer todo el que queramos —y se alejó con la pequeña tan rápido como pudo.
—Hotaru no comas tanto helado —advirtió su padre mientras entraba a la linda y amplia casa, pero las niñas ya estaban en la cocina.
—Déjalas Mal, ven para ti tengo un poco de café —le sonrió para después voltearse caminando hasta la cocina. Pudo escuchar sus pasos siguiéndola sin decirle nada más. Al entrar vieron como el par de niñas salían con el bote entero de helado hacia la recamara de la pequeña Kincha— ¿Y a donde las llevaste hoy? ¿Sam no fue con ustedes? —tomó una taza para comenzar a servirle el café.
—No, creo que tu madre no lo dejo ir —no podía quitarle la mirada de encima. Cinco años y cada día se veía más hermosa, ya no era una joven adolescente, ya era toda una mujer, una que simplemente lo cautivaba y había sabido ganarse su profundo cariño en los últimos años, más hermosa y radiante cada día con esa belleza natural y aire jovial que cautivaba a más de uno— Pero fuimos al parque de aquí cerca, ya sabes Hotaru ama jugar con Mía y ella parece no cansarse con nada y para terminar su madre la llena de azúcar como si le faltara energía
Volteó con una sonrisa— Tienes razón, pero es que ama el helado —extendió su mano para darle el café.
—Y tú lo odias —sonrió con ironía, tomando la taza y aprovechando para acariciar su mano— ¿A quién sacaría su gusto por el helado?
—A su edad también me gustaba —sabía a donde se dirigía y no le daría el gusto, así que se escabullo de él y del tema, después de todo era buena en eso— Ven, vamos al sofá, compre un CD nuevo ¿quieres escucharlo conmigo?
Mina tomó la mano de él solo un momento para dirigirlo al sofá. Al llegar Malachite fue el primero en sentarse, solo se escuchaban las risitas de las niñas en la habitación. Después de colocar la música se sentó junto a él recargando la cabeza en su pecho. Acto que él no desaprovecho para rodear su brazo por encima de los hombros de ella. Era relajante cada vez que estaba así, sin hacer o decir mucho.
—Si hace cinco años me hubieran dado una visión de este momento, no lo creería —susurró Mina mientras disfrutaba de aquella hermosa música— Me gusta la música —aclaró.
—¿Y lo nuestro? ¿Te gusta? —preguntó en el mismo tono bajo, presionándola un poco más a él.
La mente de Mina comenzó a vagar en sus recuerdos nuevamente. Pensando y recordando todo lo que había vivido con Malachite durante esos años y aquella inusual amistad que ahora compartían.
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Maldito Error
FanfictionDos apuestos y seductores chicos que jamás pasaban de una conquista de una noche, el destino les tendría reservada la sorpresa de encontrar lo que sus corazones necesitaban y ocultaban profundamente... el Amor *Incluye Lemons* OJO esta historia solo...
