10. SEMPRE PIÙ NOTE

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Pd: Aquí les dejo un edit que hice de nuestro rey Devian. 🛐
¡Disfruten el capítulo!

*

Desperté, el domingo por la mañana, con una terrible pesadilla que había estado teniendo toda la noche. Donde yo, en vez del último cadáver, era quien estaba cortada en pedazos y había sufrido una lenta y dolorosa muerte. Por supuesto, no podía faltar ver la cara de Jacob mirarme con odio, ira y con culpa, mucha culpa, mientras me recordaba las atrocidades que hice en el pasado.

Se preguntarán que sucedió después de que llamé a la policía, el viernes por la noche. Posteriormente, Devian me sacó del baño casi a rastras, porque mis pies parecían hechos de roca, y esperamos a que los oficiales subieran hasta allí. Todos abajo estaban inquietos, viendo como la policía había irrumpido la fiesta y para luego así ver como bajaban las escaleras con un cadáver envuelto en una sábana blanca.

Devian me trajo de vuelta a casa, después de muchas preguntas por parte de los oficiales, sentía un estado de shock tremendo. Ver tantos cadáveres en tan poco tiempo había hecho que el terror dentro de mí aumentará más, haciendo que tuviera las pesadillas.

—Evelynn.

La voz de Eris me hizo salir de mi ensueño. Abrió mi puerta y vi que me traía una taza de chocolate caliente en sus manos.

—Estaré en la panadería hoy, pero trataré de regresar temprano para que no te sientas tan sola. Igualmente, Devora me dijo que sus chicos estarán en casa, no sé si quieras salir con ellos a despejar tu mente.

Asentí, pero no le dije nada. Ella salió y me tomé tranquilamente mi chocolate. Cuando acabé de tomarlo, decidí levantarme por fin de mi cama para así darme una ducha. Al salir, me puse ropa calentita y bajé hacia la sala.

Hice un poco de tarea, comí un poco de pastel, y a eso de las dos del día, encendí la televisión para así ver alguna película o serie, intentar distraer mi mente. Por supuesto, no funcionó.

Primero me puse a pensar en Jacob. Detestaba tener que verlo y me preguntaba cómo era posible que estuviera respirando, otra vez en Barley, como un acosador detrás de mi siempre. Segundo, el ninja asesino ahora llevaba cuatro víctimas, donde las primeras tres eran mujeres y la cuarta, un chico. Y por último, pensé en lo confundida que estaba entre Dante y Devian. Ambos hermanos me estaban volviendo loca, pero definitivamente más Devian por el simple hecho de que me había besado en la fiesta del viernes.

Unos leves golpes en mi puerta me hicieron salir de mis pensamientos. Confundida, porque en realidad no esperaba ninguna visita hoy, me levanté del sofá y caminé para así abrir la puerta. Frente a mi estaba Bea, con una bolsa enorme en su mano y, cubierta por la nieve de pies a cabeza.

Me alegre de verla, porque en realidad necesitaba a mi mejor amiga en ese preciso momento.

—Vi lo que pasó el viernes, en el Alce, así que decidí venir a visitarte. —Entró a mi casa sacudiendo la nieve de sus botas.

Ella se sentó en el sofá, dejando la bolsa en la pequeña mesa frente a este. Comenzó a sacar, una bolsa de papas, refrescos, unas pastillas para dormir -las cuales en serio ya estaba necesitando- y películas rentadas de los ochenta.

—No sabes cuánto te quiero —murmure tomando asiento junto a ella en el cómodo sofá de mi sala.

—Cuéntame que sucedió el viernes —suspiré y empecé mi relato. Desde cuando me separé de ella en la escuela hasta cuando llegué a mi casa después del asesinato.

Los Salvatore ✔Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora