Cumpleaños y besos
Este capítulo está dedicado a @Lambig porque sus comentarios me hacen el día y me rio bastante.
Eres lo máximo. ;))
*
El sábado por la mañana me despertó Eris tocando la puerta. Me levanté tan rápido, mareándome, recordando el suceso en el bosque junto con los chicos.
El asesino.
Los cadáveres.
Jacob ahí.
Devian y Dante con la piel desprendiéndose.
Abrí la puerta.
—Saldré todo el día. Dejé galletas en el horno, llama si necesitas algo. Pero si es una tontería, no me llames.
Asentí, bostezando, y cerrando otra vez mi puerta.
Me tiré otra vez en mi cama y cerré los ojos. No tenía ganas de nada, ni siquiera de levantarme otra vez. Solo quería quedarme bajo mis sábanas, y tratar de no pensar en nada.
Por supuesto, que mi mente iba a hacer lo contrario. Iba a pensar, divagar, imaginar más cosas. Cosas que tal vez no era reales.
Un pinchazo me hizo sentarme, con mi nuca y cabeza doliendo. Escuché una voz, leve, suave.
—¿Evelynn? Evelynn, debes despertar. Regresa. No dejes que te controlen.
No conocía la voz, pero se me hacía extraño escuchar ello. ¿Despertar? Ya estaba despierta. Tenía mis ojos abiertos. ¿Qué más podría despertar?
Sacudí mi cabeza y me levanté para caminar hacia mí baño. Ahí lavé mi cara, me tomé mis pastillas y entré a la ducha. Me bañé rápido, lavando mi cabello y poniendo jabón en mi cuerpo y salí envuelta en la toalla. Busqué ropa cómoda, pantalones largos y un suéter. No planeaba salir hoy.
Al terminar de vestirme, mire mi cuarto. Comencé a arreglar mi ropa, mis útiles que usaba en la escuela y lo que hubiera por el suelo tirado. Abrí las cortinas, dejando que entrará luz y viendo como mi habitación se veía más ordenada.
—Bien.
Salí de ahí, bajando las escaleras y al entrar a la cocina tomé la aspiradora. Limpie la cocina, el suelo, la sala, el sofá. Incluso, pasé la aspiradora por las escaleras. Subí nuevamente a mi cuarto, para limpiar también el suelo y mi alfombra.
Cansada, de haber aspirado casi toda la casa, baje para sentarme en la sala. Encendí la tele, para ver películas casi todo el día. Comí tacos, que Eris había hecho, y tomé limonada. Sin despegarme de la tele, porque movía mi cabeza para poder ver desde la cocina.
A eso de las cuatro de la tarde, alguien tocó a mi puerta. Me levanté, caminando lentamente, para así abrirla. Ahí estaba Dante, con su cabello arreglado y vestido semi formal. Con una camisa blanca y pantalón negro.
Que elegancia la de Francia.
—Hola, ¿a dónde vas tan galán? —pregunté riendo, viendo cómo él pasaba a mi sala.
—Hoy cumple Dom. Y venía a invitarte a nuestra cena.
Junte mis cejas. —¿No se supone que me debería invitar el cumpleañero?
Dante se encogió de hombros. -Él me envió, porque Devian aún sigue dormido. Deberías incluso ir a despertarlo antes de irnos.
—¿Debo usar vestido? —Me empujó escaleras arriba, para irme a cambiar.
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Los Salvatore ✔
Horror¿Y si tus vecinos llegasen justo cuando los cadáveres comenzaron a aparecer? ¿Y si ya no puedes confiar ni en ti misma? * Los ojos de todo Barley están sobre los Salvatore, recién llegados de Roma y con aspecto muy normal al igual que cualquier otra...
