Noche inolvidable
Parte 1
*
El martes por la mañana, estando en mi cama, mirando el suelo, me planteé que rayos se supone que haría. Ni siquiera podría ver a Devian a la cara, pero tampoco podía evitarlo para siempre.
Necesitaba hacer algo.
Decidí irme sola, otra vez, a la escuela. En
cuanto acabe de arreglarme, baje y desayuné junto con Eris. Hablamos, mientras terminaba y cogía mi mochila, para irme.
Salí cerrando la puerta, con la nieve crujiendo bajo mis botas. El frío era insoportable, así que cerré mi abrigo mientras llegaba a la acera.
Un quejido se hizo escuchar, por lo que subí mi cabeza para poder ver que era, y del otro lado de la calle, en estaba Devian. Trataba de ponerse su chaqueta, pero a la vez intentaba sostener su mochila. Me le quedé viendo, sintiendo la culpa dentro de mí. Incluso, sentía mi corazón en la garganta y mi pulso iba a mil.
¿Qué hago? ¿Corro? ¿Vuelo?
Batalló con su chaqueta, hasta que por fin pudo ponérsela. Cuando iba a subir al Mustang, su mirada fue hasta mi casa, y me vio ahí. De pie en la acera, con las piernas temblandome, con cara de miedo.
Sí no me muevo, no me ve.
—¿Evelynn? Evelynn, puedo verte. Quedarte quieta no te hará invisible. —Dejó la mochila sobre el auto y cruzó la calle. Moví mis pies y comencé a correr.
No quería verlo. Me sentía demasiado culpable.
—¡Evelynn Rose Lam!
Maldije, sin dejar de correr. Salí de nuestra calle y seguí hasta el pueblo, esperando poder perderlo en algún momento.
Me metí por casas, esperando que nadie me llamara a la policía, en callejones y calles.
Cuando no lo vi siguiéndome, solté todo el aire que tenía retenido. Mire por la esquina, de donde estaba escondida, y salté en mi sitio en cuanto escuche su voz.
—Espero que tengas una buena razón para huir de mí, bella Evelynn.
Sus ojos verdes se habían oscurecido y supe lo molesto que estaba. Tenía nieve en su cabello, que caía del techo. No había soltado su mochila y tenía las llaves del auto en su mano.
—Tenía algo en el ojo.
—Saliste corriendo apenas camine hacia ti.
—Sí, es que...quería correr un poco camino a la escuela y ver si salía lo que tenía en mi ojo.
Rio, negando y bajando su cabeza. Se acercó a mí, poniendo sus brazos en mi cintura. Quise alejarme de él, no porque no quisiera tenerlo cerca, sino porque me sentía mal. Me sentía como una completa zorra.
—Evelynn, dime que sucede. Ya te conozco lo suficiente para saber que algo anda mal. Sabes que puedes contarme lo que sea. Confía en mí.
Trague saliva, queriendo huir otra vez.
—Hice algo malo. Muy malo.
Junto sus cejas. —¿Mataste a alguien?
Negué. —No, fue mucho peor.
—¿Existe algo peor que matar, Evelynn? —preguntó él riendo.
-Seriedad, por favor, Devian. Esto es serio. No sabes lo culpable y mal que me he sentido durante toda la noche. No he podido dormir nada.
—A ver, no puede ser tan malo.
—Dante y Dom me besaron.
Bueno, no fue solo un beso...
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Los Salvatore ✔
Terror¿Y si tus vecinos llegasen justo cuando los cadáveres comenzaron a aparecer? ¿Y si ya no puedes confiar ni en ti misma? * Los ojos de todo Barley están sobre los Salvatore, recién llegados de Roma y con aspecto muy normal al igual que cualquier otra...
